DEFIENDE LA INDEPENDENCIA DE LA ENTIDAD
"El costo de vida hará un contrapeso a la disminución de pobreza"

Función Pública

El 2021 fue un año particularmente duro para las estadísticas del país. En medio de la pandemia se tuvieron que comparar las cifras que registraba la economía colombiana antes del covid, que eran bastante positivas, y las que ya mostraban la reactivación de casi todas las actividades. Para el Departamento Nacional de Estadística (DANE), fue todo un reto el seguir analizando, investigando y encuestando los resultados, en medio de un paro nacional y, para finalizar el año, resistir una violación a la seguridad cibernética de la entidad que hizo que la página web estuviera varios días fuera de línea.

Fueron retos en que el director de la entidad, Juan Daniel Oviedo, sacó a relucir toda su experiencia académica e investigativa para cumplir con la responsabilidad de la transmisión de datos, muchos de ellos desalentadores, como el incremento de la pobreza o el rápido aumento de los precios de los alimentos. Incluso salió a la palestra en un rifirrafe con el registrador nacional acerca de cuántos colombianos somos en total. Fueron pruebas que Oviedo ha tenido que sortear y de las que, en la opinión pública, ha salido airoso.

En conversación con EL NUEVO SIGLO, el director del DANE expone muchos de estos datos importantes para la realidad y el futuro del país, así como de su labor en una de las entidades con más rigor del país.

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuáles fueron los datos más relevantes de la inflación que publicaron esta semana y qué perspectivas, según eso, tienen para este año?

JUAN DANIEL OVIEDO: Nosotros venimos de entregarle al país el pasado 5 de enero el resultado consolidado del hogar, que presentó una inflación anual superior al 17%. Esto significa que las perspectivas de inflación para el año 2022 van a estar muy marcadas por la evolución de los precios de los alimentos, particularmente la carne de res, el pollo, las papas y los aceites comestibles, que están mucho más expuestos, que otros elementos de la canasta de seguimiento, al escenario internacional de la crisis logística internacional y los precios de los insumos agropecuarios.

 

Los atenuantes

ENS: ¿Los días sin IVA hicieron que el dato de inflación no creciera tanto? ¿Es posible que esto se vea reflejado en estos primeros meses del año, cuando no hay día sin IVA?

JDO: Bueno, cuando nosotros queremos ver cuáles son esos componentes, llamémoslos así, atenuantes, que contribuyeron a que no tuviéramos una inflación muchísimo más alta, tenemos tres dimensiones fundamentales. En primer lugar, tenemos que la dimensión de educación está aportando puntos negativos en la medida en que vivimos un ajuste de las tarifas de las matrículas de formación técnica, tecnológica y universitaria.

Adicionalmente, los efectos del día sin IVA sobre prendas de vestir permitieron que particularmente la ropa para hombre y para mujer tuviera una contribución negativa al comportamiento de la inflación. Y, finalmente, los servicios de información y comunicaciones, con la entrada de un nuevo operador se generó una competencia por tarifas y por planes en materia de Internet y telefonía móvil; pues han sido los tres componentes que han permitido que no tuviéramos una inflación mayor.

La inflación del 5,62% nos retorna a niveles similares a los del año 2016, que en ese momento fue del 5,75%, como resultado del paro camionero que vivió el país.

ENS: ¿Entonces podemos decir que fue muy similar, teniendo en cuenta que en 2021 también hubo un paro?

JDO: Exactamente, y lo que significa es que, en este año, pues la manifestación del paro nacional de mayo, que generó una inflación mensual del 1%, y la segunda inflación mensual más alta, en este caso de diciembre con el 0,73%, llevaron a que fuera incluso más visible el efecto de la crisis logística internacional sobre la producción agropecuaria en el país.



Crecimiento

ENS: En cuanto al crecimiento económico, muchos expertos dicen que va a estar cercano o incluso superior al 10% ¿Qué perspectivas tienen desde el DANE?

JDO: En términos de crecimiento económico recordemos que tuvimos un muy buen tercer trimestre. Dentro de la síntesis de Producto Interno Bruto, cuando ya vamos a los datos más recientes con frecuencia mensual, en este caso el indicador de seguimiento a la economía que no nos cubre completamente el PIB, sino el valor agregado, es decir, el componente antes de impuestos, en los 10 primeros meses del año 2021, el crecimiento de la economía en su valor agregado ha sido del 9,9%.

Con la dinámica de recaudo tributario que ha reflejado la DIAN a lo largo de 2021, es altamente probable que todavía en los 10 primeros meses del año estuviésemos en un nivel de crecimiento de la economía por encima o muy cerca del 10%. Lo que es importante entrar a analizar es qué va a suceder específicamente en los resultados de noviembre y diciembre. Recordemos que, si bien en noviembre tuvimos unos resultados positivos del mercado laboral, en diciembre las expectativas de inflación se ajustaron de forma significativa y, por consiguiente, pudieron afectar el ritmo de crecimiento de la economía. Sin embargo, existe una alta probabilidad de que el resultado del crecimiento de la economía esté alrededor del 10% para el año 2021.

ENS: La pobreza se vio aumentada por el tema de la pandemia. ¿Qué debe hacer también el país para reducir estos índices de acuerdo a las cifras que ustedes manejan?

JDO: En términos de pobreza, si bien todavía seguimos hablando del año 2020, recordemos que para abril tenemos proyectada la publicación de los resultados de pobreza monetaria en el año 2021, así como de pobreza multidimensional.

El año 2020 implicó un retroceso muy importante en materia de la incidencia de pobreza monetaria en el país. Eso significa que llegamos a tener 21 millones de personas que residían en hogares en situación de pobreza, eso corresponde al 42,5% de la población, lo cual implica un ingreso de aproximadamente 3,5 millones de personas a esa situación de pobreza monetaria.

Esta pobreza monetaria que estuvo concentrada de forma significativa en las ciudades, porque los efectos de la pandemia y de los confinamientos estuvieron mucho más visibles en las ciudades, pues ha venido mejorando con la dinámica de recuperación de puestos de trabajo.

Eso lo hemos observado a partir de las estadísticas del mercado laboral. Pero ahora cuando vemos una inflación anual de alimentos del 17%, e incluso superior, va a ser muy difícil que esa recuperación de ingresos rinda frutos en sacar a una gran cantidad de personas de la situación de pobreza monetaria, porque los elementos básicos de la canasta con la cual contrasta la pobreza, que en este caso son los alimentos y los artículos de primera necesidad, fueron los que tuvieron una inflación más importante en el año 2020. 

Pobreza

ENS: ¿Es posible que este año, por los índices de la inflación, los índices de pobreza no bajen o incluso puedan subir?

JDO: No, lo que nosotros estamos viendo es que va a haber un efecto que el costo de vida le hará un contrapeso a la disminución de la pobreza. Si es natural que en la medida en que en 2021 hubo una recuperación estructural de puestos de trabajo, las cosas mejoren, pero no se ha recuperado la totalidad de los puestos de trabajo. Sí hubo una recuperación significativa de puestos y esos trabajos van a generar ingresos, porque se generaron de forma más importante en las ciudades principales, que fueron las más afectadas en términos del retroceso social que generó la pandemia en términos de pobreza monetaria.

Pero esos mayores ingresos no van a ser tan productivos, llamémoslo así, porque los costos de los elementos básicos de la canasta de seguimiento, en materia de alimentos y artículos de primera necesidad crecieron más rápido que el promedio de la inflación. Va a haber un efecto de contrapeso, obviamente el resultado definitivo de cuánto sea el avance en materia de reducción de la pobreza en el año 2021, pues es un resultado que vamos a tener en abril.

Lo importante es reconocer que aquí va a haber una recepción adicional, si bien tenemos un elemento muy positivo que es la recuperación de ingresos por parte de los hogares urbanos del país, vamos a tener unos mayores costos de alimentos y artículos de primera necesidad, con los cuales comparar esos ingresos en términos de capacidad de poder adquisitivo.



Credibilidad

ENS: Muchos colombianos no creen en las cifras que publica el DANE ¿Qué está haciendo la entidad para generar credibilidad en las personas?

JDO: Bueno, yo creo que este es un estigma que continuamente ha tenido el talento a lo largo de sus ya 69 años de historia. Entonces, las estadísticas oficiales, en la medida en que son representaciones, llamémoslas sintéticas de realidades sociales y económicas del país, pues pueden estar muy lejos de la ciudadanía y lo que vive en la cotidianidad.

Por ejemplo, en este caso particular en redes, yo reviso mi perfil y todo el mundo critica que no puede ser posible que la inflación esté dando solamente el 5,62%, porque la gente compara el precio de la papa, pero en sí, se duplicó la inflación de la papa, en 111% en todo el año 2021.

Entonces el plan lo que está tratando de hacer, es buscando a través de nuevos canales de comunicación con unas narrativas específicas, acercar un poco cuál es la realidad de esa cifra sintética, por ejemplo, el concepto de inflación en el presupuesto de los hogares para poder entender y, a partir de ese entendimiento, generar confianza en los resultados que está publicando el DANE continuamente a lo largo de toda su historia.

Es importante recalcar que, en estos momentos de recuperación, de nueva reactivación económica, entrar en controversias sobre si el dato es correcto o no, puede ser demasiado costoso porque necesitamos actuar con celeridad.

Tenemos en el DANE más de 5.500 personas en todo el territorio nacional, comprometidas con su tarea y garantizando que los resultados que estamos presentando son precisos, son objetivos y sobre todo independientes.

ENS: ¿Cómo maneja esa independencia el DANE?

JDO: Son independientes desde la perspectiva técnica, porque si bien formamos parte del Gobierno nacional, tenemos asiento en el gabinete del señor Presidente de la República, nuestra función es no producir estadísticas solo para el Gobierno nacional, sino para todo el país, para los empresarios, para las amas de casa, para las organizaciones de la sociedad civil. Entonces creo que con ese enfoque de comunicaciones y con una mayor diversidad de producciones estadísticas, como son el pulso social, el pulso empresarial y acercarnos a fenómenos de nuestra cotidianidad, como la salud mental; la violencia basada en género; los problemas de gestión menstrual o salud sexual y reproductiva de los habitantes, las personas están empezando a entender que las estadísticas pueden hablar de sus realidades, desde la perspectiva individual y, por consiguiente, pueden confiar en esos resultados.

ENS: ¿Es complicado para usted manejar con rigor el entorno de transparencia cuando se habla del manejo de todas las cifras?

JDO: Yo creo que uno de los desafíos más importantes es la perspectiva de la institucionalidad de una oficina estadística, y es ese desafío ético de poder contar con total precisión y con total objetividad. ¿Cuáles son los resultados que se están reflejando en esas estadísticas oficiales? Si bien no puedo decir que haya sido un tema complejo, ha sido un desafío desde el punto de vista personal, intelectual, para poder garantizar la neutralidad en los mensajes que nosotros estamos transmitiendo, sin que esa naturalidad se vuelva en un matiz que disminuya o incremente los efectos de los resultados estadísticos que nosotros estamos planteando.

Entonces por eso es que también se viene avanzando en el proyecto de Ley 222 de 2021, para blindar aún más esa independencia técnica que debe tener el DANE en relación con su designador y nominador, en este caso, que es el Presidente de la República, para que la futura directora o director del DANE sea el resultado de un proceso de selección abierta de una terna que escoge el Presidente. Pero con un proceso de selección abierto y con un perfil específico, vamos a poder garantizar una independencia técnica desde los resultados que se están produciendo en el DANE.

Recuadro

El sigilo de la información

ENS: ¿Cómo hizo el DANE y cómo se ajustó para que no se volvieran a presentar los problemas de hace unos años, en los que se ha escapado la información antes de hacerse pública, por ejemplo, los datos de inflación que eran explotados por los mercados y se podían filtrar?

JDO: Bueno, yo creo que estamos en eso, el DANE está en las pocas entidades del Estado en donde equivocarse no es una opción; es el aprendizaje. A partir de los errores que a lo largo de nuestra historia hemos podido evidenciar o cometer, se ha permitido la definición de unos estándares de calidad y verificación de precisión.

Que con los resultados que ha llevado aquí pudiéramos en el año 2015 ser evaluados por la OCDE en el examen de ingreso del país y entonces se reconocieron las capacidades estadísticas del DANE como oficina Estadística de Colombia. Por eso y para poder evitar ese tipo de información privilegiada, pues se han incrementado los procedimientos de sigilo en cuanto al manejo de la información.

Por ejemplo, los comités externos de todas las operaciones estadísticas suceden inmediatamente después de la publicación oficial. Eso significa que no hay ningún escenario preliminar, excepto el que tiene el Presidente de la República en unos cronogramas debidamente especificados para conocer preliminarmente los resultados que nosotros día a día, y semana a semana, le presentamos al país.