¿Habría tanto desempleo sin emergencia sanitaria?

Foto archivo AFP

La contingencia sanitaria, junto con la necesaria medida de aislamiento preventivo, impulsaron la tasa de desempleo nacional hasta 19,8% en abril. Así pues, el deterioro del mercado laboral que inició en marzo, cuando solo se enfrentó poco más de una semana de cuarentena, se acentuó significativamente con las restricciones al ejercicio de muchas de las actividades productivas durante todo abril.

Pero al país no se le puede olvidar que una parte importante para la generación de empleo, o por lo menos que no haya tanta desocupación, es el crecimiento económico. Hasta diciembre del año pasado, la economía registraba un aumento del PIB de 3,3%, con un desempleo de 10,2%.

Posteriormente, en el dato del primer trimestre de este año, el DANE reportó que el PIB había aumentado 1,1 %, cuando al final de este periodo se vio afectada por la pandemia del coronavirus.

La economía colombiana venía a un buen ritmo durante el primer bimestre de 2020; incluso, el DANE publicó una cifra de 4,1%, con enero con una expansión económica de 3,5% mientras que en febrero se había disparado al 4,8%. Y en marzo esa tasa se contrajo -4,9%.

Otro elemento es que algunos analistas tienden a comparar las cifras con el mismo periodo del año anterior. Por eso es clave tener en cuenta que  los desocupados de hoy, que llegan a casi 4,1 millones, se debe a que por el impacto del coronavirus muchas empresas tuvieron que cerrar, otras suspendieron los contratos temporalmente y muchas, además, mandaron a sus empleados a vacaciones anticipadas.

¿Cómo no iba a subir el desempleo si se suman todos esos choques en la economía?, de un lado el cierre de empresas, pero de otro, que el aislamiento impidió que muchos colombianos pudieran salir a conseguir empleo.

 

Desproporcionalidad

De todos modos, esta incidencia de la desocupación implica un nuevo máximo desde que se tiene la referencia de las cifras desde el 2001.

La desproporcionalidad del efecto en estas zonas responde a la naturaleza del confinamiento y las actividades restringidas, que tienen una base más urbana que rural.

De otro lado, a pesar de este importante movimiento alcista del desempleo, la participación laboral también alcanzó un mínimo desde que los datos están disponibles. Esta dinámica se alineó en la medida en que el confinamiento y la contingencia implicaron una limitación al ejercicio de búsqueda de empleo para una porción relevante de las personas que salieron de la ocupación.

Sin duda, este grupo regresará paulatinamente al mercado laboral, conforme se levanten las restricciones y empezarán a presionar una mayor generación de empleo en los meses siguientes, en la medida en que el impacto económico y financiero del parón de muchas actividades moderará la demanda por trabajo desde las empresas.

 

Las caídas

Las mayores caídas anuales en la cantidad de ocupados se observaron en la industria manufacturera (-1 millón), el comercio y reparación de vehículos (-0,9 millones) y las actividades de entretenimiento (-0,8 millones). Solo el sector de suministro de servicios públicos logro incrementar su nivel de ocupación. Además, la caída fue más importante entre los trabajadores empleados (-29,6%) que entre los cuenta propia (-18,8%), lo que parece indicar un impacto de corto plazo de la coyuntura más relevante entre los empleados formales que los informales.

En este contexto adverso del mercado laboral, la reactivación económica será la clave que evite una mayor profundización del impacto de la contingencia en los ingresos y el bienestar de los hogares.                                                                        

Sin duda, el sector de las industrias manufactureras fue la rama de actividad económica que concentró, para abril de 2020, la disminución más alta de población ocupada con un millón de personas, una contribución de -4,6% al total nacional.

La población desocupada en el país fue 4,1 millones de personas en abril de 2020, 1,6 millones más con respecto al mismo mes de 2019. En las 13 ciudades y áreas metropolitanas dicha población fue 2,3 millones de personas.

A nivel nacional, y según el tipo de actividad o género, se incrementó en 1,8 millones el número de mujeres dedicadas a oficios del hogar, y en 1,1 millones el número de hombres.

 

Las ciudades

Asimismo, las grandes ciudades (que responden por, alrededor, de dos terceras partes del deterioro en el mercado laboral) sintieron el mayor impacto en abril. En las 13 principales se destruyeron cerca de 3 millones de empleos y allí hubo un incremento de más de un millón en el número de desempleados. Con esto, la tasa de desempleo urbano alcanzó el 23,5%, un incremento de 12,4% frente al mismo periodo del año anterior.

Esto se debe a que la mayor caída de la ocupación se presentó en sectores como industria, comercio, actividades de entretenimiento y construcción. En especial, en los empleados particulares y trabajadores por cuenta propia, lo cual indica un golpe muy fuerte en el mercado laboral formal y en el informal.

 

Solicitudes de subsidio de desempleo

De acuerdo con el superintendente de Subsidio familiar, Mauricio González Barrero, más de 663.000 colombianos se han postulado al beneficio económico de emergencia que busca apoyar a las personas que han perdido su empleo a causa de la pandemia del nuevo coronavirus.

A lo largo de tres meses, los beneficiarios recibirán un apoyo económico de hasta dos salarios mínimos. Lo anterior sumado al pago de seguridad social, que incluye salud y pensión. A su vez, cuesta $1 billón ampliar subsidio a la nómina para personas naturales.

La Supersubsidio informó que, hasta el momento, las cajas de compensación familiar han aprobado el pago de más de 168.137 solicitudes, a las que se ha destinado la suma de $276.000 millones.

De igual forma, Supersubsidio informó que de las solicitudes aprobadas ya se ha realizado el pago a 75.979 personas a través de las 43 corporaciones que componen el proyecto, lo que equivale a $54.134 millones.