UNA VERSIÓN DE JOEL COEN
A blanco y negro, así es el nuevo “Macbeth” que llega a la televisión

Foto Apple TV+

En los cuatro siglos que han pasado desde que Shakespeare escribió la obra escocesa, nunca hubo un Macbeth como Denzel Washington.

Dos veces ganador del Óscar, es considerado con frecuencia el gran actor de su generación, y ya ha recibido cada nominación posible por su nueva película “La tragedia de Macbeth”, disponible desde esta semana en la plataforma de Apple TV+.

“Macbeth” es una de las obras shakesperianas más abrumadoras. Habla de los demonios que generación tras generación han perseguido al hombre en su búsqueda por alcanzar el poder.

Adicionalmente, su trama es una de las más potentes de todo el repertorio de Shakespeare y está llena de algunos de los momentos más memorables de sus creaciones, como el monólogo del cuchillo de Macbeth, o su frase: “Mi mente está llena de escorpiones”, o las desatadas ansias de poder de Lady Macbeth.

Washington tiene 67 años y su Lady Macbeth es interpretada por la actriz de 64 años Frances McDormand. Lo que significa que la despiadada pareja poco probablemente podría engendrar un heredero para su reinado.

“Ellos están cansados y son más viejos”, le dijo Washington a la AFP, explicando que el paso del tiempo les dio a sus personajes una motivación diferente, pero igualmente malévola.

“Ellos son como 'mira, esta es nuestra oportunidad. Nos lo deben'”. “Tiempos drásticos exigen medidas drásticas. Y el reloj está andando, dijo el actor.

¿Cómo podría Washington, que choca espadas con varios rivales en múltiples y exhaustivos encuentros a lo largo del final de la película, haber interpretado este rol de forma distinta 20 o 30 años atrás?

“Probablemente de forma más física. ¡No cediendo a la realidad de cómo mis rodillas están en este punto de mi vida!”, comentó.

Y claro, Washington es negro. Al igual que el actor Corey Hawkins, de 33 años, quien interpreta a su némesis y eventual vencedor Macduff.

Este detalle, aunque es un anacronismo histórico para la Escocia del siglo XI, está lejos de ser novedad. Orson Welles dirigió una versión de Macbeth con un elenco negro en 1936.

“Obviamente somos diferentes, así que creo que es algo bueno”, dijo Washington en una mesa redonda con periodistas.

“En mi humilde opinión, deberíamos llegar a un punto en el cual la diversidad ni siquiera tenga que ser destacada como algo especial”.

“Estos jóvenes, negros, blancos, azules, verdes, o lo que sea, son talentosos y calificados, y es por ello que están aquí”, agregó.

Hawkins añadió: “No puedo cambiar esta piel, o este cabello. Pero lo que puedo es ser excelente en algo que la gente podría no estar esperando. No estábamos pensando en blanco y negro”.



“Mirada fresca”

Irónicamente, la película es grabada en blanco y negro, y en formato estrecho, con sus minimalistas y elegantes decorados evocando los primeros años de Hollywood.

“Macbeth” ha sido trabajada antes en varios formatos en la pantalla grande por directores influyentes. Pero Washington dice que no vio ejecuciones previas de Macbeth, y eligió no buscarlas luego de que el director Joel Coen decidiera el elenco.

“No quería ver a alguien y preguntarme ‘¿cómo diablos voy a hacerlo mejor que eso?’”, cuenta Washington, cuyo Macbeth es inicialmente comedido y sutil, antes de que su rabia, su ambición y su locura se desaten.

“No quería que impactara lo que yo estaba haciendo. Entonces lo interpreté con una mirada fresca, y con imaginación”, añadió.

Aún así, Washington tiene tradición cuando se trata de Shakespeare. Protagonizó en Broadway una versión de “Julio César”, y también participó en “Mucho ruido y pocas nueces”, de Kenneth Branagh.

Hawkins dice que esperaba ver que Washington, él y otros miembros negros del elenco, incluyendo a la hija de Washington, Olivia, inspirasen con roles menores a jóvenes de minorías a darle una oportunidad a las obras de Shakespeare.

“Si hay algún niño o niña que quiera ver esta película, podría abrirles la curiosidad al respecto”, dijo.

“Sí, los negros aman a Shakespeare. Nosotros probablemente amamos a Shakespeare sin saber que amamos a Shakespeare, porque hay tantas referencias culturales y en canciones que nos gustan”, dijo.

“Es un honor poder hacer esto, y estar lado a lado con estos actores, estos actores negros”, mencionó Hawkins. “Porque tenemos tanta propiedad como cualquier otra persona”.



Otras miradas de “Macbeth”

Varias figuras del séptimo arte han decidido llevar una mirada distinta de esta obra shakespereana a la pantalla grande.

El director Akira Kurosawa fue uno de ellos, quien realizó su propia versión japonesa de Macbeth. A través de una historia ambientada en un Japón feudal, el mítico cineasta propuso una cinta con actores que ejecutaran interpretaciones sobrias e intensas. El filme se lanzó con el título “Trono de sangre”.

El cineasta húngaro Bela Tarr propuso una producción únicamente con dos planos: uno de cinco minutos y otro de 67, por lo que el director rompió un récord para ese tiempo. Además, Tarr fue elogiado por el énfasis que hacía en los rostros de los personajes.

Con “Hombres de respeto” el director William Reilly lanzó una de las versiones más alejadas de la esencia de la obra original, ya que sostiene la trama, pero la ubica en un contexto de mafia y crimen.

Otra versión que cambia la estética de la obra es la del director polaco Roman Polanski, quien lanzó una película titulada “La tragedia de Macbeth”, cargada con una cuota de violencia. En el filme, el cineasta representaba a las brujas como seres reales.

Por último, Orson Welles, quien estaba obsesionado por llevar la obra al cine, decidió realizar la película “Macbeth” de la mano de la productora Republic, con la que podía tener libertad de la producción. En esta ocasión Welles le dio vida a Macbeth con un presupuesto de 70 mil dólares y con poco tiempo de rodaje.