El 60% de los colombianos reducirá el uso de efectivo

Foto archivo El Nuevo Siglo

La consultora de negocios Bain&Company estudió el impacto de la cuarentena en los medios de pago que las personas utilizan de manera recurrente. El análisis, que se realizó en las principales ciudades de Latinoamérica, denota cambios sustanciales en la forma cómo se realizarán transacciones una vez se supere el periodo de crisis en la región.

En Colombia, el estudio indica que las personas esperan que se incrementen en un 60% el uso de las tarjetas crédito y teléfonos móviles para mover su dinero, una vez acaben las medidas de aislamiento obligatorio, esto debido al aumento de los servicios y canales digitales disponibles durante el periodo de cuarentena. A esto se suma que el 50% de los entrevistados, en la región de América Latina, consideran que sus métodos de pago cambiarán en el futuro.

Adicionalmente, en las últimas 4 semanas los colombianos utilizaron, por primera vez, alrededor de 10 diferentes tipos de servicios digitales. Por ejemplo, el 41% de los encuestados afirmó haber pagado por plataformas de entretenimiento online, el 38% accedió a sucursales bancarias a través de Internet, el 18% realizó compras de alimentos de primera necesidad, el 15% ordenó comida a través de plataformas virtuales, el 22% asistió a consultas médicas virtuales y el 39% utilizó softwares especializados de trabajo en casa.

“Las circunstancias actuales de cambio ha propiciado una evolución en los medios de pago, la cual también impulsa el mercado digital y exige la adopción rápida de opciones de compra sin contacto, con la consecuente reformulación de los modelos de negocio y de rentabilidad. El acople a la nueva normalidad es imperativo a lo largo del mundo y se hace urgente en una región como Latinoamérica, pues las intenciones de migración en los medios de pago están cerca del 40%”, afirma Diego Santamaría, socio de Bain&Company en Colombia.

El estudio resume que el panorama de más corto plazo pronostica un crecimiento en los pagos persona a persona a través de aplicaciones, mientras que el uso de billeteras virtuales y tarjetas débito para pagos cotidianos, permanecerá estable.