‘Hombres de Dios’, un recorrido por la fe y sus bemoles

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Telecaribe lleva a su pantalla Hombres de Dios: Entre el cielo y el infierno, una serie antológica de televisión que presenta seis relatos acerca de las ironías del destino, los misterios de la fe y la estrechez del camino que conduce a la salvación, a través de encuentros entre sacerdotes y feligreses, que ocurren desde el siglo XVI hasta el presente.

El estreno del primer capítulo, Los dones del Señor, será el 31 de este mes. Después, podrá verse en la página web www.hombresdedios.tv. Cada capítulo tiene una duración de 26 minutos, en orden de emisión. Dime la verdad, Firme pero suave, Con amor y sin armas, Perdón por adelantado y Un chiste de monos conforman esta serie.

Desde una temperamental empresaria, un sicario y una adivina, hasta un hombre lobo o el conquistador Pedro de Heredia, los personajes y sus episodios recorren diversos géneros, combinando referencias culturales históricas y bíblicas, homenajes cinematográficos, suspenso, humor, drama y fantasía.



“La serie tiene muchas fortalezas: su casting, sus historias, la variedad de géneros, la belleza de su fotografía y su música. Es una serie que le apuesta a un entretenimiento inteligente, que no pordebajea al espectador, lo respeta y lo invita a divertirse mientras reflexiona acerca de temas que creo, resultan esenciales para todo ser humano”, afirma Roberto Flores, creador de la producción  junto a Carlos Franco.

Los capítulos abarcan desde la comedia negra, hasta el drama intimista; desde el relato fantástico, a la ficción histórica; desde el siglo XVI hasta el presente. Es un recorrido breve, pero intenso, por la fe y sus bemoles, en los últimos seis siglos.

Hombre de Dios se rodó durante seis semanas, entre octubre y noviembre de 2020, algunas escenas se hicieron en Soledad y Tubará, municipios del Atlántico, y las locaciones fueron iglesias ubicadas en Barranquilla.

El elenco está compuesto por actores de gran trayectoria, talento y reconocimiento, como Julio Sánchez Cóccaro, Hernán Méndez, Victoria Hernández, Ramsés Ramos, Manuel Navarro (España), que están acompañados de jóvenes actores como Santiago Alarcón, Juan Pablo Barragán, Jairo Ordoñez, Carlos Serrato, Clary Borja, Airyn Gambín, entre otros.

También cuenta con la participación de Álvaro García, Alejandro Navia y Mabel Pizarro, quien ya había trabajado en el protagónico del largometraje Ruido Rosa (2014), tercera película del director Roberto Flores.

“Había tenido la oportunidad de trabajar con grandes actores a lo largo de mi carrera, pero nunca con tantos, en un mismo proyecto. Siempre los buenos actores son una garantía, pero para estos guiones, era fundamental el casting, son piezas de actor. Desarrollamos un meticuloso proceso de selección y contamos con el interés generoso de un grupo increíble de actores, de primera línea, que encontraron en los guiones, un estímulo, y en el hecho de poder volver a soñar en medio de la pandemia, un incentivo tremendo que atesoraron igual o más que nosotros. A veces en nuestro país no somos del todo conscientes acerca del nivel exquisito de muchos de nuestros actores. Creo que hoy, somos potencia actoral en Iberoamérica”, cuenta orgulloso Flores.

La serie es el resultado del trabajo creativo de Roberto Flores, Carlos Franco, Iván Wild, Diana Lowis y Disney Gómez. La amistad y el trabajo en equipo han dado frutos a lo largo de 25 años, y aún a pesar de las dificultades de la pandemia se unieron para escribir, producir y dirigir este producto, un relato que quiere mostrar la divinidad de los feligreses y la humanidad de los sacerdotes.

“Carlos Franco y yo, veníamos trabajando desde hacía unos meses en proyectos para televisión que se concentraran, mayoritariamente, en una sola locación. Por otro lado, siempre nos ha interesado la dramaturgia de personajes y las historias que abordan la complejidad de la condición humana, sus ‘oros y sus cobres’. La incorporación de Diana Lowis, como escritora y productora, y de Iván Wild, como director de dos episodios, terminaron de generar una maravillosa dinámica creativa que culminó en el desarrollo del proyecto que hoy se ha convertido en serie. La pandemia y la cuarentena también fueron importantes. Todos estamos atravesando una etapa de profunda reflexión acerca de la razón de ser de las cosas, el futuro que nos aguarda y el significado de la fe, más allá de lo católico. El ser humano está buscando, hoy más que nunca, en qué creer y también, en qué no creer”, mencionó el cineasta.

La serie fue producida por Kymera Studios para TeleCaribe, con la financiación de MinTic y el apoyo de la Secretaría de Cultura de Barranquilla, la Universidad de Norte y la Arquidiócesis de Barranquilla.