Off the record

Foto archivo El Nuevo Siglo

Silencio exministerial

 

Los ecos a la movida ceremonia de posesión presidencial de Iván Duque el martes pasado aún continúan. Por ejemplo, ayer se indicaba que el ahora expresidente Juan Manuel Santos les había pedido, en el último consejo de ministros, la semana pasada, a todos los integrantes del saliente gabinete que, “por favor”, se dedicaran a descansar tras el arduo trabajo gubernamental y no empezaran a replicar todas las críticas que la administración uribista iba a lanzar en contra de su gestión. Precisamente por ello, pese a que varios medios de comunicación trataron ayer de lograr reacciones de los ahora exministros ante el aviso publicitario del uribismo en el que ‘rajó’ duramente al gobierno Santos y también frente al drástico discurso del presidente del Senado, Ernesto Macías, en la ceremonia de posesión, ninguno de los anteriores miembros del gabinete aceptó salir a responder el alud de señalamientos negativos.

 

Los que no fueron

 

También se especulaba ayer sobre algunas ausencias muy sentidas durante el acto de asunción del mando de Duque el martes pasado. Por ejemplo, se dice que nadie vio al exprocurador y excandidato presidencial Alejandro Ordóñez, de quien incluso se afirmó, en La W radio, que fue visto hacia las tres de la tarde en un reconocido restaurante del norte de la capital del país. Igualmente no se vio tampoco a Sergio Fajardo, el candidato presidencial de la coalición por Colombia, que quedó tercero en la elección de primera vuelta en mayo, con más de 4,6 millones de votos.

 

Huyéndole al virus

 

Sobre estas ausencias, que no pocos interpretaron por el flanco de los distanciamientos políticos (¿Ordóñez-Duque?) o de táctica electoral de cara a los comicios regionales del próximo año (Duque-Fajardo), un senador dijo ayer en el salón social de esa corporación que muchas de las ausencias que se estaban advirtiendo no lo fueron, y que el problema es que debajo de tanto paraguas no se pudo ver a los asistentes e invitados, en tanto que otros confirmaron su presencia pero tan pronto vieron la amenaza de lluvia desistieron por temor a un virus respiratorio agudo, que en los últimos dos meses ha atacado, incluso con hospitalización a bordo, a varios dirigentes políticos de primer nivel.

 

Codo a codo

 

Otro de los temas que también llamó la atención fue el hecho de que los expresidentes Andrés Pastrana y Ernesto Samper hubieran quedado lado a lado en la ceremonia. Como se sabe, la enemistad entre ambos exmandatarios desde la última década del año pasado es bastante grande, pues ni siquiera se dirigen la palabra y evitan a toda costa cruzarse en eventos políticos y sociales. Incluso hubo congresistas que indicaron que Pastrana bien pudo pedirle al expresidente César Gaviria que se ubicará en medio de ellos, con el fin de no aparecer en la foto al lado de Samper. Sin embargo, es claro que el protocolo para esta clase de eventos solemnes obliga a que los exmandatarios se ubiquen en orden de ejercicio del cargo. Es decir que primero venía Gaviria, luego Samper y después Pastrana. Los otros exmandatarios no estaban allí. Álvaro Uribe, porque prefirió ocupar su silla como senador activo y Juan Manuel Santos, que esperaba a Duque en la Casa de Nariño para entregarle el poder.

 

¿Sabía o no sabía?

 

Por último, hubo mucha especulación ayer en torno a si Uribe conocía o le fue consultado el texto de los discursos de Duque o de Macías, o al menos uno de ellos, el del Presidente del Senado. Las hipótesis fueron muchas: para algunos Uribe no sabía el tono de ninguno ni hubiera aceptado que se le consultara al respecto; para otros, el exmandatario sí conoció los borradores de ambas intervenciones y estaba alertado del tono crítico del de Macías y el conciliador del de Duque. Y, por último, se afirmaba que solo el Presidente del Senado le compartió anticipadamente la descarga que iba a realizar contra el gobierno Santos.