COEFICIENTE DE GINI, UNA FORMA DE MEDIR DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
Colombia pierde lucha contra la desigualdad

Foto archivo El Nuevo Siglo

El coeficiente Gini es un indicador que se usa en economía para analizar la distribución de la riqueza en una población. Toma valores entre 0 y 1, donde 0 indica que todos los individuos tienen el mismo ingreso y 1 muestra que sólo un individuo tiene todo el ingreso.

En Colombia, según la más reciente Encuesta Multidimensional realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, revela que entre 2015 y 2016 el coeficiente de Gini pasó de 0,522 en 2015 a 0,517 en 2016 en el total nacional, completando 3 años con reducciones consecutivas, pero es una disminución que no representa un desarrollo significativo para los colombianos.

El Gini de cabeceras municipales fue 0,498 en 2015 en 0,495 en 2016, mientras que en los centros poblados y zonas rurales dispersas pasó 0,454 en 2015 a 0,458 en 2016.

De acuerdo con el Global Wealth Report 2016 de Credit Suisse, la riqueza en el mundo está muy mal distribuida: el 0,7% de los adultos concentran casi la mitad 45% de los activos físicos y financieros del mundo; un total de solo 123 mil personas con un muy elevado patrimonio que poseen más de US$30 millones acaparan el 9% de la riqueza mundial y 1.722 pertenecen al selecto grupo de los milmillonarios.

 

Pobreza multidimensional 2016

En 2016 el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 17,8% para el total nacional y se redujo 2,4 puntos porcentuales con respecto a 2015 cuando fue 20,2%.

En las cabeceras municipales el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 12,1% en 2016, 2,3 puntos porcentuales menos que en 2015. En los centros poblados y zonas rurales dispersas el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue 37,6% con una reducción de 2,4 puntos porcentuales.

La pobreza multidimensional en las zonas rurales del país ha registrado la misma tendencia decreciente del promedio nacional desde 2010: pasó de 53,1% a 37,6% en 2016. Esto quiere decir que el número de personas en condición de pobreza multidimensional pasó de 5´609.000 en 2010 a 4´068.000 en 2016.

Este comportamiento se explica por las reducciones en las barreras de acceso a servicios de salud y las mejoras en el aseguramiento en salud.

 

Pobreza monetaria 2016

En 2016 el 28,0% de los colombianos estaba en condición de pobreza monetaria, lo cual representa una variación de 0,2 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 27,8%. La pobreza en las cabeceras municipales pasó de 24,1% en 2015 a 24,9% en 2016, cambio equivalente a 0,8 puntos porcentuales.

La pobreza en los centros poblados y zonas rurales dispersas fue 38,6%, lo cual representa una disminución de 1,7 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 40,3%.

En 2016 el 8,5% del total de la población estaba en condición de pobreza extrema. En las cabeceras municipales pasó de 7,9% en 2015 a 8,6% en 2016 y en los centros poblados pasó de 18,0% en 2015 a 18,1% en 2016.

Los resultados de la pobreza monetaria y la pobreza monetaria extrema se explican en gran parte por el comportamiento de la inflación en el año 2016.

La ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria en 2016 fue Bucaramanga con 10,6%, seguida por Bogotá D.C. con 11,6% y Medellín con 14,1%. La ciudad con mayor incidencia de pobreza monetaria en 2016 fue Quibdó con 49,2%, seguida por Riohacha con 45,5% y Valledupar con 35,5%.

La ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria extrema en 2016 fue Bucaramanga A.M. con 1,2%, seguida por Pereira con 1,8% y Bogotá D.C. con 2,3%.

La ciudad con mayor incidencia de pobreza monetaria extrema en 2016 fue Quibdó con 19,5%, seguida por Riohacha con 15,3% y Valledupar con 8,7%.

 

Empleo

Uno de los temas que mide la pobreza en un país o territorio es el empleo y el ingreso que los trabajadores tienen por el desarrollo de sus labores.

Un estudio de Fedesarrollo y Acrip muestra la evolución reciente del empleo en los últimos siete años (2010-2016), el nivel de empleo rural se ha ubicado en niveles promedio de 4,6 millones de personas, lo que representa aproximadamente el 22% de todo el empleo en el país, que fue en promedio de 21 millones de personas.

En dicho período la agricultura se mantuvo como la principal fuente de creación de puestos de trabajo en el sector rural, seguida por el sector comercio y el sector servicios. Sin embargo, la agricultura ha perdido participación en el empleo rural, mientras que sectores como el comercio, los servicios y la construcción han ganado importancia.

En términos de desocupación, las áreas rurales han mostrado en general tasas de desempleo bastante estables y relativamente bajas (dentro del rango 5% - 7%) y en los últimos años han mostrado un mejor desempeño en comparación con el desempleo a nivel urbano: entre 2010 y 2016 el desempleo rural se redujo 3,2 puntos porcentuales mientras que el desempleo urbano se redujo 2,4 puntos porcentuales. No obstante estas bajas tasas de desempleo van acompañadas de menor calidad del empleo y de mayor informalidad, asociados a los altos niveles de pobreza y bajos niveles de educación de la población rural.

El empleo rural en Colombia se caracteriza por ser en general informal y de baja calidad.

En los últimos años, a nivel nacional se han promovido políticas para reducir la informalidad, las cuales buscan precisamente aumentar la generación de empleo de calidad.

Estas han estado concentradas en reducir los sobrecostos laborales de carácter parafiscal que enfrentan las empresas para promover una mayor contratación formal de nuevos trabajadores.

 

América Latina

Un documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, la gran mayoría de los países latinoamericanos exhibieron bajas en la desigualdad de la distribución del ingreso personal entre 2002 y 2014.

De hecho, en 12 de un total de 14 países se produjeron caídas del coeficiente de Gini, destacándose las bajas superiores a 10 puntos porcentuales en la Argentina y Bolivia y las de entre 7 y 10 puntos porcentuales en el Brasil, el Perú, el Uruguay y Venezuela.

No obstante, en ese mismo período, de un total de 13 países de los que existen datos actualizados, solo 5, Brasil, Honduras, Perú, Uruguay y Venezuela exhibieron aumentos de la participación de los salarios en el PIB.