Renovado Adrián Ramos le dio a América la Copa ESPN

Diana Rubiano/El Nuevo Siglo

Con agresividad, efectividad en los cierres, potencia y jerarquía. Así salió América a El Campín para enfrentar a Millonarios. La mitad de las gradas del máximo escenario deportivo bogotano vistieron de rojo y los escarlatas hicieron diabluras en condición de visitante contra un equipo que no jugó mal, pero que le faltó el toque final para definir en la portería de los caleños.

La emoción se robó el protagonismo de los asistentes, que vieron un buen partido que se encontró acompañado de llegadas, juego brusco, presión y ansiedad. Millonarios vs América nunca es un amistoso, al menos así lo demostraron ayer los integrantes de las dos plantillas que jugaron a muerte en la fría noche capitalina.

Al final, los hinchas americanos festejaron una victoria que le da un aire al cuerpo técnico. Con un gran esfuerzo de la directiva, los escarlatas armaron una nómina competitiva

Para llevar tan solo tres partidos el proceso de Alberto Gamero inició de buena manera. Millonarios se muestra en cada partido con la intención de ganar y sale a presionar desde el primer minuto del partido. Como es de esperarse, ante tan poco tiempo de trabajo existen algunos elementos que se deben mejorar como el orden defensivo y la precisión en los contra golpes.

La velocidad de Juan David Pérez, media punta escarlata, complicó más de la cuenta a la defensa azul que se vio diezmada por momentos y dependió en más de una oportunidad de las manos de Wuilker Fariñez.

Millonarios comenzó el encuentro con cuatro modificaciones en la nómina. Óscar Barreto, Cristian Arango, Juan Camilo Salazar y Eliser Quiñones se tomaron la titular de los bogotanos. José Ortíz, Hansel Zapata y  Ayron Del Valle terminaron en el banco.

La primera parte del encuentro fue cortada. Ambos conjuntos generaron pocas opciones de gol. América quizás fue más incisivo que Millonarios y complicó en más de una oportunidad la línea del fondo de los capitalinos. Uno de los protagonistas del partido fue Juan David Pérez, quien estuvo como inicialista en la alineación de Alexandre Guimaráes, entrenador de los diablos rojos.

La ausencia de llegadas de peligro generaron que el duelo se transformara en un choque mayormente táctico. América organizó su esquema con el orden defensivo como punto de partida. Millonarios controló por momentos el balón pero se evidenció desordenado en el fondo. Los de Gamero contaron con la primera alternativa de gol clara cuando Eliser Quiñones reventó la pelota contra el palo luego de una falta ejecutada por Elvis Perlaza desde el costado izquierda.

Los locales mostraron buenas intenciones, agresividad y presión alta, sin embargo, el fútbol no premia proyectos , le da garantías a las ejecuciones. América aprovechó lo que Millonarios no pudo concretar y tomó ventaja en el minuto 34 cuando Adrián Ramos concretó una serie de rebotes que permitió Luciano Ospina, central azul. El delantero escarlata celebró ante la hinchada capitalina y demostró una vez más que cuenta con las capacidades necesarias para llevar la banda de capitán en un año que tendrá varias pruebas para el equipo.

En el cierre del primer tiempo, Millos intentó igualar el marcador pero Éder Chaux frenó el ímpetu de los de Gamero y completó la jornada inicial del encuentro con el arco en cero y se transformó en una de las figuras del duelo.

Modificaciones de emergencia

Para la segunda mitad Gamero apostó por realizar modificaciones pensando en revertir el marcador. Ayron Del Valle y Hansel Zapata ingresaron al campo. Con los delanteros encontró explosividad y potencia. Óscar Barreto y Eliser Quiñones fueron enviados al banco. En el costado del América entró Joel Graterol por Éder Chaux en el pórtico.

La primera acción de riesgo del segundo tiempo la tuvo América. Juan David Pérez por poco define un contra golpe que frenó Wuilker Fariñez. Con los cambios, Millonarios dio con una mejoría notable en las transiciones. En el primer tiempo le costó bastante ocasionar peligro a los bogotanos, para la segunda instancia fueron más claros.

Con Millonarios volcado al ataque, América se resguardó en su área y contragolpeó de forma letal a los azules. Juan David Pérez estrelló un balón en el palo en el minuto 63 que estuvo a punto de silenciar a los aficionados capitalinos.

Cuando los locales tomaron aire y asechaban el arco de los diablos, Jhon Arias ingresó al terreno de juego en el minuto 65, buscando equilibro para controlar el ímpetu de los americanos. Millos se centró en el área rival y Arias terminó un contragolpe en el minuto 68, marcando el 2-0 que ocasionó zozobra en los aficionados capitalinos.

El entrenador escarlata, Alexandre Guimaráes, se evidenció contento y conforme con el resultado pues argumentó que enfrentó a un conjunto que es un hueso duro de roer. Por su lado, tras el segundo gol, Alberto Gamero estuvo molesto con sus deportistas y le comentó a su asistente técnico “Así no se puede”.
 

En el final del encuentro, la hinchada escarlata se estremeció porque Adrián Ramos se retiró expulsado por alegarle una acción al juez central. El delantero marcó un gol y dio una asistencia en la jornada de ayer disputada en El Campín.

Descuento azul

En el minuto 88 cuando la hinchada y los entrenadores daban el encuentro por finalizado José Guillermo Ortiz culminó el 2-1 tras rematar un buen centro de Hansel Zapata. El árbitro decidió dar cuatro minutos de adición en los cuales Millonarios se fue encima del pórtico de Graterol, quien pudo ver como aguantó de forma adecuada los ataques azules.

 

 

PIE DE FOTO

América terminó invicto la Copa ESPN con un saldo de dos victorias y un empate / Diana Rubiano