ELECCIONES AL CONGRESO 2018
¿Cuántos votos sacará Uribe?

Foto Twitter
Decidió plantear un nuevo plebiscito sobre su nombre en las urnas, sin intermediarios ni fachadas partidistas. Para varios analistas su piso sería 2 millones de votos, otros prevén más de 3, y algunos no creen que igualará lo de 2014

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Si bien el expresidente y senador Álvaro Uribe es, sin duda, el principal fenómeno político y electoral en las últimas dos décadas, lo cierto es que el hecho de que su nueva aspiración al Congreso se haga en una lista abierta y no cerrada, como ocurrió en 2014, abre una incógnita muy alta sobre cuántos votos podría sumar él en marzo próximo, no sólo ante el resto de los 59 integrantes de la plancha del Centro Democrático, sino frente a las demás colectividades.

Para despejar ese interrogante hay que analizar varios frentes. El primero, como es apenas obvio, se dirige a revisar cuáles han sido sus resultados electorales cuando ha sometido su nombre a consideración de los colombianos en comicios de orden nacional.

En las presidenciales de 2002, pese a que a tres meses de los comicios figuraba apenas con el 5% en las encuestas, el rompimiento del proceso de paz en el Caguán catapultó sus opciones, al punto que ganó las elecciones en primera vuelta, sumando 5.862 655 votos, el 53%, frente a los 3.514.779 del liberal Horacio Serpa (31%).

Cuatro años más tarde, en 2006, teniendo como bandera los resultados de su Política de Seguridad Democrática y tras un traumática eliminación en el Congreso del “articulito” que prohibía la reelección, el Presidente-candidato ganó su segundo periodo, también en la primera vuelta, pero con más holgura: sumó 7.397 835 votos, el 62% del total de válidos, superando de lejos al candidato del Polo, el exmagistrado Carlos Gaviria, que logró 2.613.157 sufragios.

Ya en las presidenciales de 2010, el saliente Uribe decidió apoyar a su exministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien solo pudo ganar en segunda vuelta, con un poco más de 9 millones de votos. Luego en 2014, con el expresidente ya como máximo contradictor del Gobierno y su proceso de paz con las Farc, la carta del Centro Democrático fue Oscar Iván Zuluaga, que de la mano de Uribe ganó la primera vuelta con 3.759,971 votos pero perdió en la segunda con 6.905.001, en tanto Santos conquistó la reelección sumando 7.816.987 sufragios.

Últimos resultados

Ahora bien, la siguiente ocasión en que Uribe sometió su nombre a consideración del electorado fue en marzo de 2014, cuando encabezó la lista cerrada del Centro Democrático al Senado. Si bien el sistema está hecho para que todos los que voten lo hagan por la plancha y no por ningún nombre en particular, sería ingenuo desconocer que la mayor parte iban para el expresidente, cuya figura caudillista eclipsa a todo el resto de su movimiento político.

La lista del Centro Democrático al Senado sumó 2.045.564 votos, el 14.29% de los 11.672.251 válidos, siendo sólo superada por la lista abierta de La U, que llegó a 2.230.208 (15,58%). Con ese resultado electoral, el uribismo conquistó 20 curules, convirtiéndose, en su debut, en la segunda fuerza parlamentaria en el Senado.

Después de 2014, sólo han se han llevado a cabo otros dos eventos electorales en los que si bien el nombre de Uribe no estuvo directamente en juego -pues ya fungía como senador- es claro que en un movimiento político caudillista, como lo es Centro Democrático, su figura fue el principal jalonador de votos.

De un lado, en las elecciones regionales de 2015, el uribismo sumó 1.238.193 votos para Asambleas; 1.490.383 para alcaldías; 1.091.177 para gobernaciones; y 1.238.193 para concejos municipales.

Por otra parte, en octubre del año pasado se llevó a cabo el plebiscito refrendatorio del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc. Como se recuerda, las encuestas daban cuenta de que la opción del Sí ganaría de lejos en las urnas, incluso por una proporción de 3 a 1 frente al No, causa que era liderada principalmente por Uribe, como principal jefe de la oposición a Santos desde hacía cinco años.

Sin embargo, a la hora de las urnas, el resultado fue sorpresivo: el No se impuso cerradamente al sumar 6.431.376 votos (50,21%), frente a 6.377.482 votos por el Sí (49,78%).

¿Entonces?

Visto todo lo anterior, es evidente que resulta muy complicado predecir cuántos sufragios podría sacar Uribe el próximo 11 de marzo. Las votaciones por su nombre o por su partido, sus candidatos y sus causas políticas son muy variables. Establecer una tabla de comparación entre cada uno de esos escenarios, por más que en todos ellos orbite su figura caudillista y arrastre electoral, no parecería procedente ni lógico. A ello se suma que hay elementos disímiles en cada una de esas citas en las urnas.

¿Qué podría pasar en marzo próximo? Hay realidades que no se pueden desconocer y tendrán impacto en las elecciones. En primer lugar, es indudable que el país continúa polarizado fuertemente alrededor del acuerdo de paz y su implementación normativa, logística y sobre el terreno. Ello incluso por encima de otras problemáticas como la corrupción, la inseguridad y la crisis económica. Polarización que marca no sólo la campaña al Congreso sino también la presidencial. 

También es evidente que mientras los porcentajes de favorabilidad e imagen de Santos apenas si llegan al 25% en promedio (16% en la más reciente encuesta de Yanhaas), los de Uribe siguen por encima de 50%.

Igual es palpable que Santos es hoy un presidente más debilitado política y electoralmente que un año atrás (cuando el plebiscito) y que Uribe sigue fortaleciéndose entre sus afines y generando reservas más fuertes entre sus contradictores.

Aunque haber decidido irse por una lista abierta sorprendió a tirios y troyanos, es claro que al hacerlo el expresidente se la juega a proponer un nuevo plebiscito en las urnas sobre su nombre (sin intermediarios ni fachadas de listas cerradas o filtros partidistas), tal como lo hizo en las presidenciales de 2002 y 2006, cuando obtuvo sus mejores resultados. No hay que olvidar que no pocos analistas advierten que Uribe es un gran elector pero no le va bien endosando votos. Otros replican que el resultado de Zuluaga en 2014 y el del plebiscito un año atrás, demuestran todo lo contrario.

En las parlamentarias de hace cuatro años, el uribismo esperaba cerca de 4 millones de votos, pero sólo obtuvo la mitad, y la mayoría de ellos jalonados por el expresidente porque el resto de la lista era muy débil o inexistente electoralmente hablando.

Ahora, con una oposición más fuerte, un gobierno más débil y teniendo como antecedente cercano los más de 6 millones del plebiscito refrendatorio, hay quienes sostienen que Uribe, poniendo en juego su nombre, podría sumar, él solo, más de 2 millones de votos, que aunque suena como una meta muy alta (de lograrlo sería el senador más votado de la historia), es apenas el 30% del plebiscito de un año atrás.

Otras proyecciones sostienen que el expresidente podría pasar de 3 millones, lo que le significaría una bancada de 30 o más senadores, sumando lo que adicionen a la lista el resto de los 59 integrantes de la plancha. Además, es claro que hará campaña de la mano de Iván Duque, su candidato presidencial, a sabiendas de que es la única manera de posicionarlo frente a la consulta interpartidista con Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez, y también frente a otros candidatos fuertes como Sergio Fajardo, Gustavo Petro, Germán Vargas y Humberto de la Calle.

Pero también hay analistas que insisten que hablar de más de 2 millones es muy exagerado, sobre todo en unas legislativas que serán muy competidas, con listas fuertes como las de Cambio Radical, los verdes liderados por una figura como Antanas Mockus, o las maquinarias de liberales, conservadoras y La U, lo que atomizará el volumen de electores, que se calcula estaría por encima de los 13 millones de votos válidos, sobre un censo electoral superior a los 35 millones de ciudadanos.

Como se ve, predecir cuántos votos sacará Uribe es muy difícil y habrá que esperar al 11 de marzo. Todo el resto es especulación.

 

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