CADA AÑO SE REPITE EL MECANISMO PERO EL GOBIERNO TERMINA POR DECRETAR ALZAS
¿Fracaso modelo de la mesa de concertación salarial?

Foto Ministerio del Trabajo

Cada año por esta época se reúnen los representantes de los trabajadores, los empresarios y miembros del Gobierno a discutir lo que debe ser Salario Mínimo Legal, SML, para el año siguiente.

Siempre el rito es el mismo, una mesa, y mucha gente que lleva propuestas que al ser discutidas no han logrado, por lo menos en los últimos años, el consenso necesario para evitar que el Gobierno decida a través de un decreto presidencial.

Un estudio realizado por Diana Yineth Rivera Reyes, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, el Centro de Investigaciones para el Desarrollo y Econógrafos, señala que después de realizar una distinción de los diferentes efectos existentes sobre el mercado laboral de una fijación del SML, se observa que la población que se beneficiaría es muy poca con respecto a la población trabajadora, lo cual no tiene un efecto redistributivo para generar más equidad.

Además diferentes estudios sobre el empleo en Colombia muestran cómo con un aumento del salario ve reducido el empleo en especial de ingresos bajos, lo que indirectamente genera más informalidad.

Otro factor muy importante en el que impacta el aumento del SML es en el nivel de precios, ya que afecta los bienes y servicios regulados y de mercado, ocasionando una reducción del poder adquisitivo, por lo que es importante al momento de definir esta cifra de aumento, tener en cuenta la productividad para el último año. Conjuntamente se debe establecer la importancia de las diferencias regionales ya que existen unas regiones donde los ocupados tienen un ingreso muy por encima del SML y por debajo del mismo.

En líneas generales, se recomienda contar con una agenda de discusión más amplia que incluya, además de la definición del nivel del SML, una serie de iniciativas para promover que la remuneración se convierta en una verdadera herramienta para promover la inclusión al mercado laboral formal, para velar por una remuneración adecuada que cumpla con el cometido de proteger la capacidad adquisitiva de los trabajadores.

 

La negociación 2016

Hoy, luego de una semana de haber instalado la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, y con las cartas sobre la mesa, se iniciará de lleno la negociación, con dos posiciones muy lejanas y diferentes sobre lo que debe ser el salario mínimo.

Los trabajadores piden 14%, mientras que los empresarios propusieron un incremento en la remuneración básica de 6,5%, según ellos, un punto por encima de la inflación que se estima para el cierre de 2017.

La diferencia es grande y es posible que de nuevo no se logre un acuerdo, por lo que sería el presidente Juan Manuel Santos, quien decida el monto de la remuneración básica de cerca de 2,5 millones de trabajadores, deje a las partes satisfechas.

Según el secretario General de la Central Unitaria de Trabajadores en Antioquia, Jaime Montoya, por cuenta de los pocos avances en la discusión para definir el aumento del salario mínimo para 2017, si bien la mesa fue instalada el pasado lunes, hasta el momento el Gobierno nacional sólo ha escuchado la iniciativa de los gremios que proponen un incremento del 6,5% cuando realmente este debería ser, según la CUT de 14%.

Montoya aseguró que la postura de las centrales es más que lógica, teniendo en cuenta aspectos como la inflación, la productividad del trabajo y la contribución de los obreros en el producto nacional.

De acuerdo a lo expresado por voceros de la Central, con su petición los gremios sólo están teniendo en cuenta la inflación y lo más preocupante es que con la Reforma Tributaria el bolsillo de los trabajadores se verá mucho más afectado.

El dirigente obrero dijo que parece que la ministra de Trabajo, Clara López, esté más del lado de los gremios que de los empleados.

Según la CUT, es obvio que no habrá acuerdo, es decir que posiblemente sea el 28 de diciembre el día en que el Gobierno nacional por medio de un decreto establezca el nuevo incremento para el próximo año, sin tener en cuenta la posición de los obreros.