Libia está al borde de la guerra civil: ONU

Foto Anadolu

El enviado de la ONU en Libia advirtió el martes que el asalto a Trípoli era "solo el inicio de una guerra larga y sangrienta" que podría extenderse a la región, y llamó a tomar medidas para cortar el flujo de armas a los combatientes.

"No soy adivino, pero la violencia en las afueras de Trípoli es solo el inicio de una guerra larga y sangrienta en las costas del sur del Mediterráneo, que pone en peligro la seguridad de los vecinos de Libia y de toda la región del Mediterráneo", sostuvo Ghassan Salamé al Consejo de Seguridad.

Ante el Consejo, Salamé dijo que muchos países suplen de armas al gobierno de Trípoli, así como a las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar.

Apoyado por Egipto y Emiratos Árabes Unidos, Haftar lanzó una ofensiva el 4 de abril para tomar la capital, pero sus tropas han sido detenidas en las afueras del sur de Trípoli.

Sin una acción inmediata para cortar el flujo de armamento "Libia caerá en una guerra civil que podría conducir a la división permanente del país", advirtió.

Su advertencia viene luego de que el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Fayez Al Sarraj, reconocido por la comunidad internacional, publicó el fin de semana fotografías de docenas de vehículos blindados de origen turco que según su sitio en Facebook habían sido recientemente suministrados a los rebeldes.

Sitios favorables a Haftar también publicaron fotos y videos de blindados armados en Jordania que, afirmaban, fueron entregados a las milicias de Haftar.

Expertos de la ONU destacaron a inicios de mes, en un informe confidencial, que los misiles dirigidos contra las fuerzas de Trípoli en abril suponen un ataque con dron que podría involucrar a una "tercera parte", posiblemente Emiratos Árabes Unidos.

 

Mediación neutral y extremistas

El Consejo de Seguridad no logró el mes pasado un acuerdo de resolución para pedir el alto el fuego en Libia y el regreso a negociaciones para acabar con el conflicto.

Salamé lamentó el arribo en masa de armamento a Libia a pesar del embargo decretado sobre ese país desde 2011 e instó al Consejo a establecer una comisión para investigar cuáles son los grupos que participan de los combates y evitar que sospechosos de crímenes de guerra tomen parte en las operaciones militares.

El conflicto "ya es explotado" por los grupos yihadistas Estado Islámico (EI) y Al Qaida, también subrayó el enviado especial.

Más de 75.000 personas han sido desalojadas de sus hogares en los últimos combates y 510 han sido asesinadas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Todas las partes deben unirse a la mediación de la ONU", dijo por su parte el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Jonathan Cohen, en momentos en que la posición estadounidense en torno a las dos partes en conflicto sigue sin estar clara a partir de una conversación telefónica a mediados de abril entre el presidente Donald Trump y Jalifa Haftar.

A su vez, Rusia, que apoya al mariscal Haftar y niega que se le considere responsable del deterioro de la situación, destacó "la necesidad de trabajar con todas las partes sin favorecer a una".

Ya la representante británica, Karen Pierce, subrayó que "los que más se benefician de estos conflictos son los grupos extremistas", una posición compartida por Francia y Estados Unidos.

 

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