INFORME PRESENTADO EN WASHINGTON
OEA pide más presencia del Estado en zonas exFarc

Urge prevenir todo tipo de agresiones contra líderes dijo el jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz.

 

A aumentar la presencia del Estado en las zonas dejadas por las Farc tras su desmovilización, llamó la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA).

El jefe de la Misión, Roberto Menéndez, al presentar su vigésimo cuarto informe al Consejo Permanente de la Organización, reiteró su saludo al gobierno del presidente Iván Duque, al tiempo que valoró su expresa disposición para continuar avanzando en la construcción de la paz.

Menéndez reconoció los importantes avances en el proceso de paz en los últimos años, unos que se traducen en el desarme y desmovilización de las Farc-EP, la creación de un andamiaje normativo e institucional para la paz, y el impulso a la participación social, entre otros logros.

Sin embargo, el informe llama la atención sobre aquellos desafíos y amenazas para la paz que requieren de un abordaje urgente e integral, no sólo del nuevo Gobierno, sino del Estado en su conjunto. El documento valora los esfuerzos y estrategias de la Fuerza Pública, pero también plantea la insuficiente presencia y control territorial del Estado para brindar plenas garantías de seguridad. La Misión hace un llamado a prestar atención particular a los contextos de seguridad en las zonas de frontera.

Como anticipó el miércoles EL NUEVO SIGLO, generan reiterada preocupación las graves afectaciones humanitarias a la población civil a causa del accionar violento de grupos armados ilegales como el Eln, el Clan del Golfo y las llamadas ‘disidencias’. Preocupa, además, la persistente violencia contra líderes y lideresas sociales, comunales, campesinos, étnicos y de derechos humanos en el país, quienes son víctima de asesinatos, amenazas, desplazamiento y estigmatización. La Misión advierte que, como resultado de estos ataques, se evidencia el debilitamiento del tejido organizativo y del ejercicio de derechos en las comunidades, lo que a su vez pone en riesgo la implementación del proceso de paz y los avances en la participación ciudadana.

“Será central que el nuevo Gobierno pueda redoblar los esfuerzos para prevenir todo tipo de agresiones contra líderes y lideresas, protegerlos de forma efectiva y judicializar a los autores materiales e intelectuales de manera oportuna, evitando a toda costa la impunidad y la continua revictimización del liderazgo comunitario”, señaló Menéndez.

El informe, que es resultado de 1.500 misiones en terreno entre el 1 de febrero y el 31 de agosto de 2017, también señala que otros retos están relacionados con la sustitución de cultivos ilícitos, la reforma rural integral y la reparación colectiva. Estos procesos inicialmente generaron expectativa, pero tras el incumplimiento y desarticulación en su implementación, ocasionaron desconfianza en la institucionalidad.

Próxima a cumplir quince años de trabajo permanente, la MAPP/OEA mantiene su compromiso de continuar aportando al Gobierno y a los colombianos a la consolidación de la paz con una visión propia, lograda desde la experiencia. La Misión, con mandato vigente hasta 2021, continuará sus labores de acompañamiento y monitoreo independiente en las zonas más afectadas por el conflicto armado y la criminalidad, gracias al apoyo solidario de sus países donantes.