EXPERTAS DIERON SUS OBSERVACIONES AL RESPECTO
¿Habrá mayor espacio para la mujer en la política?

Senado

A MENOS de dos meses para que los colombianos acudan a su primera cita con las urnas, el panorama político para el género femenino pareciera que puede ser diferente frente a las anteriores épocas electorales.

Si bien es cierto que en la historia del país no se registró mayor participación, la inclusión de candidaturas como Íngrid Betancourt, Francia Márquez, Aydeé Lizarazo y Arelis Uriana podría enmarcar un camino distinto en las próximas generaciones.

Sin embargo, existen una serie de aspectos que podría retrasar este avance significativo para las mujeres. Inicialmente, se debe a que la Corte Constitucional aún no ha dado su concepto frente al Nuevo Código Electoral que fue aprobado en el Congreso en 2020, donde se establece la paridad de género en las listas. Pero, al no tener la viabilidad jurídica, en esta campaña fueron pocos los partidos o grupos que conformaron sus nóminas mediante el método “cremallera”, es decir, un hombre y una mujer.

Adicionalmente, hay que recalcar que el panorama de participación aún sigue en construcción, ya que de los 117.822 aspirantes que fueron avalados para las elecciones locales del 2019, solo 43.824 eran mujeres, lo que corresponde al 37,2% del total. En cuanto a las alcaldías, solo participaron 754 mujeres, es decir, el 16% del número de candidatos.

Cabe recordar que desde 1957, cuando se aprobó el voto femenino en las jornadas de sufragio, solamente ha habido nueve candidatas mujeres en la historia del país, desde María Eugenia Rojas en 1974 hasta el 2014 con Marta Lucía Ramírez y Clara López.

Precisamente, en días anteriores fue presentada la Red de Mujeres Progresistas de América Latina, que contó con la participación de varios movimientos y lideresas políticas del país, la cual pretende ampliar estos escenarios a los movimientos sociales y políticos de mujeres, así como a las lideresas sociales y organizaciones.

En este sentido, EL NUEVO SIGLO consultó con dos exfuncionarias del Estado para conocer cuál será el papel de las mujeres en esta campaña electoral y cómo será la participación de la cuota femenina en los próximos comicios en el país.

Participación progresiva

Inicialmente, la exdiplomática colombiana María Clara Ospina le dijo a este diario que la participación de la mujer ha ido progresando, pero no ha sido un proceso rápido como se pretendía que fuera en años anteriores.

“La participación de la mujer en política ha ido ascendiendo poco a poco, cuando este debería haber ascendido muchísimo más rápido, ya que tenemos el voto desde 1957, pero en este momento somos el 30% de los candidatos que se presentan en esta elección, cuando somos el 51% de la población. Entonces, realmente yo diría que no vamos al nivel en el que deberíamos ir, pero eso es generalizado no solo en Colombia sino en el mundo”, aseguró.

Adicionalmente, mencionó que “uno de los problemas graves es que participar en política es demasiado costoso, y la mujer muchas veces no tiene el capital necesario. Hay que tener en cuenta que somos un país que no tiene la capacidad de financiar grandes campañas, por lo que ahí estaría la primera desventaja”.

Seguidamente, Ospina señaló que “la carrera política es dura y que, en ocasiones, suele ser desagradable, en el sentido de que se van a ver agredidas. Es una profesión casi de guerra, hay una lucha verdadera de palabras, por lo que requiere de mucha preparación. Pero en este momento tenemos unas mujeres muy interesantes, que han dado una batalla muy fuerte y decidida”.

Frente a la posibilidad de que una mujer pueda quedarse con la Presidencia, advirtió que “en este momento no hay realmente una candidata fuerte, pero es importante que la haya, y nunca se sabe lo que va a pasar pero pienso que no hay oportunidad real para que suceda eso, pero estamos al inicio de todo y cualquier cosa puede pasar”.



Persisten brechas de género

Por otro lado, la politóloga y exdirigente Elisabeth Ungar Bleier manifestó que aunque hay avances, aún se registran casos en que son incluidas para cumplir con el reglamento más que para garantizar una oportunidad real para este género en la política.

“Lo que está pasando es que muchas veces las mujeres las colocan en las listas simplemente para cumplir el requisito, las ponen en los últimos renglones de los tarjetones, de manera que las posibilidades de ser electas son mínimas. Sin embargo, esperamos que logre la diferencia en los próximos comicios electorales, ya que hay una gran participación activa de mujeres en muchas listas y esto puede abrir unas puertas para la participación de la mujer en el futuro, ya que en años anteriores esto no hubiera sido posible”, afirmó.

Agregó que “aunque todavía sigue existiendo estigmatización hacia la mujer por hacer política, creo que ha habido un gran avance importante, y es que las mujeres están mucho más empoderadas, ahora que hace unos años, y este es el resultado de un proceso acumulativo, y creo que puede haber sorpresas este año”.

Declaró que para aumentar la participación política de la mujer en Colombia para los próximos años existen dos posibilidades. “Primero, está la lista cremallera, creo que es fundamental lograrlo, y segundo, es capacitar a las mujeres sobre el ejercicio y la política de las mujeres que han estado relegadas muchas veces a otro tipo de actividades”.

Frente a las candidatas presidenciales, Ungar manifestó que “hay que ser realistas si tienen realmente posibilidades de llegar o no a la primera vuelta en mayo, pero creo que son muy pocas las posibilidades. De las cuatro precandidatas, pienso que quizás Francia Márquez e Íngrid Betancourt podrían aspirar realmente, pero esto nos demuestra que las mujeres sí están saliendo a la palestra pública y nos demuestran que sí son capaces para hacer política, para hacer control sobre lo público”.

Más de 1.100 mujeres aspiran al Congreso

En el informe presentado por la Registraduría, se observó que para las elecciones parlamentarias de este año, de los 2.835 candidatos inscritos, 1.131 pertenecen al género femenino, de las cuales 557 fueron avaladas por partidos o movimientos políticos con personería jurídica, 237 en coaliciones, 100 por organizaciones sociales, 77 en movimientos sociales o grupos significativos de ciudadanos, 49 por afrodescendientes, 38 como organización de víctimas, 23 por consejos comunitarios, 21 por organización campesina, 13 en representación de los resguardos indígenas, 10 por organizaciones indígenas y cinco por organizaciones de mujeres.

Vale señalar que uno de los fenómenos que también sorprendió en el entorno político fue la inclusión de cabezas de lista mujeres en los partidos o grupos ciudadanos. Para Senado, de los 16 partidos o grupos ciudadanos inscritos en el tarjetón electoral, cinco listas son encabezadas por la cuota femenina como el Nuevo Liberalismo con Mábel Lara, Partido de la U con Caterine Ibargüen, Coalición MIRA y Colombia Justa Libres con Ana Paola Agudelo, Estamos Listas con Elizabeth Giraldo y el Movimiento Unitario Metapolítico con Regina Betancourt de Liska.