Oposicion venezolana, ¿en callejón sin salida? | El Nuevo Siglo
Foto Xinhua
Lunes, 16 de Octubre de 2017
Agence France Presse

Una estrategia que le permita no sólo enfrentar la desilusión de una amplia mayoría de venezolanos tras el resultado electoral, sino capitalizar ese creciente descontento social nuevamente en las calles y promueva nuevas medidas internacionales es la que estudia la oposición venezolana, que no cesará en su empeño de encontrar una salida a la crisis del país, que sin embargo parece hoy más lejana.

Acorralada por el gobierno, dividida y criticada dentro de sus propias sus filas, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) encara el reto de recomponerse tras su derrota tanto en las elección de gobernaciones donde alcanzaron 5 frente a 17 del oficialismo, como en las marchas que entre abril y julio dejaron 125 muertos sin lograr su objetivo de sacar del poder al presidente Nicolás Maduro.

La oposición pidió una "auditoría total" del proceso, pero Maduro, seguro de un triunfo que calificó de "tajante", había anticipado su apoyo a una revisión completa.

Para el oficialismo, que tenía 20 gobernaciones, fue una victoria lograr 17 pues los sondeos daban a la MUD posibilidad de ganar hasta 18 estados. Aún hay un estado por definirse, según el poder electoral, acusado por la oposición de servir al gobierno.

A nivel nacional, el chavismo obtuvo 54% de votos contra 45% de sus adversarios. "El chavismo está vivo, está en la calle y está triunfante", festejó Maduro, pensando ya en las presidenciales de 2018.

Los analistas se preguntan qué pasó con los sondeos, pero sobre todo por qué la oposición, que había aplastado al gobierno en las parlamentarias de 2015, perdió tanto caudal electoral y Maduro lo ganó con un 80% de impopularidad por la grave crisis económica que asfixia al país.

"Las divisiones en la MUD sobre cuál es la mejor estrategia para enfrentar al gobierno (calle, elecciones o diálogo) se van a profundizar, especialmente si la tientan con elecciones municipales o presidenciales antes de lo esperado", dijo a la AFP Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres). 

 ¿Volverán las protestas?

Caracas, sumido en el caos con manifestaciones hace apenas dos meses, amaneció ayer en calma, incluso en el este, bastión opositor. Ni una cacerola de protesta se escuchó.

"Ahora puede venir una ola de depresión generalizada porque la gente puede llegar a pensar que la vía electoral tampoco funciona", declaró el politólogo Luis Salamanca, quien presagia "más confrontación" política.

El jefe de campaña de la MUD, Gerardo Blyde, pidió organizar "actividades de calle en respaldo" de la auditoría. "Tenemos que seguir luchando", llamó este lunes Carlos Ocariz, vencido en la disputa por la estratégica gobernación de Miranda (norte) y que actualmente ostenta el líder opositor Henrique Capriles. 

Pero una parte de los seguidores de la MUD, frustrados por no haber logrado sacar a Maduro con las protestas, pasaron la factura a la coalición por haber aceptado participar en estos comicios y tenido acercamientos de diálogo con el gobierno.

Bianca, de 33 años, fue de las que marchó y trancó calles, pero ahora dice estar totalmente desilusionada. "Salir a las calles no sirvió de nada. ¿Qué vamos a hacer con ir a votar en unas elecciones presidenciales? Si ya sabemos lo que pasará", dijo.

Para Moya-Ocampos, "la opción de diálogo y la salida electoral se van cada vez más distantes y de nuevo la protesta de calle y la comunidad internacional van a marcar la pauta".

¿Más aislamiento internacional?  

Maduro ha sido acusado por sus adversarios y algunos países de haber instaurado una "dictadura" en Venezuela, con el apoyo -desde julio- de una Asamblea Nacional Constituyente, totalmente oficialista y cuya elección fue acusada de fraudulenta por la empresa de tecnología electoral.

Buscando legitimidad nacional e internacional, el gobierno hizo de estos comicios una validación de la Constituyente, desconocida por la MUD y países de América y Europa por considerarla "ilegal".

La cancillería de Francia se mostró "preocupada" porque la "ausencia de transparencia" afecta "la confianza en los resultados" de los comicios.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, opinó que los resultados son "sorprendentes" y cree necesario "averiguar" lo ocurrido "en realidad".

Por su parte, el canciller español, Alfonso Dastis, dijo que la UE seguirá su "línea de acción" basada en "sanciones" y en "alentar el diálogo político".

Tras la instalación en agosto de la Constituyente, el gobierno de Donald Trump impuso sanciones económicas a Venezuela, luego de sancionar a varios funcionarios del gobierno, incluido Maduro.

Con las sanciones, el panorama económico luce más desolador para un país ya a las puertas de la hiperinflación y con una severa escasez.