DÍA MUNDIAL DE LA SALUD AUDITIVA
Oído, hipoacusia un mal que crece pero se puede prevenir

Foto cortesía Insor

EL DÍA TRES del mes tres, (3-3) es decir, el 3 de marzo de cada año, se celebra el Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición.  Se eligió esta fecha por la similitud que la figura de los números tienen con las orejas del cuerpo humano y desde 2007, cuando se institucionalizó en la primera Conferencia Internacional en Prevención y Rehabilitación del Déficit Auditivo, celebrada en Beijing, China, se lanza un “grito” a la comunidad para que cuide este órgano.

De esta forma, la jornada busca  estimular a las personas a que se realicen exámenes auditivos para detectar algún problema. Y, como en toda enfermedad, un diagnóstico temprano es clave para enfrentarla.

Más del 50% de los casos de déficit auditivo pueden ser prevenidos. Algunas estrategias de prevención consisten en vacunar a los niños contra enfermedades de la infancia en particular sarampión, meningitis, rubéola y parotiditis.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pérdida auditiva consiste en una discapacidad sensorial. En el mundo existen 278 millones de personas con déficit auditivo, lo que representa el 4,2% de la población universal.

En Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social dice que la pérdida de audición principalmente se debe a la exposición al ruido de los reproductores cerca del oído, al tráfico, el alcohol, los medicamentos y las drogas.​

La salud auditiva es importante para el desempeño social, académico y laboral. Sin embargo, todavía no se han entendido las consecuencias de tener un buen cuidado de este órgano y buscar tratamientos en caso de tener algún problema desde el nacimiento o si se desarrolló la hipoacusia a lo largo de la vida.

Existen diferentes tipos de pérdida auditiva. Las más conocidas son: la conductiva que presenta la dificultad en el oído externo o medio; la neurosensorial es cuando la lesión está en el oído interno o la vía nerviosa auditiva;  o,  se pueden generar la dos,  lo que se conoce como la mixta.

 “Una de las pérdidas de audición por enfermedades más grande es cuando la mamá está en todo el proceso de embarazo y le puede dar rubeola, bebido que esta infección afecta todo el proceso auditivo del bebé. Otra causa grande es la meningitis bacteriana en los niños recién nacidos. También puede haber pérdida en un proceso quirúrgico o una fiebre alta”, explicó Diana Chamorro, profesional universitaria de INSOR - Instituto Nacional para Sordos, a EL NUEVO SIGLO.

Añadió que las personas no tienen conciencia plena de que la audición es importante ya que desde el nacimiento se desenvuelven en un entorno ciento por ciento auditivo y visual, comienzan a valorar este órgano cuando se ven afectados, en sí mismo o en alguien muy cercano.

Y agrega que cuando una persona pierde la capacidad auditiva tiene la opción de comunicarse por señas, que es un proceso de ajuste para transmitir y que la información llegue de manera visual.

Manifestaciones auditivas

Según el Manual de Salud Auditiva y Comunicativa existen números comportamientos que exteriorizan una deficiencia auditiva como “1) En todo momento buscar la cara de quien les habla; 2) Utilizar gestos como única forma de comunicación; 3) A menudo,  repuestas que no tienen relación con la pregunta; 4) Dificultad para participar en conversaciones en ambientes ruidosos; 5) Distorsión de lo que escuchan; 6) Vocabulario limitado; 7) Constantemente piden que se les repita o explique lo que les han dicho.

La subdirectora de gestión educativa del Instituto Nacional para Sordos, Lili Portilla, recomienda a los padres de familia que saben que sus hijos sufren de pérdida de audición,  que se informen plenamente, tanto de las opciones clínicas de rehabilitación, como las opciones lingüísticas y sociales que hay para los sordos.

Por lo general sólo se informan de los procedimientos médicos o de rehabilitación, como las cirugías y el implante coclear que mejoran la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo también hay otros entornos, como los sociales y los lingüísticos que van garantizando un menor lapso de tiempo, para que de una manera muy natural, los niños vayan adquiriendo una primera lengua, en este caso el de las señas.

Según Portilla “si los niños tuvieran las dos opciones de manera integral y paralelas seguramente tendríamos menos desfases, menos interferencias del desarrollo del pensamiento en el lenguaje de la estructuración de los conceptos, porque los niños van paralelamente usando un proceso de formación bilingüe (señas e implantes tecnológicos) que les brindará  experiencia de vida más integral y más sana”.

Hay una serie de organizaciones que brindan asesoramiento a los padres de hijos sordo o con deficiencias auditivas graves, tanto en la parte clínica como en la lingüística. El Instituto Nacional para Sordos, la Red Latinoamericana de Familia Unidas por los sordos y sordociegos y la Fundación ECO de Padres son algunas de ellas, donde se ofrece atención integral a las familias.