Hábitos de sueño, fundamentales en el desarrollo de los niños

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Una de las preocupaciones educativas más serias e importantes en la actualidad está relacionada con la promoción de hábitos de sueño adecuado en los niños, dado que este es un aspecto fundamental en su desarrollo y aprendizaje.

Por eso mismo, desde el jardín infantil se trabaja para adecuar espacios para la siesta y para lograr una armonía con las costumbres en casa, de tal manera que el sueño tenga el lugar que merece en la cotidianidad.

“Consideramos que el sueño adecuado es significativo para un presente y un futuro saludable; por esto y justo con ese mismo postulado hemos incluido este tema como parte esencial de nuestros programas educativos, de nuestras campañas y de la comunicación abierta que mantenemos con los padres de familia”, señala Eloísa Comezaquira, directora general de Petits Enfants Kinder, Corporativo por la Educación.

Así, además de hablar de lúdica, de valores, de disciplina, de cartillas y cuadernos, de recreo o de deporte, en los jardines infantiles el sueño de calidad es un tema que está a la orden del día, junto con otros hábitos saludables como alimentación balanceada y el uso limitado de herramientas tecnológicas.

En esencia, lo que sucede es que mientras duermen se liberan hormona de crecimiento, que no solo se relacionan con el desarrollo infantil, sino que regulan muchas funciones del organismo; ayudan a mantener los tejidos y órganos, en una etapa en la que crecer es fundamental, e inciden positivamente en la salud física y emocional, permitiendo un buen descanso, relajación y renovación de energías.



Un tema vital

“Definitivamente el sueño es una necesidad vital y fisiológica. Todos dormimos, pero no todos sabemos dormir, y no todos dormimos bien.  El sueño es un taller de reparación y restauración para construir nuestro día. En ese tiempo se consolida la memoria, hay control de la inflamación, de la regulación hormonal, de la regulación cardiovascular y muchas otras funciones importantes”, explica Karen Herrera, fisioterapeuta experta en medicina del sueño.

Con una rutina específica ellos se van acostumbrando a dormir a la misma hora, preferiblemente en el mismo espacio, con pocos estímulos visuales y un audio de sonidos relajantes y bajo una secuencia de actividades que ayudan a prepararlos para el sueño: “Rutina de higiene, masaje, música relajante, lectura de cuentos, entre otros. En el jardín dedicamos diferentes tiempos y adecuamos espacios para establecer y consolidar el hábito y de esta manera, cada vez será menor el tiempo que se tenga que acompañarlo, para que luego por ellos mismos logren acostumbrarse y el momento del sueño se torne natural y placentero”.

Además de promover hábitos de sueño en casa, se busca que los padres aprendan a reconocer cuando hay anormalidad, es decir, cuando puede estarse presentando un trastorno del sueño, lo que puede ocurrir en un 20 a 30% de los niños, y consultar con expertos en el tema, para solucionar a tiempo cualquier problemática relacionada.

Rutina sana

Es importante entender que todos tienen un reloj biológico que está dirigido por el ciclo luz-oscuridad, después del sexto mes de vida. Antes está dirigido mayormente por la alimentación.

Esto quiere decir que cuando oscurece se empieza a producir una hormona llamada melatonina que induce el sueño y cuando hay luz no se produce. Por lo cual es una obligación configurar y regular ese ciclo circadiano con el reloj biológico.

Lo más importante es que el tiempo que se dedique a esta actividad sea suficiente para obtener una sensación de descanso adecuada y que se le ayude a los niños a ir creando pautas de sueño sanas. Al respecto, la experta en medicina del sueño, recomienda:

1. Entender que el sueño es una experiencia positiva que se transmitirá  a los hijos como un momento mágico y especial.

2. Disminuir dos horas antes de dormir los estímulos externos como el ruido fuerte, las pantallas de TV, celulares, tabletas.

3. Preferir contarles cuentos, jugar lotería o alguna actividad tranquila que no los estimule.

4. Brindar una alimentación liviana, nada pesado.

5. Utilizar ropa adecuada para dormir, es decir, pijamas acordes con la edad del niño o niña, que no los acalore ni les dé frío.

6. Tener un ritual antes: cenar, descansar, cepillarse los dientes, leerles un cuento y acostarlos en su cama.

7. Tener un espacio adecuado para el descanso, en un lugar tranquilo, confortable, sin ruido, sin exceso de luz y con temperatura agradable.

8. No olvidar que es importante dormir para vivir, dormir bien (en cantidad y calidad) para tener un futuro saludable y que al tener los mejores hábitos de sueño habrá niños y papás felices.