Infame persecución | El Nuevo Siglo
Miércoles, 7 de Abril de 2021

Sergio Fajardo no es el candidato de mi predilección y menos para momentos tan difíciles como los que vive el país, pero reconozco en él un hombre honesto y serio, que ha sido buen gobernante. Ahora de manera sorpresiva, casi 10 años después, la Fiscalía le hace imputaciones por haber firmado un empréstito legítimo para sustitución de deuda del departamento de Antioquia con un banco legítimamente constituido.

Estas modalidades crediticias son normales en las empresas privadas como estatales, en este caso se suscribió en dólares y desde luego la tendencia de la divisa ha sido al alza, lo que por lógica ha incrementado la deuda. Para estos casos existe una póliza de seguros que cubre el diferencial cambiario, parece ser que no se constituyó, algo que tanto la Asamblea y la contraloría departamental, como la secretaría de hacienda en un crédito de este monto debían de prever.  

El gobernador Fajardo siguió las recomendaciones de sus asesores financieros, del Secretario de Hacienda y técnicos de la gobernación ante la operación. Él, quien era el llamado a firmar el crédito así lo hizo, quizás el dinero era necesario en ese momento para sanear las finanzas del departamento. No conozco los pormenores, pero el sentido común me indica que se trató de una operación correcta, con todos los riesgos que conlleva cualquier endeudamiento.

Pero ahora sucede que siendo Fajardo candidato a la presidencia de la República, le sacan este asunto de años atrás, que sugiere una infame persecución, mientras otro candidato que también ha sido gobernante y que cuenta con numerosas investigaciones de detrimento patrimonial comprobado, con un prontuario que incluye una condena y luego indulto, con manos en las armas, además de videos reales recientes recibiendo coimas en sus propias manos, encabeza las encuestas y goza de toda la protección de la justicia nacional e internacional.

No es coherente esta actuación de la Fiscalía, es un daño a la democracia y a la credibilidad de la justicia, pues han tenido una década para investigar y solo ahora es que se les ocurre imputar cargos y empapelar a un candidato con serias posibilidades de triunfo electoral.

No se entiende qué pueda existir detrás de esto, aunque es cierto que hay que respetar las decisiones de las autoridades, también lo es que existe el derecho de disentir de ellas cuando se consideran inapropiadas o tendenciosas.

Pero a mi entender y solo apelando al sentido común, Fajardo por su trayectoria he de creer que es persona de bien y merece ser considerado como un candidato limpio con posibilidades. Reitero que escribo esto por conciencia, pues Fajardo no es ni será el candidato que capte mi voto, pero si le reconozco su valor y por encima de todo por el principio de democracia, razonabilidad y de juego limpio.

arangodiego@hotmail.com