CNE preguntará a los partidos si quieren consulta sobre la paz

Gabriel Sonny Cubillos

Periodista de EL NUEVO SIGLO

 

Previo a que el Consejo Nacional Electoral expida el acto administrativo que fije la fecha para consultas populares e internas de agrupaciones políticas en el año 2016, quiere escuchar cuál es la opinión de las diferentes colectividades con relación a la posibilidad de realizar o participar en una consulta popular en la que se pregunte a la ciudadanía si está de acuerdo con el proceso de paz que se adelanta en La Habana, según lo propone La U. Con este fin el órgano convocó a  una audiencia pública en el día de mañana.

Así lo confirmó a EL NUEVO SIGLO el magistrado del Consejo Nacional Electoral, Armando Novoa, quien manifestó que  de manera específica el MIRA y el Partido de La U manifestaron su interés de participar en la consulta de partidos este año.

Mediante escrito del 8 de junio de 2016, el Partido de La U solicitó que se fije fecha para una consulta popular en el año en curso con el fin de preguntar “a la ciudadanía si está de acuerdo con el proceso de paz que se adelanta en La Habana entre el Gobierno nacional y la guerrilla de las Farc, y en consecuencia exige a la bancada del Partido de La U, legislar para implementar los acuerdos derivados de éste proceso de paz, a través de los desarrollos normativos pertinentes”.

Por su parte el 9 de junio pasado, la representante legal del movimiento MIRA solicitó información sobre la fecha señalada por el Consejo Nacional Electoral para realizar las consultas populares, internas o interpartidistas para 2016 y en especial, si “se podrían realizar en la misma fecha que sea convocado un plebiscito o referendo aprobatorio o derogatorio o cualquier otro mecanismo de participación democrática, previsto en la Ley 1757 de 2015 o el que estudia actualmente la Corte Constitucional”.

Al respecto el magistrado Novoa dijo que “el martes vamos a tener una audiencia pública con todos los partidos para preguntarles si están interesados en una fecha para consultas en el segundo semestre y sobre qué temas”.

Añadió que lo que se quiere en esta audiencia pública es “con el conjunto de los partidos oír su opinión y una vez que se oiga esa opinión, el Consejo Nacional Electoral tendrá que decidir si es pertinente fijar una fecha para el presente año de esas consultas, los temas y decidir en lo que se relaciona con su competencia, la posibilidad de que se pregunte también a los afiliados al Partido de La U y a quienes acudan a las urnas ese día, si están de acuerdo con vincular a los congresistas a los desarrollos normativos que surjan de allí”.

<INTERTIT>El mecanismo

La Ley 1475 de 2011 desarrolla el derecho de los partidos, movimientos políticos y grupos significativos de ciudadanos de realizar consultas, con el apoyo económico y logístico del Estado, que están diseñadas con el fin de promover la democracia interna en la toma de decisiones, como puede ser la escogencia de candidatos.

Sin embargo, la gran falencia que han mostrado las consultas de partidos hasta el momento es la poca participación de las colectividades que se animan a hacerla y más escaso aún la presencia de los ciudadanos en las urnas el día que son convocadas. Esto ha hecho que en varias oportunidades desde el Gobierno nacional se escuchen voces que plantean su reforma.

En la consulta de partidos del año pasado se instalaron por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil 9.956 mesas en diferentes regiones del país con apenas la participación de cuatro partidos: Liberal, Conservador, Centro Democrático y el Polo.

En esa ocasión solo un millón de ciudadanos acudió a las urnas para ejercer su derecho al voto.

No obstante, en las últimas semanas se despertó el interés por este mecanismo a raíz de la iniciativa que surgió al seno del Partido de La U por parte del senador Roy Barreras,  de tener un plan B en la eventualidad de que se caiga el plebiscito para la paz en la Corte Constitucional.

La idea de La U es que la consulta de partidos le sirva si es necesario para preguntar a su militancia y a todos los ciudadanos que quieran participar, porque es abierta, si están de acuerdo con el proceso de paz que se adelanta en La Habana.

Aunque es claro que esta consulta no tiene los efectos vinculantes que sí dispone el plebiscito para la paz, pues en este último el Sí de los ciudadanos refrendará los acuerdos de paz, en tanto que si gana el No significará que éstos queden sin efecto, el senador Barreras ha señalado que “es el derecho de los ciudadanos a pronunciarse en las urnas, más allá de cómo se llame el mecanismo”.