CIFRAS DEL 2016 LO EVIDENCIAN
Realidad de China refuta malos presagios

Foto Xinhua

Algunos expresaron su frustración cuando la segunda mayor economía del mundo cambió de velocidad para permitir las reformas estructurales. Muchos de los escenarios catastrofistas pronosticados, tales como el colapso económico total, una crisis de endeudamiento local, el estallido de la burbuja inmobiliaria y la caída libre del yuan estuvieron lejos de hacerse realidad.

También se lanzaron muchas acusaciones de que China estaba arrastrando hacia una caída a la economía mundial. Fue culpada de las dificultades que enfrentaban algunas industrias.

 

Un duro aterrizaje

Las mismas viejas predicciones de que la economía de China sufriría un duro aterrizaje alimentan año tras año las informaciones sensacionalistas en los medios, en especial en medio de la reciente desaceleración económica del país.

Sin embargo, todas resultaron ser falsas alarmas, como mostró el crecimiento estable de la economía de 6,7% en los tres primeros trimestres, dentro del rango anual establecido por el gobierno de entre 6,5% y 7%.

China no sólo ha vuelto prácticamente imposible un aterrizaje duro, sino que ha elevado la calidad de su economía, lo cual ha quedado evidenciado con la mayor contribución hecha a la economía por el consumo y los servicios.

Mientras el país dirija a la economía por una vía de calidad y sostenible, el país garantizará una transición sin contratiempos hacia un nivel de crecimiento medio-alto y evitará un aterrizaje duro, para gran decepción de los agoreros.

 

Caída descontrolada del yuan

La debilidad persistente del yuan a principios de 2016 avivó las preocupaciones de que los estadistas chinos podrían haber perdido el control de la moneda, la cual se desplomaría a lo largo del año.

Aunque el yuan se debilitó cerca de 7% frente a un dólar estadounidense fuerte, permaneció relativamente estable frente a una cesta de monedas e incluso recuperó valor frente a algunas monedas importantes.

Durante 2017, China planea "mantener el yuan básicamente estable, al mismo tiempo que mejora la flexibilidad del tipo de cambio".

 

China propicia caída de economía global

Es verdad que China se ha desacelerado con respecto a su crecimiento previo de dos dígitos, pero mientras la economía china transita hacia lo que algunos llaman la "nueva normalidad", China sigue siendo el principal motor del crecimiento mundial.

Si el Producto Interno Bruto, PIB, de China crece 6,7% en el 2016, de acuerdo con el objetivo oficial, representaría 1,2 puntos porcentuales o 39% del crecimiento del PIB mundial, opina el economista Stephen Roach.

Agobiado por la creciente incertidumbre económica y por la inestabilidad geopolítica, el mundo necesita más que nunca una economía china estable.

La transición actual de China de una economía impulsada por la exportación e inversión a una basada en el consumo, servicios e innovación, sin lugar a dudas será sumamente benéfica para el mundo.

 

La bomba de la deuda de gobiernos locales

Las dificultades de endeudamiento de los gobiernos locales de China han sido retratadas por "The Economist" como una "bomba" que debe ser desactivada.

Los gobiernos locales habían emitido hasta fines de septiembre de este año bonos por 1,13 billones de yuanes (US$162 mil millones), habían utilizado 96,2% de la cuota anual de la nueva emisión, y se prevé que la tasa de endeudamiento se mantenga sin cambio con respecto al año pasado.

Un nivel de deuda de alrededor de 90% es relativamente bajo en comparación con otras economías grandes o emergentes; las autoridades reaccionaron con rapidez con programas de intercambio de deuda.

Los topes y la supervisión más estricta impuestos por el Ministerio de Hacienda en noviembre ayudarán a frenar la deuda y se han introducido planes de contingencia para permitir el reequilibrio fiscal.

El cálculo de la deuda de China es abierto, transparente y los riesgos siguen siendo controlables, dijo en octubre el viceministro de Hacienda Zhu Guangyao. 

 

Estallido de la burbuja inmobiliaria

Un número de analistas del mercado preveía un desplome del mercado inmobiliario de China, el cual tendría un impacto desastroso en la economía.

Sin embargo, los estadistas siempre han estado alerta ante los riesgos en el mercado y han introducido medidas para enfriar un mercado inmobiliario sobrecalentado y mantener a raya las burbujas de activos.

Las cifras más recientes muestran que el mercado se está estabilizando; la superficie total de apartamentos vendidos en las principales ciudades en noviembre experimentó el primer descenso anual en 21 meses.

La Conferencia Central de Trabajo Económico recién concluida reiteró que se construirán viviendas para vivir en ellas y no para especular con ellas; además prometió adoptar medidas financieras, fiscales, territoriales y regulatorias para crear un sistema de largo plazo que brinde vivienda a todas las personas.