Recomendaciones para el Plan de Ordenamiento Territorial

Foto El Nuevo Siglo.

Para hacer de Bogotá una ciudad más eficiente, competitiva, sostenible, inteligente y con mejor calidad de vida, ‘Bogotá Cómo Vamos’ y la Cámara de Comercio de Bogotá, en alianza con la Veeduría Distrital, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Fenalco, Connect Bogotá Región y la Universidad Javeriana, entregaron ayer a la Administración distrital una serie de recomendaciones al proyecto de Acuerdo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

Para la construcción de los aportes se contó con el apoyo de más de 100 expertos entre académicos, consultores y colectivos ciudadanos. Fruto de este ejercicio, se consolidó un documento que brinda insumos para la discusión del POT en siete ejes clave: infraestructura para la movilidad sostenible; transporte de carga y logística; renovación y desarrollo urbano; estrategia normativa; ciudad inteligente e innovadora; medio ambiente y ruralidad.

Movilidad

En materia de movilidad, se analizaron, aspectos como los impactos positivos y negativos de aumentar la altura de las construcciones existentes o densificar a lo largo de los corredores de transporte masivo; el efecto en el parque automotor de la expansión de la ciudad en los bordes; la infraestructura de soporte para biciusuarios y la ubicación de los parqueaderos disuasorios y los patio-taller para el transporte público zonal.

En transporte de carga y logística, al ser un tema asociado a la productividad económica y a la competitividad de la ciudad, se considera que el POT debe darle mayor desarrollo en su contenido frente al reto de la distribución urbana de bienes y servicios en la capital.

En materia de renovación urbana, los expertos destacaron como positiva la propuesta de plantearla a lo largo de los corredores de transporte público masivo.

Recuperación

Así mismo, se destaca en el POT el interés por la preservación y recuperación de los ecosistemas, el aumento de la cobertura en áreas verdes y el manejo y adecuación de los suelos en condición de amenaza o riesgo. Sin embargo, se advierten los riesgos de vincular la estructura ambiental con el espacio público sin una estrategia clara de sostenibilidad.

En el tema de ruralidad, se valora de manera positiva la introducción del concepto de Corredores Ecológicos Rurales y de un modelo de ocupación rural.

Recomendaciones

Las principales recomendaciones a tener en cuenta, por parte de la Administración Distrital, en las discusiones que sobre el POT se adelantarán en la ciudad los próximos meses, cuando la propuesta sea presentada.

En infraestructura para la movilidad sostenible se destaca dar prioridad al desarrollo de corredores de movilidad regional, incluyendo las vías perimetrales de la ciudad.

Se debe asimismo priorizar el transporte público sobre el privado, mediante una estructura jerarquizada del sistema vial y franjas de separación por modos que ofrezcan a los usuarios mayor seguridad, velocidad, economía y comodidad.

En transporte de carga y logística hay que establecer el plazo para la reglamentación y adopción de los planes citados en la propuesta del POT, como es el caso del plan sectorial para el manejo de mercancías y el plan de movilidad.

También se deben definir la localización de los nodos que permitan el intercambio de mercancías entre diferentes tipos de vehículos y que faciliten la distribución de última milla, tales como: bahías y zonas de carga y parqueaderos para vehículos medianos (subterráneos o a nivel), entre otros.

En estrategia normativa se debe aclarar las competencias de las entidades en los procesos de reglamentación pendientes y de los procedimientos para la asignación de la norma urbana, con el fin de generar articulación y seguridad jurídica en la estrategia normativa.

Se tiene que generar un lenguaje cercano a la comunidad que facilite la comprensión de la estrategia normativa propuesta en el proyecto de Acuerdo. Además hay que garantizar la seguridad jurídica para empresarios, ciudadanos y autoridades en la aplicación de normas y procedimientos acogiendo el principio de simplificación normativa.

En renovación y desarrollo urbano se pide incrementar a más de 20% el porcentaje mínimo de suelo útil y urbanizado para Vivienda de Interés Prioritario (VIP) e implementar también un porcentaje mínimo de suelo útil y urbanizado para Vivienda de Interés Social (VIS) en actuaciones de urbanización de predios sometidos al tratamiento urbanístico de desarrollo.