Ley de ‘comida chatarra’ está en cuidados intensivos y a punto de hundirse: Toro

El representante a la Cámara por el Partido Verde, Mauricio Toro Orjuela, es coautor y fue ponente en Cámara del proyecto de ley conocido como de ‘comida chatarra’ que pretende etiquetar los alimentos ultraprocesados. A la iniciativa le resta un debate en plenaria del Senado.

 

EL NUEVO SIGLO: ¿Qué ha pasado con el proyecto de ley de ‘comida chatarra’?

MAURICIO TORO ORJUELA: Pues está en cuidados intensivos, está pendiente del último debate antes del 20 de julio para que se convierta en Ley de la República, de lo contrario se hundiría y habría que volver a comenzar de cero, y se perderían más de dos años de trabajo legislativo. Ha sido una lucha de titanes. Estamos muy preocupados, esperamos que el presidente del Senado lo agende esta semana para que se pueda votar y conciliar. Estamos haciendo un S.O.S. para que se salve este proyecto que es vital para la salud de todos los colombianos en especial de niños, niñas y adolescentes.

ENS: ¿Cuál es la resistencia del Congreso a darle trámite final a esta iniciativa?

MTO: El proyecto tiene muchos detractores en especial del lado de la industria que por medio del lobby ha logrado retrasar el debate. Nuestro temor es que ese lobby se está intensificando en la plenaria del Senado para el último debate. Los voceros de la industria consideran que en lugar de cambiar sus fórmulas y advertir muy bien sobre el contenido nutricional pues es mejor mantenerlos en este estado de desinformación y de engaño, porque todos sabemos que a esos alimentos ultraprocesados los maquillan con frases como ‘alto en hiero’, ‘Bueno en fibra’, ‘Bajo en colesterol’, ‘Rico en Vitaminas’, etc., cuando en realidad son alimentos ricos en colorantes, grasas, sodios y azúcares que enferman a los colombianos.

Lo que le decimos a la industria es que entienda lo que ha sucedido en Chile, Ecuador, México, Israel y otros países que han adoptado el etiquetado frontal para comestibles ultraprocesados donde la industria ha modificado sus fórmulas para vender el mismo producto, más saludable, sin excesos, y sus ventas han aumentado porque le genera confianza al consumidor.

ENS: ¿Exactamente qué prohíbe este proyecto?

MTO: Hay que hacer claridad: este proyecto no busca prohibir absolutamente nada, solamente se pide etiquetar con un sello frontal de advertencia que va a decir si ese producto tiene exceso de grasa, de sodio o de azúcar. Pero solo en los comestibles ultraprocesados. No es que todo se vaya a etiquetar y que se busque prohibir su comercialización, sino que las familias puedan tomar decisiones en cuanto a su alimentación pero de una manera informada.

Esto es un llamado a la responsabilidad social del sector empresarial, ya nos han hundido dos proyectos de ley en el mismo sentido, este proyecto está acompañado por diferentes bancadas parlamentarias, por la pandemia, la sociedad civil, centros de investigación, organizaciones de padres, etc., y se incluyen los criterios de la Organización Mundial de la Salud, y más en el marco de la pandemia donde vimos que mucha gente se contagió y murió por enfermedades no transmisibles como diabetes, obesidad, problemas cardíacos, colesterol, etc, y las adquirieron por malos hábitos alimenticios.



ENS: ¿El proyecto es exclusivo para niños?

MTO: En realidad habla de entornos saludables. El foco no es solamente el etiquetado frontal sino cómo generar entornos saludables en los colegios, en las universidades y en los hogares para enseñarles a los colombianos y en particular a los padres de familia cómo consumir alimentos saludables.

Hoy la prevalencia de obesidad mórbida y diabetes infantil está creciendo de una manera que no habíamos visto antes precisamente porque los jóvenes y las familias están alimentando a sus hijos con productos ultraprocesados con excesos de azúcares, grasas y sodio sin saberlo. Desafortunadamente los niños son el gancho de estas campañas comerciales.

ENS: ¿Ha sido muy fuerte el lobby de la industria de alimentos?

MTO: Por supuesto, la industria ha tratado de utilizar algunas estrategias para que el proyecto no se discuta, y comenzaron a decir mentiras: que este proyecto iba a acabar con las pequeñas y medianas empresas. Pero esto se desmiente porque la micro y pequeña empresa no produce alimentos ultraprocesados porque no tienen los recursos, la capacidad ni la tecnología para hacerlo. Usualmente las mipymes producen alimentos ligeramente procesados, por ejemplo bocadillo veleño, manjar blanco, queso de hojas, achiras, etc. Esa industria no tiene que etiquetar nada.

Segundo, el último etiquetado en el mundo que fue el de Chile donde no se ha quebrado ninguna pequeña empresa, por el contrario, se ha mejorado el estándar de salud, se han reducido las enfermedades no transmisibles, pero adicionalmente la industria ha crecido.  

Foto: Mauricio Toro Orjuela, representante a la Cámara por el Partido Verde, y coautor del proyecto de ‘comida chatarra’./Archivo ENS