ATENTADO EN LAS RAMBLAS
La camioneta del terror en Barcelona

Foto Agence France Press

Un hombre condujo una furgoneta contra los transeúntes de la Rambla, zona céntrica de la ciudad. El hecho, al cierre de esta edición, había dejado 13 muertos y más de 100 heridos. Al sur de Cataluña, en Cambrils, también se presentó otro intento de atentado controlado por las autoridades

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BARCELONA se convirtió en el blanco de un nuevo ataque terrorista del Estado Islámico. Como en el último año, una camioneta fue usada como arma letal para arrollar a los transeúntes de la Rambla, zona histórica de la ciudad.

Al cierre de esta edición el hecho había dejado al menos 13 muertos y un centenar de heridos, en un ataque reivindicado por el Estado Islámico, tras lo cual la policía española abatió a cuatro presuntos terroristas en otra localidad turística cercana.

La policía arrestó a dos sospechosos, un español y un marroquí, por el atropellamiento masivo en Barcelona, pero el conductor de la furgoneta continuaba huido, según las autoridades.

Horas más tarde, ya en la madrugada del viernes, la policía regional de Cataluña informó que abatió a "cuatro presuntos terroristas" e hirió a un quinto en un "posible atentado terrorista" en Cambrils, una localidad de costa a 120 kilómetros de Barcelona.

Un portavoz del gobierno regional de Cataluña añadió que en Cambrils se registró "un tiroteo", sin bajas por parte de la policía, sin que se hayan conocido más detalles por el momento.

El ataque en Barcelona, segunda ciudad de España, fue reivindicado por la organización ultrarradical en un comunicado difundido por su agencia de propaganda Amaq: "Los ejecutores del ataque de Barcelona eran soldados del Estado Islámico".

En plena tarde, una furgoneta atravesó a toda velocidad la más turística de las avenidas de Barcelona, donde suelen pasear visitantes españoles y extranjeros, y recorrió centenares de metros arrollando gente, generando escenas de pánico.

"Podemos confirmar que ya son 13 los fallecidos y que hay más de un centenar de heridos", informó en rueda de prensa el titular de Interior del gobierno catalán, Joaquim Forn. La cifra de muertos podría aumentar por la gravedad de algunos heridos, advirtió.

Además de españoles, entre los atropellados hay personas de Venezuela, Argentina, Perú, Cuba, Italia, Francia y otra docena de nacionalidades, dijo a la AFP un portavoz de Protección Civil.

En tanto, la cancillería colombiana confirmó que un ciudadano del país fue herido en el ataque. 

"Evidentemente de un atentado terrorista con una voluntad de matar al mayor número de personas", señaló el portavoz de la policía catalana, Josep Lluis Trapero.

Al cierre de esta edición ninguno de los dos sospechosos detenidos, uno de ellos un marroquí identificado como Driss Oukabir, tenía antecedentes, explicó.

Estado de alerta

Además, la policía vinculó con el atentado una explosión la noche anterior en una vivienda en Alcanar, a unos 200 kilómetros al sur de la capital catalana, que dejó un muerto y siete heridos. "La sospecha es que estaban preparando un artefacto explosivo", señaló Trapero. 

El ataque recordó otros atentados terroristas en Europa con vehículos, como el de Niza el 14 de julio de 2016, cuando un camión conducido por un tunecino se lanzó contra la multitud, matando a 86 personas y dejando más de 400 heridos.

Testigos describieron escenas de terror en la concurrida zona de la ciudad más turística de España.

"Estaba al lado, en El Corte Inglés y escuché un fuerte ruido. Tratamos de salir pero no pudimos. Vi cuatro, cinco cuerpos en el suelo y gente tratando de reanimarlos, y mucha sangre", dijo a la AFP, Lily Sution, una turista holandesa.

"Cuando ha pasado todo, he salido corriendo y he visto destrozos, cuatro cuerpos en el suelo, gente atendiéndolos, gente llorando y también había muchos extranjeros que habían perdido a sus familiares", Xavi Pérez, de 26 años y dependiente de una tienda.

Reapertura del centro

La casa real española condenó en duros términos el atentado en Twitter: "Son unos asesinos, simplemente unos criminales que no nos van a aterrorizar. Toda España es Barcelona. Las Ramblas volverán a ser de todos".

El jefe de gobierno, Mariano Rajoy, se trasladó rápidamente a Barcelona, donde el gobierno catalán está empeñado en realizar un referéndum secesionista.

Anunciando tres días de duelo nacional, Rajoy declaró: "Estamos unidos en el dolor, pero estamos sobre todo unidos en la voluntad de acabar con esta sinrazón y con esta barbarie. (...) Los españoles vamos a vencer".

Luego de haberse mantenido la zona sellada por un cordón de seguridad desde la hora del ataque, las autoridades informaron la noche del jueves que se levantaban las restricciones de acceso al centro de la ciudad y se levantaba el confinamiento para las últimas personas que se mantenían refugiadas en comercios.

Ante el ataque, la solidaridad afloró: los taxistas llevaban gratis a turistas que no podían tomar el Metro, el consorcio Turismo Barcelona dispuso habitaciones de hotel gratuitas y los servicios de donación de sangre colapsaron ante la cantidad de gente que quería ayudar.

Reproche mundial

Alrededor del mundo, se multiplicaron las condenas contra el ataque, cuyas víctimas fueron recordadas con homenajes en la Torre Eiffel en París y el rascacielos One World Trade Center en Nueva York.

Desde el Consejo de Seguridad de la ONU, pasado por el presidente estadounidense Donald Trump, el presidente venezolano Nicolás Maduro y también la exestrella del Barcelona Neymar condenaron el ataque. 

El papa Francisco expresó su "gran preocupación" por los hechos, el presidente francés, Emmanuel Macron, transmitió "la solidaridad" de su país y la primera ministra británica, Theresa May, mostró su apoyo a España "contra el terrorismo".

España, tercer destino turístico mundial, había permanecido hasta ahora al margen de la reciente ola de atentados del Estado Islámico en grandes ciudades europeas como París, Bruselas, Londres, Niza o Berlín.