En 2020 se redujeron acciones violentas del Eln

Imagen de referencia / AFP

En 2020 se registró una reducción en el número de eventos con participación directa de la guerrilla del Eln, hasta alcanzar los niveles de violencia observados hace siete años. Así lo registra un informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac).

Explica que “la reducción de la violencia atribuida al Eln, en comparación con el año anterior (2019), se vio reflejada en una caída del 17% en el número de acciones ofensivas y del 20% en su participación en combates”.

Añade el estudio que de igual manera las muertes totales (militares, civiles y guerrilleros) producto de la violencia ejercida por esa guerrilla también se redujeron, pues en 2020 fueron 46 las víctimas fatales, la menor cifra desde 2010.

Sin embargo, las muertes de civiles en hechos atribuidos al Eln aumentaron significativamente (cuatro veces) frente a las registradas en 2019, alcanzando las 21 muertes.

En diciembre de 2020 se produjo una masacre de cinco personas en Montecristo, Bolívar, que fue atribuida a esta guerrilla. En tanto que se registraron otras cinco acciones ofensivas en las cuales no se conocen los responsables y ocurrieron en zonas de presencia violenta reciente del Eln. En estas acciones murieron otras 10 personas.

En 2019 perdieron la vida 5 personas en situaciones atribuidas al Eln, aunque en el año 2018 se produjo el peor registro pues 43 ciudadanos perecieron.

Las muertes de integrantes de Fuerza Pública en 2020 (12) caen 37% frente a las registradas en 2019 (19), las muertes de integrantes del Eln (-23%, de 17 en 2019, a 13 en 2020).

“Este último hecho confirma la menor actividad debido a las restricciones a la movilidad durante la epidemia, que probablemente indujo una menor actividad de la Fuerza Pública contra la guerrilla”, dice el informe.

Hay un desescalamiento

El informe del Cerac señala que el año anterior hubo 155 eventos violentos reportados con participación directa de esa guerrilla, un 18% menos que los eventos registrados en 2019 (189).

“El desescalamiento de la actividad violenta del Eln se ha sostenido en los dos últimos años, luego de que el 2018 fuera el segundo año con mayores registros de la última década con 235 eventos violentos con participación de esa guerrilla. El 2016 fue el año pico de la violencia de esa guerrilla desde 2010 con 245 eventos”, detalla el documento.

Agrega que las acciones ofensivas cayeron un 17% al pasar de 133 acciones registradas en 2019, a 110 acciones en 2020. De la misma forma, los combates registrados cayeron 20% al pasar de 56 enfrentamientos en 2019 a 45 en 2020. Estos niveles de violencia del Eln no eran observados desde 2013, año en el que fueron registradas 102 acciones ofensivas y 40 combates.

Dice también que la reducción de la violencia de esa guerrilla se dio, incluso, con el “paro armado” que el Eln hizo entre el 14 y 17 de febrero de 2020, en el que aumentó sustancialmente la actividad violenta: “En un periodo de cuatro días registramos 28 acciones ofensivas y 7 combates. Si excluimos ese periodo, la reducción de las acciones ofensivas y la participación en combates es de 38% y 32%, respectivamente”, explica el Cerac.

Añade que estos menores niveles de actividad violenta pueden deberse tanto a la reducción de la movilidad durante la epidemia, como a los enfrentamientos en disputas en los que está involucrado el Eln en todas las regiones donde opera. “Nótese marcada la concentración regional de las acciones violentas de este grupo, en El Catatumbo, el departamento de Arauca, y en algunos municipios de Chocó, Risaralda, Cauca y Nariño”, indica el estudio.

El Cerac señala también en su informe que en diciembre de 2020 se registraron tres acciones ofensivas atribuidas al Eln y un combate con participación de esta guerrilla. Una de estas acciones fue una masacre en la que fueron asesinados cinco civiles (entre ellos un excombatiente de las Farc). Un soldado del Ejército murió en otra acción violenta.

También en diciembre pasado fueron asesinadas con arma de fuego cinco personas en zona rural de Montecristo, Bolívar, hecho que fue atribuido al Eln por el Ministerio de Defensa. El Partido Farc (hoy de los Comunes) informó que una de las víctimas era Rosa Mendoza, excombatiente que se encontraba en proceso de reincorporación. A raíz de esta masacre 12 personas se desplazaron forzadamente.

De igual manera dice el texto que integrantes del Eln asesinaron con arma de fuego a un soldado del Ejército en zona rural de Arenal, Bolívar.

Además el Eln “realizó un retén ilegal en la vía Popayán-Isnos, zona rural de Puracé, Cauca. Los guerrilleros detuvieron varios vehículos de servicio público y particulares a los que les pintaron mensajes alusivos a esa guerrilla. No hubo reporte de víctimas”, detalla.

Por otro lado, dice el informe que al menos 80 familias que habitan la zona rural de Tibú, Norte de Santander, se desplazaron forzosamente hacia la cabecera municipal de Tibú, El Zulia y Cúcuta, por combates entre el Eln y el Clan del Golfo.

Crece y se expande

 Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), indicó a EL NUEVO SIGLO que la reducción en las acciones armadas del Eln contra la Fuerza Pública en 2020 se explica por las guerras que sostiene con otros grupos criminales por el control de territorios, así como porque no le interesa llamar la atención en este momento en que está en un proceso de expansión.

“El 2020 fue un año en el que la Fuerza Pública hizo muy baja operatividad y el Eln estaba metido en guerras con otros actores criminales. Es decir, el Eln estaba peleando con el Clan del Golfo en el Chocó, estaba peleando con los Rastrojos en Norte de Santander, y el Eln ganó la guerra en Norte de Santander”

Agregó que “el Eln creo que va a hacer unas 100 a 110 acciones ofensivas este 2021, pero subterráneamente se ha expandido: pasó de 99 municipios en 2018 y en este momento hace presencia en 163 municipios”.

En su concepto el Eln está haciendo pocas acciones “porque no le interesa llamar la atención, están en un proceso de expansión. Entonces si hacen acciones ofensivas la Fuerza Pública les cae encima”.

Concluyó Ávila, “creo que el problema es que en el 2020 todos los actores, el Eln, las disidencias, el Clan del Golfo, crecieron mucho y el país no ha logrado entender eso”.