La noticia de que la senadora del Partido Verde Gilma Jiménez aspiraría a la Alcaldía de Bogotá abre varios escenarios. De un lado, que si la parlamentaria, reconocida peñalosista, admitió ante periodistas que le gustaría postular para ocupar el Palacio Liévano es porque su jefe político, el ex alcalde y dos veces derrotado en la puja por volver al cargo, ya prácticamente habría descartado intentar regir otra vez los destinos de los bogotanos. Peñalosa, recién la derrota de octubre pasado frente a Gustavo Petro, había dado luces de querer retirarse de la política activa y lo afirmado por Jiménez podría ser una evidencia de que, al menos en cuanto a Bogotá, él ya no insistiría más.