ESTRENO EN PLATAFORMAS
‘Esperando a los bárbaros’, en el lente de Ciro Guerra

Foto cortesía

Uno de los clásicos de la obra del Nobel de Literatura John Maxwell Coetzee dio el gran salto a la pantalla grande con Esperando a los bárbaros, una nueva historia colonial que llegó al lente de Ciro Guerra, uno de los cineastas más destacados de Colombia.

Luego de un largo camino por Italia, España, Inglaterra, Suiza y Francia esta película, primera en idioma inglés del director Ciro Guerra llega a Colombia, su país natal, con un estreno en plataformas de servicio streaming.

Esta cinta rodada en Marruecos e Italia, es una adaptación de la novela homónima de Coetzee, que se centra en la crisis de conciencia del Magistrado, un fiel servidor del Imperio, que empieza a dudar de su lealtad ante los despiadados y brutales interrogatorios del coronel Joll para lograr información sobre el supuesto ataque de los ‘bárbaros’, lo que lo lleva a un acto de rebelión.

La película, cuyo guion contó con la adaptación del mismo Coetzee, sudafricano nacionalizado en Australia y la actuación de Mark Rylance, Johnny Depp y Robert Pattinson, fue número uno en su estreno en las salas de cine de Reino Unido e Italia, y llegó al top cinco en países como Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Rusia, Turquía, Indonesia y Holanda.

En su recorrido por los principales festivales internacionales del mundo estuvo nominada al León de Oro en el Festival de Venecia, fue Selección Oficial de los Festivales de San Sebastián, Londres, Deauville y Zurich y fue la película inaugural de la Edición 60 del Festival de Cine de Cartagena.

El director colombiano Ciro Guerra, habla sobre esta producción, que ya se encuentra disponible en Colombia a través de iTunes, Claro Video, Movistar Play, Google Play, Cinépolis KLIC, Apple TV y demás servicios de video por demanda, empezando por la novela que la inspiró:

¿Qué representó debutar con su primera película en idioma inglés con una adaptación de una de las grandes novelas del siglo XX?

CIRO GUERRA: Fue un gran honor llevar a la pantalla las palabras del maestro Coetzee, que fueron escritas hace más de 40 años pero que le hablan profundamente al mundo de hoy. Cuando leí la novela, obviamente, pensé que era una obra maestra de la literatura por eso me sorprendió mucho la adaptación que el mismo autor hizo para el cine. Creo que en su guion logró destilar todos los elementos de la novela, convirtiéndolos al lenguaje cinematográfico de una manera que generaba mucha reflexión, muchas ideas y muchas preguntas, pero que además dejaba el espacio para que el director aportara su visión y enriqueciera la historia con las imágenes.

¿La visión como director colombiano y su experiencia con El abrazo de la serpiente influyeron para abordar este tema del colonialismo?

CG: Desde que leí el libro por primera vez sentí una profunda conexión con la historia que contaba y también lo sentí muy cercano a los temas que me ha interesado explorar. Mucha gente lo interpretó como una profecía de lo que pasó después con las invasiones de Estados Unidos a Medio Oriente, pero a mí me traía imágenes de la llegada de los grupos paramilitares a los pueblos alejados del Caribe. La manera en que la barbarie es como una tormenta que arrasa y que se lleva a la humanidad en su camino.

Esta novela podría ser adaptada a Sudáfrica en la época del apartheid, a la frontera de México con Estados Unidos hoy, o a una isla italiana del Mediterráneo a donde llegan los inmigrantes en sus balsas; lo que Coetzee logró es tocar una fibra profunda del ser humano y su historia, esa es su universalidad.

¿Qué puede contar de la experiencia de dirigir a Mark Rylance, Johnny Depp y Robert Pattinson?

CG: Trabajar con estos actores de talla internacional y de tanto renombre era una nueva experiencia para mí, no sabía muy bien qué esperar y estaba con mucha curiosidad de cómo iba a ser el proceso. La verdad es que me encontré con un grupo de actores totalmente comprometido, todos muy humildes al mismo tiempo. No traían a su alrededor esa cuestión de egos o de parafernalia industrial, lo que sí tenían era muchísimo entusiasmo y muchas ganas de contar esta historia, de participar, de compartir el uno con el otro, de aportar ideas.

¿Y cómo fue ver el resultado en pantalla?

CG: Realmente es un placer verlos en escena, es como hacer un concierto de jazz y traer a Miles Davis y John Coltrane. Es una experiencia y un aprendizaje, porque son actores que lo obligan a uno a elevar su nivel como director, ya que al mismo tiempo que son muy agradables también son muy exigentes, quieren dar lo mejor y todo el tiempo están buscando la manera de enriquecer las escenas. Solo puedo decir que fue un placer, con todos logramos una gran amistad. Este es uno de esos grandes lujos que uno se puede dar muy de vez en cuando: poder ver a estos grandes artistas en escena y colaborar con ellos.                  

Algunos medios internacionales la clasifican como un drama de acción, otros, como The New York Times, dicen que es una fábula sobre el colonialismo. ¿Cuál es el tono de esta adaptación?

CG: La novela está escrita de una manera alegórica, de tal forma que no se saben las especificaciones de la historia… en qué época ocurre, en qué lugar del mundo o cuál es el imperio al que se refiere. Nosotros quisimos ser fieles a esa sensación alegórica, porque ese es uno de los elementos importantes. Te hace sentir en un lugar y época conocidos, aunque no hable de tiempo y lugar, cualquier persona en cualquier lugar del mundo puede encontrar elementos de su propia historia. Esta idea de cómo funcionan los imperios y el poder y cómo de una u otra forma, nuestras sociedades son el producto de esas relaciones de poder, hace parte de la humanidad.

La película se puede ver ya en Colombia en streaming, el modelo que se está imponiendo tras la pandemia. ¿Cómo ve estos nuevos medios de distribución?   

CG: En este caso se trata de una situación excepcional, la película tenía planeado su lanzamiento en los cines el año pasado, después de su recorrido por los festivales internacionales. Hubo varios países donde fue posible estrenarla en cines, como Italia, Rusia, Turquía, Japón, Singapur, Mongolia, Ucrania, los países árabes, entre otros.  Pero ante la imposibilidad de tener cines abiertos en la mayoría de países, los distribuidores se decidieron por el VOD, cuyo crecimiento ha sido exponencial debido a las circunstancias actuales.  Personalmente creo que lo ideal es que una película tenga la oportunidad de pasar por todas las ventanas, y en mi caso el cine que hago está concebido para la pantalla grande, pero en estos momentos poder estrenar una película de cualquier manera es un privilegio, una gran suerte, y por eso estoy agradecido.

¿Qué puede decir hoy después de rodar una cinta de esta envergadura y rodar en Colombia?

CG: Que aprecio muchísimo a los equipos colombianos, que son mucho más pequeños y que se exigen al máximo haciendo la labor de dos o tres, pero que al final cubren todas las necesidades de un rodaje. A nivel internacional se trabaja de manera un poco más holgada, pero igual uno como director nunca va a tener ni el tiempo, ni el presupuesto que necesita y ahí es donde entra a jugar la pericia, la experiencia y la exigencia para resolver.