No estamos con los bolsillos llenos de plata: Fedecafé

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El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo, destaca el aumento de la producción en 2019 y los recursos que aumentaron por las exportaciones del grano, que llegaron a $7,2 billones

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Con ventas de $7,2 billones en 2019, cualquier ‘malpensado’ diría que los cafeteros están llenos de dólares y que al país llegó una bonanza ante el aumento de la producción y los recursos. Nada más errado que esa situación, porque si bien hoy el sector está de plácemes por el incremento de la producción superior a los 14 millones de sacos, y las exportaciones del grano se han vendido mejor por la cotización del dólar, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (Fedecafé), Roberto Vélez Vallejo, es contundente: “no estamos con los bolsillos llenos de plata”.

El dirigente señala que 2019 fue un buen año, sobre todo en el segundo semestre, en que el incremento de la producción coincidió con un aumento en las ventas externas y en el buen momento de la tasa de cambio. Así los cafeteros pudieron aprovechar una tasa de cambio por poco tiempo de $3.500, con lo que equilibraron la balanza dadas las pérdidas que registraron en el primer semestre del año pasado.

Vélez Vallejo señala que con los recursos obtenidos, los cafeteros no se han puesto a despilfarrar el dinero sino que, como es su obligación, han tenido que pagar parte de los créditos bancarios y a la vez hacer las compras de insumos, herbicidas y fertilizando a mayor precio ya que en esto, irónicamente, los golpea el alto precio del dólar.

Pero además, el gerente destaca que los ingresos en 2019 para los cafeteros, superiores en $700.000 millones a los alcanzados en 2018, representan toda una ayuda económica para las regiones y para los 609 municipios cafeteros, reactivando unas economías ante la mayor demanda y consumo de los productores. Ese es un ingrediente fundamental no solo para el Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario, jalonado por la caficultura, sino también para el PIB nacional, que según Vélez la cifra estaría cercana al 1%, casi $10 billones.

Para este año, los caficultores esperan que la producción llegue a 14,5 millones de sacos, pero en el panorama se atraviesa la cosecha de Brasil que para este año debe ser superior a la de 2019.

Buenos resultados

EL NUEVO SIGLO: Este año comenzó con buenas noticias en el sector cafetero, principalmente por la excelente producción, ¿cómo aprecia esta situación para el país?

ROBERTO VÉLEZ VALLEJO: Es una noticia relevante no solo para la caficultura sino para el sector agropecuario, para Colombia y además nos coge por sorpresa. Si bien veníamos observando una dinámica positiva desde septiembre pasado, comparada con el mismo mes de 2028, estábamos apreciando que cada mes la producción era superior al del año precedente y eso estaba fuera de todo cálculo. Es que casi medio millón de sacos llevó a una cosecha superior a 14 millones de sacos, un récord que supera todo desde el año 92 y eso es una buena noticia para todo el mundo.

ENS: ¿Qué aporta eso a la economía nacional?

RVV: El ingreso es producto del precio pero desde el punto de vista del volumen, el sector cafetero aporta una mayor cantidad y es bueno tener todo eso para este año. Con este resultado, el producto interno bruto agropecuario tiene un empujón por cuando las cifras que la caficultura le da al PIB nacional es por lo menos 1% adicional por cuenta de este repunte del ingreso cafetero y los precios.

Por otro lado una caficultura que suba a $7,2 billones es casi $700 mil millones más que el año anterior y eso es mucho dinero circulando en cerca de 609 municipios y su incidencia en la caficultura y en la economía de esas regiones, de revitalizar la dinámica del consumo hacia adelante, es una magnífica noticia para todos y para los colombianos en general.

ENS: ¿Pero esa buena producción coincidió con los buenos precios del dólar?

RVV: Sí, efectivamente coincidió y afortunadamente en los dos últimos meses del año pasado se tuvo un mejor precio del café en la Bolsa de Nueva York que estuvieron en US$1,40 y el dólar además se mantuvo en los $3.500 en diciembre. Tuvimos la carga del café en Colombia por encima del millón de pesos y eso estimula mucho la salida del producto que estaba represado o que estaba en los depósitos esperando mejores precios para sacarlos y venderlo, todo eso empujó para que en diciembre se vendieran 1,7 millones de sacos de café.

Los ingresos

ENS: ¿Qué significan esos ingresos para los productores?

RVV: Hay muchas cosas que el cafetero debe hacer con los recursos, entre otras porque sigue endeudado. Pero tendrá que sacar plata para pagar algo de su deuda, tiene que comprar insumos pero por el precio del petróleo y la devaluación deberá pagar más, lo mismo con las compras de los fertilizantes y herbicidas, además cumplir con las labores del cultivo en su finca. Con todo esto quiero ser claro que tampoco con estas buenas cifras es que el cafetero haya salido para el otro lado. No estamos con los bolsillos llenos de plata. No se debe olvidar que el primer semestre del 2019 fue malo y que incluso el Gobierno tuvo que sacar el incentivo para apoyar la caficultura, los precios de la carga estaban por debajo de los $700 mil y muchos tuvieron que vender a pérdida con cero utilidades. Sin embargo el segundo semestre estuvo mejor, sacamos la cabeza pero lo mejor fue en los últimos dos meses.

ENS: ¿Esa tendencia positiva en la producción continuará este año?

RVV: Eso es difícil, ya vemos a estas alturas del primer mes del año que el precio internacional se devolvió de US$1,40 a US$1,15, es decir ya estamos perdiendo US$0,25 centavos en la carga, a nivel nacional la carga ya está en $880 mil y el dólar se cayó desde los $3.500 a $3.300. Es que de todos modos en el tema de los precios siempre está la incertidumbre, además está Brasil que este año tiene la cosecha grande. En ese país se presenta el fenómeno de la bienalidad, un año de cosecha mayor y el siguiente de una menor y este año es el de la cosecha de mayor volumen. Los ciclos pasan de mayor a menor y viceversa.

De manera que por el precio se va a presentar una incertidumbre, además está la participación de los especuladores que  uno no puede predecir de antemano, pero en condiciones normales, con un clima normal sin Niño ni Niñas, hoy tenemos el chasis para producir entre 14 y 14,5 millones de sacos de café desde el punto de vista del volumen.

 

produccion cafe 2019

 

La agenda 2030

ENS: En el pasado Congreso cafetero de diciembre, el presidente Iván Duque presentó un programa para la reactivación del sector para 10 años, ¿ya comenzaron esas ayudas?

RVV: Tenemos dos temas ahí: uno es el fondo de estabilización de precios que ya es una realidad, ese fondo se alimentó con las ayudas del Gobierno que le había dado al sector cafetero tanto en 2018 como en 2019 unos $200 mil millones, eso fue al fondo de estabilización como capital semilla, de ello los cafeteros tenemos que poner unos $30 mil millones y el trabajo de esta Federación es gestionar el mecanismo para proteger el ingreso en caso de una caída de precios.

El segundo tema es que con el presidente Duque nos reunimos a mediados del año pasado en el Palacio de Nariño y nos motivó y nos sugirió que hiciéramos una agenda 2030 para 10 años y que miráramos cómo seríamos capaces de engranar elementos que estuvieran por fuera de las decisiones del día a día del Gobierno y más bien construyéramos una estructura de largo plazo y estuviéramos listos para apoyar a la caficultura de largo aliento. Para eso estamos reuniéndonos con Planeación Nacional de poder hacer un Conpes para el café que tendría un apoyo a los caficultores de largo vuelo, independientemente de las afugias de los gobiernos y del corto plazo y que tendría que ir directamente a apoyar el tema de la renovación.

Las renovaciones

ENS: ¿Cómo va el trabajo de la renovación de los cultivos?

RVV: Estamos viendo que la caficultura está sosteniendo su producción y que se volvió un dogma, casi como una religión la necesidad de renovar el 10% del área cafetera para tenerla dentro del estadio aceptable para lograr mejorar la producción y llegar a producir entre 21 y 22 sacos de café por hectárea. Pero ya no estamos lejos del Brasil que actualmente produce 29 sacos por hectárea, pero continuamos con ese apoyo que le está dando el Gobierno para la renovación del 10% del área cultivada actualmente.

Ese tema tendría que ir a Planeación y con el Conpes de largo plazo que comprometa recursos para el futuro que queden allí garantizados para la actividad.

ENS: ¿Cómo incentivar a los caficultores para que los campesinos no se vayan a la ciudad y continúen aportando en la recolección y producción del grano?

RVV: El objetivo para llegar a eso es incentivar la rentabilidad del café que deje buenos réditos para la gente que se queda en la zona rural. Queremos que las nuevas generaciones nos acompañen en las fincas pero también hay que generar los elementos de acompañamiento público para evitar que esa gente se vaya a las ciudades a vender minutos de celular en las calles o convertirse en vendedores y desempleados. Por eso hay que incentivarlos con buenos servicios públicos, con conectividad, con buenas vías, con espacios lúdicos, con mayor salud, educación, para que la gente se quede y no sienta la necesidad de irse para la ciudad y convertirse en desempleado.

Es que mire uno de los problemas en el campo en Colombia es que está muy atrasado con respecto a la ciudad, por eso mucho prefieren irse a vender minutos en la calle, es necesario desarrollar el bienestar público para ellos.

Los riesgos

ENS: ¿Cuál riesgo ve a corto plazo para el desarrollo de la caficultura?

RVV: El riesgo siempre está por el lado del precio. Pero lo que hemos conocido de los patrones internacionales y las agencias metereológicas es que el comportamiento del clima en este primer semestre va a ser neutro, sin Niños ni Niñas que nos compliquen, pero no sabemos cómo se presente el segundo semestre, no hay predicciones de que este año no vaya a pasar nada, pero desde el punto de vista del clima no hay ningún riesgo.

De pronto dentro de la producción el tema de Brasil siempre va a estar allí colgando como una espada de Damocles sobre los precios y además estamos esperando el tema de la legislación para ver qué va a pasar.

La legislación

ENS: ¿Han cambiado las reglas jurídicas en el sector?

RVV: A veces nos llega la sorpresa con leyes de la República que terminan beneficiando a la ciudad pero perjudicando al campo. Desde el punto de vista legislativo a veces esperamos que el Congreso defina temas en su sabiduría tratando de hacer lo mejor para la ciudad pero sin tener en cuenta al campo, eso se vuelve complicado, por eso tenemos el ojo avizor no solo desde el punto de vista de la caficultura sino de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) en donde estamos en la junta directiva.

Por eso insisto en ello, muchas veces la legislación, aunque tiene buenas intenciones, es inviable para el campo. Pero ya hemos comprendido que a veces es complicado poner en la agenda legislativa los aspectos del campo sin embargo seguimos siendo optimistas que poco a poco se irá cambiando el panorama para mejorar la situación de este sector, que es clave para el país. De resto los retos los vemos como algo normal.