LOS PROS Y CONTRAS DE ESTOS APOYOS
Candidatos a la presidencia divididos sobre subsidios

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LA LLEGADA del coronavirus a Colombia no solo generó que el gobierno de Iván Duque sacara a relucir todas sus herramientas para controlar la emergencia sanitaria en las clínicas y hospitales del país, sino que también evidenció la preparación para sortear las dificultades que atravesaron millones de familias colombianas, debido al aumento del desempleo y un impacto negativo en los ingresos de las personas.

Según cifras del DANE, más de 21 millones de personas viven en condición de pobreza en el territorio nacional y 7,4 millones en pobreza extrema en el 2021, es decir, subsisten con una cifra inferior al 50% del salario mínimo legal mensual vigente ($331 mil, aproximadamente).

Para contrarrestarlo, el Mandatario nacional implementó varios programas que buscan aliviar el bolsillo de aquellas personas que no pueden acceder a sus bienes o servicios de primera necesidad, entre ellos Ingreso Solidario, que beneficia a más de tres millones de hogares colombianos y que tendrá vigencia hasta el mes de diciembre de este año.

Asimismo, se encuentra Familias en Acción, cuyo beneficio es la educación o la cobertura de salud para las familias que posean uno o varios menores de edad. A la fecha, hay registrados 2,6 millones de colombianos.

Otros programas que permanecen vigentes en el país son: Colombia Mayor, dirigido a más de 1,6 millones de personas de la tercera edad en condición de vulnerabilidad o pobreza extrema del país; Jóvenes en Acción, con 428 mil beneficiarios tanto económica como educativamente; Subsidio al desempleo, que aplica para los trabajadores dependientes o independientes que estén cesantes, y la Devolución del IVA.

Luego de varios meses con un mejor comportamiento epidemiológico, varios dirigentes de la clase política colombiana comenzaron a cuestionar la permanencia de estos programas, pues señalaron que de seguir con ellos se generaría un impacto económico mayor al que se observó en los tiempos de pandemia.

Dentro de ese grupo político se encuentran los aspirantes presidenciales que competirán por el cargo el próximo 29 de mayo. Por ello, ya sea en sus recorridos presenciales por todo el país, en debates públicos o comentando sus propuestas en redes sociales, los candidatos también se han referido a las políticas que impulsarán en este tema, en caso de ser elegidos por los colombianos.

Un nuevo subsidio

Durante varios encuentros con candidatos presidenciales, el aspirante del Pacto Histórico, Gustavo Petro, anunció que creará un nuevo subsidio de $500 mil pesos mensuales, que será dirigido a más de seis millones de personas en condición de vulnerabilidad y que no lograron cotizar a pensión, entre ellos las mujeres cabeza de familia y los adultos mayores.

Explicó que esos recursos saldrían al impulsar una reforma tributaria. “En Colombia no hay subsidios, hay limosnas que es diferente; la limosna mantiene a la persona en la pobreza, por eso son de $160 mil, de $70 mil para jóvenes y $90 mil para viejos. Es mantener a una persona en la pobreza porque la línea de la pobreza, según el DANE, es de $350 mil”, manifestó.

Agregó que el objetivo de un subsidio es que una familia pueda salir de su condición de pobreza. “Hay que ubicar cuál es el grupo de población beneficiario de ese tipo de transferencia. En Familias en Acción, y en general en toda la sociedad, debe haber una transferencia del Estado que llamaremos ingreso básico: medio salario mínimo a madres cabeza de familia y personas mayores”, explicó.

Mientras que el candidato de Centro Esperanza, Sergio Fajardo, explicó que, pese a que también implementará un ingreso básico de $500 mil, este será a base de impuestos progresivos y no futuros como propuso Petro.

“Financiar programas sociales con el ahorro pensional no solo compromete las pensiones futuras, también es injusto. Proponemos financiar el ingreso básico a las personas mayores con impuestos progresivos. Petro propone hacerlo con los ingresos futuros de la clase media”, escribió en su cuenta de Twitter.

Renta Básica e Ingreso Solidario

De otro lado, la aspirante presidencial del partido Verde Oxígeno, Íngrid Betancourt, sostuvo que la unificación de subsidios ayudaría a mejorar la economía colombiana, y no descarta que en su eventual gobierno se promulgue una ley para la Renta Básica para beneficiar a más de siete millones de connacionales que están en condición de pobreza extrema.

“Yo pido que unifiquemos los subsidios. Que los colombianos puedan acceder a la renta básica solo con la cédula. Esta renta debemos distribuirla con un 15% de la población. Nosotros debemos llegar a los siete millones de colombianos que no tienen los recursos para acceder a la alimentación para sobrevivir”, manifestó la candidata en un debate ciudadano.


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Otro de los aspirantes que ve con buenos ojos la implementación de esta figura es el exalcalde de Bucaramanga y ahora candidato presidencial, Rodolfo Hernández, pues consideró que “el problema es que buena parte del presupuesto dedicado a la prosperidad social se va en gastos administrativos de la entidad encargada de adjudicar y entregar dichos subsidios”, tal como se lee en su plan de gobierno.

Para ello, Hernández propone “analizar una figura de Renta Básica concentrando en un solo pago familiar todos los subsidios existentes de acuerdo con la clasificación del Sisbén IV, eliminando todas las entidades que intermedian y haciendo el pago a través de una tarjeta de cero costos del Banco Agrario”.

Asimismo, indicó que “se debe formular una política pública de familia con enfoque poblacional para los próximos 20 años, y revisar el alcance de programas como Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Subsidios para vivienda, entre otros, con el fin de que la estructuración financiera inteligente de la renta básica permita al gobierno central la optimización de recursos sin sacrificar coberturas”.

Por su lado, el aspirante de Equipo por Colombia, Federico Gutiérrez, manifestó que uno de sus planes a ejecutar en su gobierno será la ampliación del Ingreso Solidario, no solamente en su vigencia sino en la cantidad de beneficiarios, es decir, de tres a cinco millones de familias. Sin embargo, Gutiérrez enfatizó en que “si creemos que la solución de la pobreza es a través de los subsidios, el país no va a progresar”, por lo que no se descarta que se eliminen varios de estos apoyos económicos para la ciudadanía.

Eliminación de programas

De otro lado, el candidato presidencial Luis Pérez aseguró que los problemas del país “no se resuelven dando subsidios”, por lo que su propuesta se basa en “crear un neobanco con un billón de pesos y seré el revolucionario del crédito sin fiador para que jóvenes, comunales y mujeres con ideas puedan construir su propia empresa”.

Agregó que “no podemos tener un país acostumbrado a los subsidios porque la economía se vuelve perezosa. Pondré a Colombia como el revolucionario de las nuevas economías. La economía de Colombia es tan pequeña que si no hacemos nuevas economías, tendremos 100 años más de pobreza. El país tiene un gran espacio para la productividad, que es el campo”.

Finalmente, el aspirante presidencial del Movimiento de Salvación Nacional, Enrique Gómez, dijo que programas como el Ingreso Solidario se deben culminar, ya que afectarían la situación económica del país.

“El Ingreso Solidario tiene que terminar, no lo podemos costear, ha sido una solución transitoria pero mantenerlo es irresponsable para el fisco y no genera buenos estímulos, ni ayuda a la competitividad ni a crear empleo. Llevamos 20 años y ningún político en Colombia quiere revisar qué es lo que hemos logrado con esos subsidios. Más de 60 billones de pesos hemos gastado en esos subsidios y la pobreza absoluta nunca ha estado más alta”, expresó en declaraciones a los medios de comunicación.

Igualmente, Gómez señaló que “hay que modular y reducir esos subsidios y focalizarlos más, porque desde que tuvimos bonanza petrolera, cuando se crearon estos subsidios, que fue en el gobierno de Álvaro Uribe, a hoy es una situación distinta. Antes exportábamos el doble del petróleo, ahora solo estamos llegando con dificultad a 700 mil barriles. Colombia tiene que ser seria y responsable con el presupuesto público, que tiene que ir a crear medidas de competitividad para generar empleo a largo plazo”.