OTROS CONFLICTOS DEL MEDIO ORIENTE
5 claves de la "guerra fría" Arabia Saudita e Irán

Foto AFP
Rompieron relaciones en 2016 y, desde entonces en su lucha de influencia, apoyan a bandos rivales en Líbano, Irak, Siria y Yemen

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Las dos potencias rivales árabe y persa de Oriente Medio, el Reino de Arabia Saudita y la República Islámica de Irán, se disputan desde hace décadas el liderazgo regional.

Cada una de ellas se presenta como la defensora de sendas grandes corrientes del Islam, el sunismo en el caso de Arabia Saudita y el chiismo para Irán.

El martes, Riad acusó a Teherán de "agresión directa" tras el disparo de un misil en dirección al aeropuerto internacional de Riad por los rebeldes yemeníes hutíes, acusados de recibir apoyo de Teherán.

Así, la guerra verbal entre Arabia Saudita e Irán refleja una rivalidad creciente entre esos dos países del Golfo, pero el riesgo de un enfrentamiento militar directo entre ambas potencias regionales es por el momento limitado.

1.  ¿Cómo se explica la tensión ?

Arabia Saudita, en donde predomina el wahabismo, doctrina rigorista del islam sunita, y la República Islámica de Irán, chiita, rompieron relaciones diplomáticas en 2016 y, en su lucha de influencia, apoyan a bandos rivales en Líbano, Irak, Siria y Yemen.

Desde el 4 de noviembre la tensión entre los dos países se reavivó luego de la dimisión del primer ministro libanés, Saad Hariri, que, desde Riad, acusó a Irán de injerencia en su país a través del Hezbolá, movimiento chiita apoyado por Teherán.

La tensión se acentuó cuando el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman, acusó a Irán de agredir a su país, responsabilizándolo del disparo de un misil por los rebeldes hutíes de Yemen interceptado cerca de Riad.

Irán niega toda implicación y llamó a Arabia Saudita a no jugar con fuego y a tener cuidado de la "potencia" iraní.

 2. ¿De dónde viene la rivalidad irano-saudí?

Más allá del antagonismo entre persas y árabes, la competencia entre Riad y Teherán se exacerbó con la revolución iraní de 1979 y la instauración de la República Islámica, portadora de un mensaje revolucionario de emancipación popular ferozmente anti estadounidense, percibida como una amenaza por Arabia Saudita, monarquía conservadora aliada a Estados Unidos.

Arabia Saudita fue uno de los principales financistas de Saddam Hussein durante la guerra Irak-Irán (1980-1988). Con el debilitamiento de Irak luego de la guerra del Golfo (1991), Arabia Saudita e Irán se convierten en "las dos principales potencias regionales", destaca Clément Therme, investigador del International Institute for Strategic Studies (IISS), para quien la rivalidad es primero "geoestrategica".

Arabia Saudita ve como una amenaza a su propia seguridad la influencia regional cada vez mayor de Irán en las guerras en Irak y en Siria, y su programa balístico. Para Irán, que se estima rodeado por las bases estadounidenses y amenazado por los arsenales constituidos por sus vecinos con Estados Unidos, los misiles que desarrolla son sólo defensivos.

3.  ¿Factores coyunturales favorecen tensiones?

"La primera causa de las tensiones actuales está relacionada al enfrentamiento indirecto entre Irán y Arabia Saudita", estimó Therme, citando Irak, Siria y Yemen.

Para Max Abrahms, profesor de la universidad estadounidense de Northeastern Boston, la rivalidad "irano-saudí es aún más marcada" con el debilitamiento reciente del grupo Estado Islámico en Irak y en Siria.

Esta competencia "define la organización de alianzas en Medio Oriente, recordando tiempos de Guerra Fría, que dividía a los países en dos bandos", dijo a la AFP.

Para Therme "la llegada de Donald Trump a la presidencia en Estados Unidos liberó las energías anti iraníes en la península arábica" ya que Estados Unidos "tomó partido por su aliado saudita" y contra Irán.

Una actitud estaodunidense totalmente diferente a la de la administración de Barack Obama (2009-2017), marcada por la firma del histórico acuerdo nuclear con Irán.

4.  ¿Qué papel tiene la rivalidad entre chiitas y sunitas?

Las tensiones religiosas "emergieron como un parámetro mayor de la rivalidad irano-saudí" luego de la invasión estadounidense de Irak en 2003, que favoreció que los chiitas tomaran el poder en Bagdad, "pero sobre todo luego de las primaveras árabes de 2011", observó Therme.

"Los Estados árabes aparecieron entonces como vulnerables e Irán fue definido entonces como la principal amenaza a la estabilidad regional", agregó en referencia al apoyo de Teherán a las reivindicaciones de las importantes minorías chiitas en las monarquías del Golfo.

 5. ¿Cómo puede evolucionar la crisis?

"Arabia Saudita va a intentar utilizar el último disparo de misil (hutí) para movilizar apoyos a favor de sanciones adicionales contra el programa balístico iraní", estimó Graham Griffiths, analiste de Control Risk. 

Pero "el estallido de un conflicto regional más amplio es improbable", afirmó a la AFP. "El riesgo de escalada parece atenuado por el miedo a una guerra", estimó Therme, recordando que "Irán tiene la experiencia" dolorosa "de la guerra con Irak". En cuanto a Arabia Saudita está "inmersa en Yemen", en donde lidera una coalición desde marzo de 2015 para frenar el avance de los hutíes.

Para el grupo Eurasia Group "la retórica no refleja necesariamente un interés por la guerra". Pero el argumento "nacionalista" contra Irán podría s ser instrumentalizado por el príncipe heredero.

Cumbre árabe

Los jefes de la diplomacia de los países árabes se reunirán con carácter "de urgencia" el próximo domingo en la sede de la Liga Árabe, a petición de Riad, para tratar sobre las "violaciones" de Irán en la región, informaron el domingo fuentes diplomáticas.

El encuentro se convoca en medio de la esta guerra verbal entre los dos grandes rivales de Oriente Medio,  y de incertidumbre en Líbano, después de que su primer ministro, Saad Hariri, dimitiera sorpresivamente. 

Según un documento interno facilitado a la AFP por diplomáticos árabes, Baréin y Emiratos Árabes Unidos apoyaron la petición de Arabia Saudita, que también aprobó Yibuti, que asegura la presidencia de turno de la organización panárabe, con sede en El Cairo.

rabia Saudita presentó su solicitud a raíz del disparo de un misil, el 4 de noviembre, por los rebeldes yemeníes hutíes apoyados por Irán y que fue interceptado por los saudíes cerca de Riad, según la misma fuente. 

El príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salmán acusó a Teherán de una "agresión militar directa" contra su país. Irán desmintió cualquier implicación e instó a Riad a no jugar con fuego.

Para convocar la reunión extraordinaria en El Cairo, Riad también mencionó el incendio de una tubería, el sábado, que interrumpió momentáneamenteel abastecimiento de petróleo saudí en Baréin. Manama, aliado de Arabia Saudita, denunció un "acto de sabotaje [...] y de terrorismo" por parte de Irán, que también rechazó las acusaciones. 

"Las violaciones cometidas por Irán en la región árabe socavan la seguridad y la paz, no solo en la región árabe, sino en el mundo", según el memorando. 

Desde el 5 de junio, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto cortaron sus relaciones diplomáticas con Catar, al que acusan de "apoyar el terrorismo" y de acercar posiciones con Irán.

Además, Arabia Saudita está siendo acusada desde la semana pasada de haber orquestado la dimisión del primer ministro libanés, Saad Hariri, anunciada desde Riad.

 

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