Movida urbana: los deportes del cemento | El Nuevo Siglo
Nicolás Manrique
Viernes, 22 de Marzo de 2019
Redacción Deportes
En Bogotá, el BMX, el freestyle y el skateboarding han tomado fuerza en la población más joven. “La ciudad no brinda zonas verdes pero nosotros siempre hemos aprovechado lo que nos ofrece para divertirnos”, dice uno de ellos

 

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JUANES Vallejo, un skater de 17 años cuatro veces campeón nacional de skateboarding, cuenta que montar su tabla le produce “adrenalina y mucha felicidad, las posibilidades no terminan y cada día aparecen trucos nuevos que entreno con mis amigos en las pista de Puente Aranda,  la Primera de Mayo con Villavicencio o en el Skatepark de la Francia”.

Apasionadamente se monta en su tabla y cuando empieza a rodar sobre su patineta parece encontrar su verdadero lugar en el mundo, su vocación, el sentido de su vida.

Este joven de diecisiete años chispea una poderosa energía mientras gira extraordinariamente sobre su cuerpo y realiza complejas figuras sobre barandas, rampas y escaleras en el parque de la Francia, Suba. Allí también realiza trucos extraordinarios sobre el concreto, solo tomando unos cuantos metros de impulso y logrando dar el efecto visual en cada movimiento de que la tabla le obedece.

Tendencias como el BMX freestyle, el skateboarding y el soccer freestyle se han apropiado de los espacios públicos de la capital. Muchos jóvenes practican actualmente estas actividades aprovechando la arquitectura de Bogotá y tomando distancia de los tradicionales como el futbol, el voleibol, el microfútbol, el patinaje o el ciclismo.

 

BMX, vuela la cicla

Para explicar al auge de estos deportes en la capital, el director de la Fundación Dunt Colombia -que promueve el skateboarding-, Cristian Gaitán, le dice a EL NUEVO SIGLO que: “No cabe duda que la falta de zonas verdes y el gigantesco entorno arquitectónico de la ciudad son elementos que están relacionados directamente con la presencia de las nuevas tendencias deportivas. En Bogotá se puede rodar por  barandales, escaleras, rampas y eso facilita las prácticas de estas tendencias”

En la pista de BMX freestyle en Fontanar, Suba, dedicada para bicicletas con sillines bajos, existe todo un parche de alucinados por la adrenalina que agotan sus días practicando figuras, saltos y acrobacias sobre una bicicleta. Es un grupo diverso de distintas edades y zonas de la ciudad, algunos son conversadores y sonrientes y otros son más silenciosos y se concentran enteramente en la perfección de cada movimiento, como si el ejercicio del habla les restara potencia.

“Comencé en la pista del Cayetano Cañizales hace 12 años aprendiendo bicicrós, pero después me enamore del BMX Freestyle. Este deporte me ayuda a olvidar los problemas, salir de la rutina y sentirme libre” asegura el campeón nacional de BMX Freestyle, Nicolás Manrique a este Diario, quien además explica que “La ciudad no brinda zonas verdes pero nosotros siempre hemos aprovechado lo que nos ofrece para divertirnos”.

Las bicicletas con las que se realiza este deporte están hechas en cromoly 41-30, un derivado de la familia de los aceros microalelados y es altamente resistente al impacto. El material es muy flexible y dispersa la vibración de los saltos y los golpes.Las llantas más comunes para la práctica, son las numero 20, por el enorme grosor y la dinámica que brindan al momento de girar.

 

El balón y un sueño

Jhonny Peña ha resistido todo tipo de dificultades con el objetivo de convertirse en uno de los mejores soccer freestylers del mundo. Vive actualmente en Bosa y su relación con el balón inició ocho años atrás. Todo un recorrido de penas y glorias que se reflejan en su brazo derecho, que se encuentra tatuado completamente con hechos memorables alrededor de su carrera deportiva y el estilo urbano permea cada uno de sus movimientos.

Este joven entrena con una disciplina que hace recordar las lógicas propias de un cuartel. Cada día intenta crear trucos con el balón, realizar transiciones, deleitar con regates y hacer figuras fantásticas que hacen detener a los transeúntes que pasan desprevenidos por su lado y se quedan varios minutos  admirándolo en silencio al ver la fluidez de sus movimientos impredecibles. Los niños le preguntan que si aprendió semejante control viendo a  Ronaldinho, Maradona o Cristiano Ronaldo, a lo que Peña generalmente responde con sonrisas sin dejar caer nunca su balón al suelo.

 “Jugar soccer freestyle me permite salir de convencionalismos y gracias a diferentes torneos donde he participado conocí  distintos lugares del mundo. Practico la mayor parte del tiempo en el parque Timiza en Kennedy porque allí empecé a enamorarme de este deporte y  es un lugar tradicional para hacer freestyle en Bogotá”, explica  a este Diario Jhonny Peña, siete veces campeón nacional y Top 16 en el último torneo mundial de Red Bull.

Este joven de 24 años ha practicado esta disciplina en distintas zonas de la ciudad, en parques, calles, andenes e inclusive en la comodidad de su casa, ya  que este deporte requiere un espacio muy reducido para su práctica “No cabe duda que la falta de espacios verdes hace que los jóvenes busquemos otras alternativas deportivas y nos apropiemos de la ciudad de manera diferente con el fin de  lograr distintos objetivos”, concluye.

El skate, el BMX y el freestyle tienen sus pocas reglas y parecen ser extremadamente flexibles, en ellos no existen métodos o teorías acerca de su aprendizaje.  Se busca un giro, un salto, o una simple figura, como parte de un estilo de vida  en medio del cemento bogotano.