Las claves de la defensa de Fajardo ante la Fiscalía

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En menos de una semana el candidato presidencial Sergio Fajardo ya ha logrado armar una buena parte de la estrategia de defensa para afrontar el proceso penal que amenaza con frustrar sus aspiraciones políticas. No solo pidió que se conformara un comité técnico jurídico en cabeza del propio jefe del ente acusador, sino que ya tiene un grupo de abogados de primer nivel para que lo represente.

El exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia sigue a la espera de que la Fiscalía radique lo más pronto el escrito de imputación ante la Corte Suprema de Justicia por las supuestas irregularidades que se presentaron en un contrato que suscribió, cuando fue mandatario seccional, para sustituir deudas en pesos con varios bancos por una en dólares con el objeto de tener mejores plazos de pago.



Como se sabe, el ente acusador anunció la semana pasada que imputará a Fajardo Valderrama por los delitos de peculado por apropiación en favor de terceros agravado y contrato sin cumplimiento de requisitos legales. Si bien no le dictó medida de aseguramiento, no se descarta que más adelante esa decisión pueda cambiar.

El ente acusador indicó que obtuvo elementos materiales de prueba que dan cuenta de supuestas irregularidades en un contrato de empréstito o préstamo, suscrito el 5 de diciembre de 2013, entre el departamento de Antioquia y el Banco Corpbanca S.A., cuando Fajardo era gobernador

Agregó la Fiscalía que Fajardo, además de jefe de la administración departamental, fue el ordenador del gasto, firmó el contrato y el pagaré que garantizaba el empréstito. Del mismo modo tenía responsabilidad y posición de garante en las decisiones administrativas relacionadas con este contrato, que implicó el desembolso de 77 millones de dólares para realizar sustitución de deudas con otros bancos.

EL NUEVO SIGLO hizo una recopilación de los principales argumentos expuestos por Fajardo para rechazar su procesamiento penal:


Agregó la Fiscalía que Fajardo, además de jefe de la administración departamental, fue el ordenador del gasto, firmó el contrato y el pagaré que garantizaba el empréstito.


1. ¿Por qué el contrato?

Fajardo explicó que “cuando llegamos a la Gobernación de Antioquia, en enero del 2012, Antioquia tenía una deuda interna y una deuda externa. De hecho, tenía dos créditos en dólares con la banca multilateral, uno con el BID y otro con el Banco Mundial, que, valga la pena anotar, no tenían ningún tipo de cobertura. Revisamos la deuda que se tenía y tomamos la decisión de buscar un reacomodo, de perfilar esa deuda, de buscar unos mejores plazos de forma tal que liberamos unos recursos para inversión”.

2. Los estudios

La Fiscalía indicó que análisis técnicos, financieros y jurídicos de la policía judicial evidenciaron que no se habría realizado un estudio sobre la necesidad de suscribir un contrato de empréstito en moneda extranjera.

Al respecto el exgobernador indicó que “el crédito fue una línea ofrecida por Findeter, una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda que tiene la categoría de banco de segundo piso. Esto quiere decir que estas instituciones no tratan de forma directa con los usuarios de crédito, por lo que requieren de un banco comercial para hacer la intermediación. Enfatizo en que en su momento cumplimos con todos los requisitos de la norma vigente. Analizamos el préstamo con la información y herramientas disponibles en el momento”.

Aseguró que “el contrato se suscribió después de que el comité financiero de la Secretaría de Hacienda de Antioquia realizara los análisis de deuda y el sondeo de mercado respectivos”.



3. Cobertura cambiaria

La Fiscalía dijo que para que el departamento de Antioquia asumiera este crédito en dólares “tampoco existió una proyección que advirtiera sobre la volatilidad del dólar, ni se blindó la contratación con un seguro de riesgo cambiario”.

Detalla el organismo que al momento del desembolso, en 2013, el dólar costaba 1.926 pesos. “En 2015, su valor superaba los 3.140 pesos. En ese sentido, la obligación interna contraída en dólares originó un presunto detrimento fiscal por la devaluación del peso que, a corte de 2020, ascendió a un monto estimado de 320.000 millones de pesos. Esta situación se vio reflejada en el aumento de la deuda general del departamento de Antioquia que, en su momento, pasó de 600.000 millones de pesos a cerca de 1.2 billones de pesos colombianos”, dice.

Por su parte Fajardo dijo que “a partir de los estudios del comité financiero de la Secretaría de Hacienda concluimos que había que tomar el préstamo sin blindar la contratación a través de un seguro de riesgo cambiario”.

Agregó que cuando “fui nombrado Gobernador de Antioquia, el departamento ya tenía dos préstamos con la banca multilateral en dólares, uno con el Banco Interamericano de Desarrollo y otro con el Banco Mundial. Estos no tenían el seguro o la cobertura de riesgo cambiario”.

Explicó el exmandatario que “esas decisiones se toman a partir de interpretar un conjunto de proyecciones acerca de cómo podría marchar la economía en un futuro próximo. Si hubiera tomado la cobertura cambiaria o el seguro basado en las proyecciones del dólar en su momento, hoy me estarían acusando de pagar muchísima más plata por una cobertura, en contraste con los intereses que tenía que pagar por el préstamo sin cobertura”.


Fajardo dijo que “a partir de los estudios del comité financiero de la Secretaría de Hacienda concluimos que había que tomar el préstamo sin blindar la contratación a través de un seguro de riesgo cambiario”.


Explicó Fajardo que “los créditos que teníamos estaban a una tasa del 6,62 por ciento, a cinco años de plazo. Y el crédito que tomamos con Findeter, incluyendo el costo de intermediación, bajaba al 5,34 la tasa, y el plazo se aumentaba a 10 años, con tres años de gracia”.

En cambio, aseguró, si el contrato lo hubieran suscrito con cobertura cambiaria, “la tasa de interés se habría subido al 10,56 % y el plazo se bajaba porque las coberturas no se hacen a largo plazo”.

Por ello, reafirmó el exmandatario departamental, “estudiamos las condiciones, se revisaron todas las posibilidades, incluidas las proyecciones de Planeación Nacional, y concluimos que deberíamos tomar el crédito sin cobertura”.

Fajardo subrayó que “cumplimos con las normas, hicimos lo que nos correspondía, con el rigor que nos correspondía. No hubo nada irregular".