En 2020 se iniciarían obras de los sistemas Metro y Regiotram

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Si el Alcalde de Bogotá y el Gobernador de Cundinamarca que se escojan en las elecciones del próximo 27 de octubre tienen la voluntad política de seguir los preceptos de sus antecesores, sin importar las ideologías, seguramente uno de los principales problemas de los 9 millones de habitantes que circulan por la capital del país, será que tendrán una movilidad más ágil, moderna y cómoda.

Se trata de los proyectos de la Primera Línea del Metro de Bogotá y el Regiotram de Occidente. De acuerdo a los cronogramas elaborados por los mandatarios locales Enrique Peñalosa y Jorge Rey los dos contratos quedarían amarrados debido a que se firmarían antes del 31 de diciembre de 2019 para arrancar obras en 2020.

Aunque el cronograma de la Primera Línea del Metro para Bogotá se ha postergado en varias ocasión en esta administración, en la última comunicación de la Empresa Metro, después que se conocieran los seis consorcios internacionales que pasaron a la última etapa de la licitación, - Consorcio Metro de Bogotá, APCA Metro Capital, Consorcio Sunrise, APCA Transmimetro, Consorcio Línea 1 y Unión Metro Capital-, se estaría adjudicando el contrato entre septiembre y octubre próximo al grupo que presente la oferta más económica.

Además que los consorcios debieron certificar un patrimonio neto mínimo de USD1.750 millones, así mismo cumplieron con la experiencia en la ejecución de obras civiles; fabricación y suministro de trenes y equipos de mantenimiento; instalación de vías férreas; diseño, fabricación y suministro de sistemas de señalización y control automático de trenes; y la operación integral de sistemas metro.

Realidad

Al tiempo que el proyecto será una realidad si el alcalde de Bogotá que se escoja tiene la voluntad política de seguir los preceptos de sus antecesores, la ciudad quedaría más de cinco años en obra negra por donde pasarían unas las principales soluciones al caos en la movilidad que sufren los 8 millones de habitantes.

El consorcio ganador de la primera línea del Metro entre septiembre y octubre deberá realizar diseños de detalle, conseguir la financiación parcial del proyecto, ejecutar las obras, proveer trenes y equipos, y asumir la operación y mantenimiento del sistema durante los primeros 20 años de operación comercial.

Condiciones

Hasta el momento entre el ramillete de aspirantes al segundo cargo público más importante en Colombia, los que han manifestado que cambiarían el contrato para que el metro sea subterráneo, son los seguidores del senador Gustavo Petro.

Mientras en la capital del país existe el manto de dudas por demandas e impedimentos frente al metro, el cronograma del Regiotram no tiene tantos detractores pues se ha cumplido. En junio se publican los prepliegos de la licitación, en julio se publica los pliegos definitivos, en octubre se reciben las ofertas, en noviembre se adjudica y el diciembre se firma el contrato e inicio de obra.

La luz verde para el Regiotram se dio la semana pasada cuando el gobernador de Cundinamarca presentó el modelo definitivo de contratación para el Sistema Integrado de Transporte Regional entre Bogotá y la provincia de Sabana Occidente.

De acuerdo a la experiencia internacional y al igual que en Bogotá, el Regiotram será un solo contrato en la modalidad de concesión (Ley 80), que deberá incluir ingeniería de detalle, construcción, suministro de trenes y señalización, operación y mantenimiento del sistema.

El Regiotram de Occidente es la primera experiencia de movilidad en un corredor férreo entre Facatativá, Madrid, Mosquera, Funza (en Cundinamarca), Fontibón, Puente Aranda y La Candelaria (en Bogotá), que permitirá, no solo un transporte cómodo y eficiente en tiempo, sino amigable con el medio ambiente.