POLITICA COLOMBIANA
Costos y abstención, enemigos de consultas

Foto archivo
Al tiempo que crecen costos de hacer anualmente esta jornada pagada por el Estado, cada vez despiertan menos interés en los ciudadanos, como lo demuestra la baja participación en las urnas, y en los partidos: este año solo se apuntaron los liberales

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Hoy los partidos confían su decisión más importante, como es escoger el candidato a la presidencia de la República, a una encuesta en lugar de acudir a la consulta que organiza el Estado. Esta reflexión del exministro Jaime Castro refleja la crisis que atraviesa este mecanismo, pues por lo general la participación de los ciudadanos en esta jornada es pírrica mientras que los costos no paran de crecer.  En la jornada de noviembre próximo, apenas el Partido Liberal se animó a intervenir.

En medio de este debate fue polémica la semana anterior, que el registrador Juan Carlos Galindo dijo que Hacienda le comunicó que no había dinero para las consultas populares en lo que resta de este año, la mayoría de las cuales buscan frenar la minería en su territorio, y las revocatorias de mandato.  Por lo cual los costos de su organización la tendrían que asumir gobernaciones y alcaldías.

EL NUEVO SIGLO conoció que el Partido Conservador y el Centro Democrático, que inicialmente manifestaron ante el Consejo Nacional Electoral su interés de participar en la consulta de partidos en noviembre venidero para la escogencia de sus respectivos candidatos presidenciales en mayo de 2018, entre un nutrido número de precandidatos, al momento de ratificar  la semana anterior esa intención dijeron que no intervendrán.

Por el momento los conservadores no han definido, entonces, por medio de cuál mecanismo escogerán su carta presidencial entre los precandidatos,  el exgobernador Ubeimar Delgado, y el exministro Rubén Darío Lizarralde.

En el caso del Partido uribista ya desechada la consulta, el mecanismo que quedaría más a la mano y sobre el cual se estaría cerca de un consenso entre los cinco precandidatos sería la encuesta. Ganaría el aspirante que mejor figure en un comparativo de varias encuestas que se publiquen de aquí a noviembre próximo, entre el exministro Carlos Holmes;  el exviceministro Rafael Nieto Loaiza y los senadores Iván Duque y María del Rosario Guerra.

En 2016 no hubo consulta por sustracción de materia, es decir, porque ni una sola de las 13 colectividades que ostentan personería jurídica se animó a participar, lo cual se podría de alguna manera explicar porque no fue un año electoral y por ende no había decisiones relevantes que poner a consideración de las diferentes militancias.

En esa ocasión el Partido de La U mostró interés para consultar a la ciudadanía si estaba de acuerdo con el proceso de paz que se adelantaba en La Habana.

Atendiendo este planteamiento el Consejo Nacional Electoral convocó a las colectividades a una audiencia pública el 28 de junio de 2016, con el fin de preguntarles a las diferentes colectividades si se sumarían a la propuesta de La U, pero más fueron las críticas a esta iniciativa, por lo que el asunto quedó en el olvido.

Pero en cambio este año la consulta se ofrece como una oportunidad para los distintos  partidos que tienen que tomar decisiones gruesas sobre candidato presidencial y conformación de listas al Senado y la Cámara en los comicios de 2018.

Participación

En la consulta de partidos del año 2015 se instalaron por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil 9.956 mesas en diferentes regiones del país con apenas la participación de cuatro partidos: Liberal, Conservador, Centro Democrático y el Polo.

En esa ocasión solo un millón de ciudadanos acudió a las urnas para ejercer su derecho al voto.

El año 2014, en noviembre, no se pudo realizar la consulta de partidos en la fecha establecida porque los dineros para su realización no fueron girados a tiempo por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

En tanto que en el año 2013, únicamente el Partido Liberal hizo consulta en Putumayo para establecer los candidatos que presentaría a la Cámara de Representantes en los comicios legislativos del 2014.

En el ejercicio del año 2012 hicieron consulta el Polo Democrático, el entonces llamado Partido Verde y el Movimiento MIRA. Solo 506.013 ciudadanos se acercaron a las urnas.

Sin embargo, los costos de la organización de la consulta de partidos siguen creciendo, por lo que el propio Gobierno nacional ha expresado la necesidad de hacer ajustes en este mecanismo.

Un ejemplo de ello son las consultas de partidos del año 2011, cuando la Registraduría Nacional del Estado Civil dispuso un total de 15.376 mesas en 271 de los 1.102 municipios del país para atender a 12 millones de ciudadanos que integraban el censo electoral establecido para dicha jornada.

Sin embargo, a nivel nacional apenas 1,2 millones de ciudadanos acudió a las urnas, lo que hizo estallar una polémica por esos días en los partidos y el propio Gobierno frente a la efectividad de las consultas. El entonces vicepresidente Angelino Garzón escribió en su cuenta de Twitter que los “resultados de consultas internas confirman que sale más rentable darles una partida económica a los partidos para que directamente las hagan”.

Y es que para las consultas del 29 de mayo de 2011, inicialmente la Registraduría Nacional solicitó al Ministerio de Hacienda y Crédito Público $90.218 millones para su realización, de los cuales finalmente fueron asignados $60.000 millones.

En tanto que para las consultas de partidos del año 2013 el Ministerio de Hacienda asignó $70 mil millones, aunque vale aclarar que esto no significa que se gastó este total, más teniendo en cuenta que apenas el Partido Liberal adelantó una consulta en el departamento del Putumayo.

En cuanto al costo de la consulta de este año, la Registraduría le presentó un presupuesto al Ministerio de Hacienda  que estaría en unos $85.000 millones.

 

 

Propuestas

El senador y precandidato presidencial del Centro Democrático, Iván Duque, propuso para que las consultas de partidos sirvan de mejor manera, “hacerlas en marzo, que coincidan con las elecciones parlamentarias. No cuestan tanto y habría una alta participación ciudadana en el contexto también de la elección del Congreso”.

Añadió que cuando no hay elecciones nacionales, la consulta de partidos podría coincidir con las locales, “una sola fecha donde obligatoriamente van todos”.

En tanto que el precandidato presidencial del Partido Conservador, Ubeimar Delgado, dijo que “las consultas son válidas pero si previamente los partidos están carnetizados porque entonces cualquiera que no sea militante de un partido puede cualquier ciudadano votar porque no hay unos censos electorales de partidos. Por eso se debe acudir en este caso a las convenciones. Esto es palpable, el Partido Conservador en la convención participan todos los concejales de Colombia, que son los verdaderos representantes del pueblo, todos los diputados del país”, entre otros.

En tanto que el exregistrador Delegado para lo Electoral,  Alfonso Portela, dijo que la consulta de partidos en la Ley 1475 quedó establecida como las anteriores primarias, “lo que pasa es que al ubicarlas dentro de la posibilidad que tienen los partidos de usarlas o no usarlas, se ha facilitado es para que este mecanismo se manipule”.

Por ello propuso que “si la consulta fuera obligatoria para todas las colectividades, en cuanto no hay una definición de los candidatos y no hay posibilidad que fijen un acuerdo y se elija un candidato único para el caso de la presidencia, pues obviamente se acude a este mecanismo, pero no lo hacen obligatorio y por ende todos los actores que aspiran se retiran o no se retiran y termina siendo debilitado el mecanismo”.

 

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