“En Colombia se juega el futuro de la democracia en América”

Foto Partido Popular

“Yo creo que en Colombia se juega hoy el futuro de la democracia liberal en América. Colombia es, como dice mi buena amiga Ana Palacio, ministra de Exteriores que fue de España, la piedra del tope. Ahí nos jugamos el futuro de democracia o populismo en América Latina y no solo en América Latina”.

Así lo señaló ayer la diputada ante las Cortes Generales por Madrid y Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, del Partido Popular (PP), quien ofreció una conferencia virtual por invitación del Partido Conservador.

Para Álvarez de Toledo, “Colombia es la pieza clave en los planes del populismo internacional para sustituir el orden liberal por un modelo de caos liberal, con tintes evidentemente autocráticos, pero de caos liberal. El modelo que quieren imponer es incompatible con todo aquello que ha hecho al mundo progresar a lo largo de tres siglos: la libertad del individuo, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, la separación de poderes, el estado de derecho, la seguridad jurídica, el pluralismo político, unas clases medias fuertes, una sociedad abierta y un mercado libre, es decir los grandes valores de la ilustración que son los que han permitido la convivencia y el progreso”.

Tras insistir en que “es crucial lo que pase” en Colombia, anotó que “lo es por su importancia en el mapa geoestratégico –país grande, potencia económica y en un lugar físicamente estratégico de América– y segundo porque es la ficha en estos momentos que le falta al Grupo de Puebla para cantar su bingo populista, para ir que todas las fichas vayan cayendo. Y tercero también porque es una pieza muy importante en una partida a largo plazo, donde juegan actores de gran peso, de máximo peso internacional”.

La parlamentaria española sostuvo que “estamos ante una gran partida de ajedrez, de alguna manera, donde defender las fichas democráticas de nuestro tablero, como si fueran el rey cada una de ellas, es absolutamente esencial. En esa gran partida de ajedrez juegan los rusos, juegan los chinos y jugamos los occidentales, los demócratas, aunque en estos momentos me temo que estamos jugando demasiado poco. Pero el caso colombiano es crucial”.


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Populismo

En ese contexto y refiriéndose a la situación concreta del país, tras más de un mes de paro nacional, Álvarez de Toledo señaló que “quiero decir algunas cosas con mucha claridad. La primera es que ninguno de los errores del Gobierno, ni uno solo, justifica lo que está ocurriendo. El Gobierno pudo cometer errores, pero ni uno solo de sus errores justifica lo que está pasando. Se están aprovechando de las legítimas preocupaciones y reivindicaciones de la gente para tumbar no solo al Gobierno, sino al propio orden liberal, es decir a la democracia”.

“Y esa es la definición del populismo, es la definición a la que he llegado después de mucho tiempo, que es el impúdico culto al pueblo con espurios fines antidemocráticos. Yo creo que esa definición encaja como un guante en lo que estamos viendo en Colombia. Lo que buscan estos sectores es el fracaso de la política, es el fracaso de la democracia”, precisó.

Optimismo

“Lo que hacen estos movimientos es generar las circunstancias que hacen posible su victoria, es decir las gravísimas crisis sociales que puedan hacer posible su victoria”, expresó.

“Pero también es muy importante decir otra cosa: es que estamos a tiempo, Colombia está a tiempo. Yo no soy pesimista. Al contrario, de hecho, el pesimismo es el mayor aliado del populismo. El pesimismo siempre es la antesala de la búsqueda de un Mesías, de alguien que va a venir a resolverlo todo de manera mágica. Y yo creo que nosotros debemos mostrar no solo el optimismo de la voluntad, que no está mal, sino el optimismo de la libertad”, expuso.

La diputada Álvarez de Toledo consideró que “la libertad necesita ser defendida activamente. La democracia necesita ser activamente defendida. Y uno de los grandes errores de los demócratas hoy en día es precisamente su actitud. Una actitud que es un tanto funcionarial, así la describo yo, como si fueran funcionarios de la democracia”.

Es que, enunció, “la democracia no es un objetivo que un día se consigue y punto. Es un horizonte hacia el cual hay que caminar día, tras día, tras día”.

Aun más, formuló que se requiere “lo que yo llamo una actitud de militancia democrática. Es decir, nosotros no tenemos constituciones militantes, pero sí tenemos que tener una actitud de demócratas militantes”.

“Y yo creo que eso necesita Colombia ahora: militantes de la democracia dentro del país y también fuera del país. Yo me proclamo una militante de la democracia colombiana”, observó, destacando que “para ser militantes de la democracia hacen falta algunas cosas. Desde luego convicciones, desde luego coraje, desde luego capacidad de desafío y también claridad; claridad en las ideas, pero también claridad en el propio manejo de las palabras”.


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Palabras

A propósito del manejo de las palabras, Álvarez de Toledo mencionó que “otro de los problemas contemporáneos es que las palabras han dejado de pesar, han dejado de significar lo que de verdad significan”, en buena parte porque “el populismo es un maestro en la tergiversación lingüística. Eso forma parte de la crisis de la verdad que estamos viviendo. Los populistas son muy hábiles en el manoseo y tergiversación de los conceptos. Por ejemplo, dicen paz, pero quieren decir impunidad; o dicen diálogo, cuando en realidad quieren decir claudicación”. Y agregó que “también se hacen llamar progresistas, cuando lo que promueven es una gran involución”, que “es una involución hacia la irracionalidad, hacia el tribalismo identitario y hacia ideas ya fracasadas”.

“Lo que pasa es que son muy hábiles a la hora de disfrazar esas ideas con un celofán nuevo, con palabras bonitas”, reiteró.

Luego de referirse a los epítetos con que desde el populismo se marca a los demócratas, Álvarez de Toledo notó que “no hay que preocuparse mucho por cómo nos llamen. Y al revés, sí tenemos que llamar a nuestros adversarios, a los adversarios de la democracia por su nombre, sin eufemismos”.

Claridad

“Aquí voy a ser muy clara. Yo creo que no basta con decir algunos políticos quieren desestabilizar Colombia para ganar las elecciones en 2022 o hay políticos que cabalgan a lomos de la polarización y del rencor. Yo creo que lo que hay que decir para empezar a ganar esta batalla es Gustavo Petro es el caballo de Troya de la democracia colombiana y Gustavo Petro está dispuesto a sacrificar la salud, el empleo, la seguridad, el bienestar de los colombianos para llegar al poder”, argumentó.

Indicó que “todo es una muestra de falta de escrúpulos y una disposición al cómo sea para llegar al poder. Es que, en nombre del pueblo, destruyo al pueblo para llegar al poder. Esos son delitos de lo que yo llamo de leso patriotismo y creo que deben ser denunciados políticamente con claridad y con toda la serenidad que otorga decir la verdad, saber que estamos defendiendo los verdaderos intereses de todos los colombianos”.

Es necesario articular el discurso de la derecha: Alzate

“La izquierda está articulada internacionalmente. El propósito de traer a Cayetana como referente de la derecha europea es para integrar el discurso de la derecha que no está integrada, como el discurso que tiene la izquierda, la narrativa de la izquierda en el ámbito regional”, le dijo a EL NUEVO SIGLO el abogado Gilberto Alzate Ronga, coordinador del ciclo de conferencias del Partido Conservador, dentro del cual fue invitada la diputada española.

Alzate explicó que Álvarez de Toledo “es la primera de las figuras internacionales que traemos y nuestro propósito es traer periódicamente otras figuras igualmente destacadas de la intelectualidad latinoamericana para articular ese discurso”.

“Cayetana Álvarez de Toledo es un referente en España”, planteó Alzate, pero también para América Latina, pues es nacida en Argentina, tiene vínculos muy estrechos con Venezuela, “donde ha hecho parte importante de su trabajo periodístico para El Mundo, de Madrid”, además “ha sido interlocutora de buena parte de la intelectualidad chilena, peruana, mexicana”, de manera que “conoce muy bien, pues, los temas de América Latina”.

“En América Latina y en Colombia estamos viviendo movimientos de carácter populista de clara orientación marxista que pretenden imponerse en nuestros países. Colombia tiene un inmenso reto frente a las elecciones de 2022. Lo que el Partido Conservador pretende es promover la articulación de la derecha colombiana para dar una respuesta efectiva a estos fenómenos disolventes y anarquistas que se están tratando de apoderar del continente y que son un reto muy importante para nosotros en las elecciones venideras”, puntualizó.