Pujanza bogotana | El Nuevo Siglo
Viernes, 28 de Octubre de 2011

* Bajó la pobreza y crece el empleo

* Inseguridad, principal preocupación

 

Los  resultados de la primera Encuesta Multipropósito para Bogotá 2011, realizada por la Administración Distrital y el DANE, sin duda permiten tener un escenario más real de lo que está pasando en la capital del país, en donde muchas veces los diagnósticos oficiales, privados y de percepción pública tienden a ser cortoplacistas y basados en cifras y cálculos de ámbito restringido en cuanto a universo y profundidad de la medición. El estudio resulta aún más clave porque estamos en la antesala del relevo en la Alcaldía Mayor y la próxima Administración tendrá datos más globales, representantivos y actualizados para ajustar la implementación de su respectivo programa de gobierno.

En ese orden de ideas, constituye un punto muy positivo el que la pobreza en la capital del país haya disminuido nueve puntos porcentuales con respecto a 2007. Según la encuesta, el porcentaje de hogares pobres en la ciudad pasó en el cuatrienio de 21,9 por ciento a 12,8. Tampoco puede dejarse de lado lo importante que resulta que esa reducción haya sido más pronunciada en localidades como Ciudad Bolívar y Santa Fe, que son precisamente de las más habitadas y con un mayor número de personas de estratos socioeconómicos de menores recursos.

Por igual dice mucho de la pujanza económica que tiene la capital del país el que el desempleo sea en 15 de las 19 localidades menor a un dígito, que es una meta que a escala nacional todavía no se ha podido cumplir, aunque se espera alcanzarla a diciembre próximo. No se puede perder de vista que las políticas para generar nuevas o mejores plazas de trabajo son pilar fundamental de cualquier gobierno distrital, más aún en una ciudad que diariamente ve aumentar el rango de población económicamente activa, tanto de personas que viven en Bogotá como de quienes se instalan en la misma buscando un mejor futuro.

No sorprendieron las cifras sobre educación y aseo, pues para nadie es un secreto que la ciudad tiene los estándares más altos de cobertura, gracias a unas políticas de alto impacto en estos dos sectores.

Pero así como resaltan aspectos muy positivos, hay otros que deben poner en alerta a la administración que entre a despachar desde el Palacio Liévano el próximo 1 de enero. Los hogares que fueron consultados en la encuesta advierten que el principal problema presentado en el sector donde  viven es el de la inseguridad (75,8 por ciento). Se trata, sin duda, de un dato preocupante, dado no sólo el esfuerzo que en materia de equipos, pie de fuerza y cobertura han realizado las autoridades en los últimos años para frenar los índices de criminalidad, sino porque evidencia, una vez más, que las estadísticas sobre disminución de hechos delictivos en la capital del país siguen en contravía con la percepción de la opinión pública.

Tampoco deja de llamar la atención que el segundo y tercer problema que señalan los bogotanos sean el de la contaminación del aire y los malos olores, lo que debe llevar a evaluar los resultados de las medidas de preservación medioambientales aplicadas en nivel distrital.

De otro lado, si bien el déficit de vivienda disminuyó en el último cuatrienio, al pasar de 15,6 a 11,8 por ciento, es claro que debe trabajarse más en materia de oferta habitacional, sobre todo en algunas localidades.

Los resultados en cuanto a tipos de composición de hogares, menores con acceso a un computador e Internet, modos de transporte escolar y nivel de acceso a servicios como transporte público y parques, entre otras mediciones, resultan importantes para ajustar los planes de acción distrital.

Visto todo lo anterior, es obvio que la Administración que arranque en enero recibe una ciudad que aunque con problemas graves por resolver tiene una pujanza económica, social e institucional probada y ella, sin duda alguna, es el principal capital para las políticas de mejoría de calidad de vida de los más de siete millones de bogotanos.