2.1 millones de personas no cayeron en pobreza en 2020

AFP

Un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), mostró que los programas sociales basados en transferencias monetarias del estado, como Más Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción, Ingreso Solidario, entre otros, evitaron que la pobreza se incrementara en siete puntos porcentuales durante 2020, justo en el peor momento por la crisis sanitaria generada por la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con el documento ‘Covid-19, mercado laboral y pobreza monetaria en Colombia: efecto potencial de las transferencias del gobierno a los hogares’, presentado ayer en Bogotá en un evento virtual, la pobreza monetaria en el país será 38% cuando se haga el cierre de 2020.  

El documento del PNUD analiza cómo la crisis derivada del covid-19 impactaría la pobreza por ingresos y la desigualdad en Colombia durante el año pasado y en qué medida las transferencias monetarias lideradas por el Gobierno nacional permitieron mitigar la caída en condición de pobreza que en 2019 alcanzó 35.7%.  

Para ello, se analizó el comportamiento del mercado laboral y el desempleo en 2020 y, con base a la información de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) realizada por el DANE, se midieron las variaciones resultantes en la incidencia de la pobreza monetaria y la desigualdad económica.  

El documento concluye que, “en ausencia de transferencias del Gobierno, la pobreza en Colombia habría pasado de 35.7% en 2019 a 42.3% en 2020”. Sin embargo, por cuenta de los programas de transferencias monetarias como Más Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción, Ingreso Solidario, entre otros -que compensan el incremento en 4.3 puntos porcentuales- la pobreza culminaría en 38%, evitando que 2.1 millones de personas caigan en esta situación.  

Así mismo, el documento del organismo multilateral encuentra un importante efecto compensador de las transferencias monetarias en la caída del ingreso de la población vulnerable. Así las cosas, “a nivel nacional el coeficiente de Gini para 2020 se situaría 0.529, y no en 0.549 (en ausencia de ayudas), corrigiendo el incremento de desigualdad ocasionado por la mayor caída de los ingresos derivados del trabajo de la población más pobre”, destaca el estudio. 



El documento sostiene que la pandemia de covid-19 llevó al Gobierno nacional a iniciar “un importante incremento en la capacidad de atención del sistema hospitalario que evidenció un incremento de 271% en las camas en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI)”.

No obstante, dice que a pesar de los buenos resultados en términos de una propagación más lenta del virus y menor presión al sistema de salud, “las medidas de confinamiento han constituido en sí un choque económico contractivo tanto de oferta como de demanda”.

Al respecto, explica que el efecto de estos choques se vio reflejado en los indicadores del mercado laboral, donde según cifras del DANE durante 2020, con respecto a 2019, se perdieron 2,4 millones de puestos de trabajo y el desempleo se incrementó en 5,4 puntos porcentuales pasando de 10,5% en 2019 a 15,9% en 2020, impactando significativamente el nivel de bienestar de los hogares, y poniendo en riesgo los avances en reducción de la pobreza logrados por el país en los últimos años, en los que la proporción de población pobre por ingresos pasó de 40.8% a 35.7% entre 2012 y 2019.

Destaca, además, que en el país se evidencia un interés general por parte de la academia, el Gobierno nacional y centros de pensamiento en predecir cuáles serán los impactos económicos de la llegada de la covid-19 al país.

El análisis sostiene que “los resultados señalan que los programas de asistencia social implementados con motivo de la crisis tienen un impacto significativo de mitigación de los impactos negativos de la misma”.

Agrega: “encontramos que, a nivel nacional, las transferencias del gobierno mitigan el incremento de la pobreza monetaria en alrededor de 4% a nivel nacional y en alrededor de 1% en el caso de Bogotá”.

Entre las recomendaciones que plantea el estudio sugiere “una continuación de las transferencias del Gobierno hasta, por lo menos, el primer semestre de 2021, ya que dicho escenario puede representar mejoras significativas en los efectos negativos a causa de la pandemia".

Foto: El estudio del PNUD sugiere al Gobierno mantener las transferencias a programas sociales, al menos hasta la mitad de 2021 para mitigar la pobreza./AFP