97% de materiales electrónicos pueden ser recuperados | El Nuevo Siglo
EcoCómputo
Martes, 26 de Abril de 2022
Redacción Medio Ambiente

El reciclaje de los residuos electrónicos es un proceso arduo y complejo, sin embargo, solo se necesita de conciencia y voluntad para reconocer los beneficios ambientales y sociales que se generan de los esfuerzos que podamos hacer cada uno de nosotros para apoyar estas iniciativas de reciclaje.

Colombia es el cuarto país del continente que más produce residuos electrónicos, generando alrededor de 130.000 toneladas al año, según lo establece el Ministerio de Ambiente, lo cual crearía un problema ambiental de gran magnitud, si no se hiciera una adecuada gestión de los residuos debido a las sustancias toxicas que estos puedan contener.

Desde el año 2010 el país ha buscado implementar y consolidar políticas relacionadas con la gestión ambientalmente segura de los residuos tecnológicos, pues son una de las corrientes de mayor crecimiento debido a la gran variedad de productos usados en la industria y el hogar.  La Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), recoge los principios, objetivos, componentes y acciones que estableció la Ley 1672 de 2013 y considera la situación y dinámicas actuales y futuras de los RAEE en Colombia, con el fin de mejorar el comportamiento de la sociedad respecto a estos elementos y así poder lograr un consumo responsable, en lugar de solo comprar, usar y desechar.

La REP (Responsabilidad Extendida del Productor), hace referencia al compromiso adquirido por los fabricantes e importadores una vez los productos que pusieron en el mercado terminan su vida útil o se convierten en desechos.  Estas medidas han permitido la recuperación de materiales que son aprovechables o reutilizables y pueden entrar de nuevo a los ciclos productivos y económicos del país, gracias al empeño de los diferentes actores que intervienen en la cadena de valor del ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos.

Por el momento algunos consumidores finales han desconocido la obligación de coadyuvar en el proceso de reciclaje de los RAEE y es por esto que aún hay personas que disponen de los residuos electrónicos en la basura convencional para que se los lleve el camión de aseo urbano, desconociendo la forma y los lugares autorizados en donde se deben entregar; sin embargo, Edgar Erazo Camacho, director ejecutivo de la Corporación EcoCómputo, reconoce que gracias a la gestión y capacitación que se ha venido realizando desde hace más de 10 años por EcoCómputo comienza a dar frutos, logrando que cada vez más ciudadanos cambien su forma de pensar y ahora sean conscientes y realicen una disposición segura de los equipos que ya no usan, haciendo que el proceso de reciclaje y reúso empiece desde la casa.

Cabe aclarar que no todo es reciclable, pero cerca del 97% de los materiales pueden ser recuperados y reutilizados, lo cual permite obtener beneficios como ahorro de dinero en los nuevos procesos de producción, cuidado el medio ambiente, reducción en la cantidad de residuos generados y fomento de una economía que se abastece de los residuos.


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¿En qué consiste el reciclaje electrónico?

Es un proceso que se lleva a cabo en dispositivos electrónicos. Implica el desmontaje y separación de sus componentes y la recuperación de sus materias primas: plásticos, metales, entre otros.

Este tipo de reciclaje se hizo necesario porque los residuos electrónicos contienen metales pesados muy contaminantes (mercurio, cromo y plomo, entre otros), cuya cantidad está aumentando muchísimo.

Según la Plataforma para Acelerar la Economía Circular (PACE) y la Coalición de Residuos Electrónicos de Naciones Unidas, mientras que se crean 50 millones de toneladas de basura electrónica anualmente, tan solo se recicla menos del 20%.

Gran parte de lo que no se recicla es enviado, como supuesta donación, a países empobrecidos como India, China, Senegal, Ghana, Nigeria, Brasil y México. Allí termina en inmensos vertederos, donde los metales tóxicos amenazan la salud y el ambiente (Infobae, 2020).

Beneficios

El reciclaje de estos aparatos tiene muchos beneficios ambientales. Permite recuperar elementos (como vidrio, plástico y metales) que vuelven al ciclo productivo. Esto disminuye la extracción de materias primas, cuidando los recursos naturales, y reduce la contaminación del aire, el agua y el suelo.

Produce beneficios sociales, como la prevención de riesgos en la salud de las personas, porque evita que materiales tóxicos vayan a la atmósfera o a las vías fluviales.

Y tiene también ventajas económicas, en la medida en que genera puestos de trabajo (por ejemplo, para separar los materiales que componen los aparatos) y los residuos se convierten en materia prima para nuevos procesos productivos.

En Colombia, según Ecolecta (programa de la Secretaría Distrital de Ambiente) anualmente se recicla 1 millón de celulares. Esto equivale, sólo en Bogotá, a eliminar más de 300.000 kg de residuos peligrosos. Gracias al reciclaje electrónico, en 2019 Claro dejó de producir 809 toneladas de residuos.