Por estrés, el pez payaso pone menos huevos

Foto Agence France Press

Cuando la anémona que le protege se blanquea por el efecto del calentamiento del mar, el pez payaso se estresa y pone menos huevos, según un nuevo estudio.

“Este estudio de 14 meses muestra una fuerte correlación entre el blanqueamiento de la anémona, el estrés del pez payaso como respuesta y las hormonas reproductivas, que provocó una caída de la fecundidad del 73%” entre los ejemplares estudiados, resume el estudio publicado en la revista Nature Communications.

El pez payaso vive en simbiosis con su anémona, se esconde en sus tentáculos para protegerse de sus depredadores y en ella pone huevos al menos una vez al mes.

Entre octubre de 2015 y diciembre de 2016, los investigadores estudiaron varias parejas de esta especie en los arrecifes coralinos de la isla de Moorea, en la Polinesia francesa.

En este periodo, bajo los efectos del fenómeno del Niño, esta región del Pacífico registró un aumento de la temperatura del mar, causando el blanqueo temporal de las anémonas, un suceso similar al que afecta los corales.

Los análisis de estas parejas “permitieron constatar una fuerte alza de los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y una bajada importante de las concentraciones de hormonas sexuales”, provocando una fuerte disminución de la fecundidad, explicó en un comunicado el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia, asociado al estudio.

Para los expertos, como el cambio climático contribuye al blanqueamiento en todo el mundo, esta caída de la fecundidad “podría afectar a otras especies asociadas a las anémonas de mar y a los corales”.

Así, el “12% de las especies de peces costeros en la Polinesia francesa dependen de anémonas y corales para alimentarse y protegerse de los depredadores”, según el CNRS.

“En caso de blanqueamiento prolongado, como el registrado en la Gran Barrera de coral australiana en 2016 y 2017, es la renovación de todas estas especies que podría verse afectada, y con ella la estabilidad de los ecosistemas”, añadió.

Estas pequeñas joyas de bellos colores que son los peces payasos entran y salen de los tentáculos, o pueden nadar rápidamente.

Normalmente esta especie se divisa en unidades integradas por tres o cuatro miembros: una hembra, un macho de apareamiento y otro, o dos, que no lo son, y que pueden entrar y salir de manera rápida de nuestro campo visual.

El pez payaso suele crecer entre cinco 5 y 13 centímetros y su color es de una tonalidad naranja vivo, con tres rayas blancas verticales. Sus aletas son redondeadas más que puntiagudas y tienen una franja negra. Además cuenta con un solo orificio nasal a cada lado de sus hocicos.

El origen más probable de su nombre quizás radique en su uniforme o apariencia brillante y su comportamiento cómico de esconder la cabeza y lanzarse alrededor de su anémona de acogida, o sus salidas abruptas a la carrera, llenas de bravuconerías, para protegerse de un buzo invasor que le supera miles de veces en tamaño corporal, aunque esto solo sea para luego girar y lanzarse de nuevo a la seguridad de la anémona.

Actualmente existen alrededor de 30 especies diferentes de peces de anémona, de las cuales el pez payaso común es una sola. Es probable que usted se tope con varias especies diferentes en una sola inmersión, por lo que es importante que sea capaz de distinguir entre ellas.

Al nacer, los bebés de pez payaso se levantan a la superficie del mar y comienzan la etapa planctónica de sus vidas. Cuando descienden hacia abajo, los peces payaso debe encontrar una anémona adecuada en la que vivir y buscar protección.

De igual forma, cuando nacen, todos los peces payasos son machos. Los jóvenes que acaban de descender de la superficie serán machos no coincidentes, o de no apareamiento, dentro de la anémona de acogida, a no ser que un lugar más alto en la jerarquía esté disponible.