Inversionistas ponen sus ojos en China

Foto archivo AFP

La inversión extranjera directa (IED) en la parte continental de China fue optimizada en crecimiento cualitativo y cuantitativo gracias a un ambiente empresarial mejorado, opinaron funcionarios y expertos.

La IED en la parte continental china creció 1,1% interanual para llegar a 446.290 millones de yuanes en los primeros seis meses de 2018, de acuerdo con el Ministerio de Comercio. En términos de dólares, la llegada de IED creció 4,1% a US$68.320 millones de dólares en el primer semestre, de acuerdo con los datos del Ministerio.

Por otro lado, el número de nuevas compañías con capital extranjero establecidas en la parte continental china aumentó 96,6% con respecto al año previo para ubicarse en 29.591.

"El crecimiento rápido de las nuevas compañías con capital extranjero se benefició principalmente de la mejoría continua en el ambiente empresarial general de China", dijo el vocero del ministerio, Gao Feng.

Confianza

La confianza de los inversionistas extranjeros fue reforzada constantemente debido a que la vitalidad del mercado chino fue estimulada en mayor medida a través de procedimientos simplificados de fundación de compañías y de una mejor facilitación de la inversión, añadió Gao.

En la primera mitad de este año, la IED en la industria de manufactura de alta tecnología creció 25,3% interanual, encabezada por un crecimiento en instrumental médico, equipo de comunicaciones y equipo de cómputo y oficina.

Huo Jianguo, vicepresidente de la Sociedad de Estudios de la OMC de China, atribuyó el entusiasmo de los inversionistas extranjeros al enorme potencial del mercado del gigante asiático y a la disminución de las restricciones.

La promesa de China de un mejor ambiente empresarial se está volviendo una realidad con la implementación acelerada de las medidas de apertura.

El país ha revisado sus listas negativas para la inversión extranjera, ampliando aún más el acceso al mercado en áreas como finanzas, transporte, energía, recursos, agricultura y cultura.

La lista negativa nacional ha sido reducida de 63 elementos en la versión previa a 48, mientras que la lista de zonas de libre comercio piloto disminuyó de 95 a 45 elementos. Ambas listas entraron en vigor a fines de julio.

"Esas listas han abierto áreas en las que muchos inversionistas de ultramar han estado interesados desde hace tiempo", señaló Gao, quien puso como ejemplo la reducción de las restricciones a la participación accionaria extranjera en los sectores de automóviles y financieros.

"Creemos que la implementación de las nuevas listas negativas incrementará más el entusiasmo de los inversionistas extranjeros para invertir en China", dijo Gao.

Los gobiernos locales están compitiendo entre sí por inversión extranjera.

En junio, Beijing preparó un plan para mejorar el ambiente de negocios proporcionando un tratamiento igualitario a todas las empresas y aboliendo las reglas que impiden la competencia leal.

En Shanghai, se introdujeron el mes pasado un total de 100 nuevas medidas para expandir la apertura de la ciudad en múltiples áreas, incluyendo a las industrias bancarias y de valores.

En otras regiones, las autoridades locales han optimizado los procedimientos de aprobación administrativa. "Continuaremos luchando por un mejor ambiente de negocios y para proteger los derechos e intereses de compañías extranjeras en China", señaló Gao.

"Esperamos que más negocios extranjeros de excelencia se sientan atraídos hacia China y aprovechen las oportunidades aquí para lograr el desarrollo común, y que China siga siendo la primera opción para los inversionistas extranjeros", dijo.

El informe del Estudio del Clima de Negocios de China 2018 de la Cámara Americana de Comercio en China (AmCham China) indicó que el 74% de sus miembros planea expandir su inversión en el gigante asiático, el índice más elevado en varios años.

La Cámara de Comercio de la Unión Europea también reportó que más de la mitad de sus miembros ampliará sus operaciones de negocios en China, de acuerdo con la agencia de noticias Xinhua.

Inflación

De otra parte, el índice de los precios al consumo en China se aceleró más de lo esperado en julio, mientras que los precios de la producción continuaban creciendo fuertemente, impulsados por el aumento de los precios de la energía.

Un índice que mesura los precios al consumo, barómetro de la inflación en la segunda economía china, progresó el mes pasado con un 2,1% interanual, contra una progresión de 1,9% en junio, indicó el Buró Nacional de Estadísticas.

El alza, impulsada por la subida de los precios no alimentarios supera la previsión media de los expertos sondeados por Bloomberg (+2%) y se explica sobre todo por la subida en los precios de la energía.

Por su parte, el índice de los precios a la producción (PPI) subió un 4,6% interanual en julio, creciendo prácticamente igual que en junio (+4,7%), más de lo que se esperaba en abril o mayo.

La cifra, basada en los precios a la salida de fábrica, refleja la resistencia de una demanda interior china, siempre robusta, pero sobre todo el aumento de los precios de petróleo a principios de julio.

Son las primeras cifras de los intercambios comerciales entre China y Estados Unidos desde que Washington empezara a imponer, a principios de julio, aranceles a los bienes chinos equivalentes a 34.000 millones de dólares.

Con todo, la progresión de los precios al consumo sigue estando muy por debajo de los objetivos de inflación que se había marcado Pekín para 2018, de "alrededor del 3%", dejando así al Banco Central un amplio margen de maniobra para aliviar su política y estimular la actividad, si bien el gobierno prometió recientemente una "política presupuestaria más activa".