Arroceros y Gobierno van en contravía

Foto cortesía Minagricultura
El Gobierno anunció que intervendrá el mercado del cereal. Hay una cosecha abundante, pero el precio que se paga a los cultivadores es tan bajo como el de 2004, asegura Fedearroz

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La situación del sector arrocero es complicada, Hay una cosecha abundante, con buena calidad y no hay un precio justo para los productores.

Desde hace varias semanas el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura, los industriales y los cultivadores buscan fórmulas para que la cosecha de arroz sea absorbida a precios justos, pero no se ha logrado ningún acuerdo.

El ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, señaló que ante las fallidas reuniones entre los industriales del arroz y los productores para fijar el precio que se le paga al pequeño agricultor, el Gobierno podría entrar a intervenir el mercado para lograr un pago justo, teniendo en cuenta que el sector está al borde de la quiebra.

“No vamos a permitir que los arroceros se quiebren, existe una medida adicional que se llama intervención del mercado, si no hay un acuerdo establecido para tener un precio justo y en este caso específico lo que significaría la quiebra del sector, se pueden intervenir los precios y tengo la autorización de si es el caso tomar esa determinación”, dijo Iragorri.

Sin embargo, el ministro aseguró que esta sería la última instancia y reiteró el llamado a ambas partes para lograr un pronto acuerdo, “espero que no tenga que llegar a esta instancia y se llegue a un común acuerdo”.

El jefe de la cartera agropecuaria reveló que todos los años se presenta la misma situación y explicó que la gran diferencia es que actualmente hay más de 360 mil hectáreas sembradas, lo que representa 2 millones de toneladas adicionales, lo que permite que Colombia sea autosuficiente en la producción de arroz por primera vez en su historia.

“Todos los años se presenta el mismo problema, este año tenemos 2 millones de toneladas de arroz adicionales al millón que tenemos almacenadas, ya somos autosuficientes en la producción de arroz”, puntualizó el Ministro.

Iragorri, al hacer un balance sobre el programa Colombia Siembra dijo que el número de hectáreas sembradas entre 2014 y 2017 (agosto) aumentó en 1.159.516, con lo que se cumple la megameta de la política agropecuaria.

De este total en arroz el aumento del área sembrada fue de 213.998 hectáreas.

 

Los industriales

La Cámara Induarroz de la ANDI, justificó el por qué la industria molinera de arroz en Colombia le sugirió al Gobierno en cabeza del Ministerio de Agricultura entregar directamente los recursos a los agricultores frente a un eventual programa de incentivo al almacenamiento.

Según la industria molinera hubo una serie de imprecisiones y errores que conllevaron a una alteración en el mercado del cereal que a la postre redundó en sobresaltos y en reparos tales como que el sector primario arrocero decidió apostarle a la agroindustria.

A criterio de la Cámara, en el segundo semestre de 2017 se recolectarán alrededor de 2´125.000 toneladas de arroz paddy verde, y por lo tanto se volverá a romper récord de producción (en promedio Julio-Diciembre de 2010-2016 se recolectaron 1´620.000 toneladas de arroz paddy verde).

De igual forma dijo, es evidente que los agricultores no atendieron el llamado a restringir el área sembrada hecho por Fedearroz a principios de año, a pesar de que el mismo gremio de los productores aseguraba que de no restringirse el área, se presentaría una sobreproducción que llevaría los precios de la materia prima a una caída drástica.

Induarroz precisó que el incremento en el área fue motivado por los altos precios pagados a los agricultores en 2016 y la primera parte de 2017. De haberse pagado un ´precio de ruina´, como lo aseguraban varios representantes de los agricultores en 2016, no se habría incrementado el área sembrada.

Manifestó que de acuerdo al Censo DANE-Fedearroz el departamento de Casanare sembró 20 mil hectáreas más que en 2016, y además la recolección de la cosecha estará altamente concentrada en los meses de agosto (41%) y septiembre (23%). Por ende, la capacidad de almacenamiento, secamiento y trilla en Casanare va a colapsar.

La ANDI precisó que desde hace tres meses se ha venido acusando infundadamente a las industrias de bajar los precios, desconociendo que éstas han vivido la situación de mayor sobreproducción de la historia del país, y desconociendo además que esta caída en los precios va precisamente en contra de los inventarios de las industrias que participaron en el programa de incentivo al almacenamiento del año 2016.

Finalmente, comentó Induarroz, las industrias que participan en el incentivo al almacenamiento compran la materia prima a precios más altos que los del mercado, y al ser imposible garantizar la participación de todos los agentes compradores, quienes no participan se abastecen de materia prima a precios menores, venden arroces más baratos en el mercado, y ponen en jaque a las industrias estoqueadas con arroces más caros. Este, dijo el gremio, es un riesgo que las industrias no están dispuestas a asumir este año.

 

Gremio

El presidente de Fedearroz, Rafael Hernández, advirtió que de no solucionarse pronto esta situación se avecina la ruina total para todos los arroceros, lo que se podría traducir más adelante en un desabastecimiento del cereal.

“Con un panorama poco rentable habrá un sector de menos siembras a futuro con resultados deficitarios que a fuerza de oferta y demanda volverán a subir los precios, lo cual es un círculo vicioso que se ha presentado en otros tiempos”, dijo Hernández.

 

“Los agricultores no atendieron el llamado a restringir el área sembrada hecho por Fedearroz a principios de año”

 

Cabe recordar que el pasado martes hubo un nuevo encuentro entre los industriales y los productores en las instalaciones del Ministerio de Agricultura donde no se logró ninguna salida.

“Hoy los precios al productor están por el suelo, incluso llegando a estar por debajo de los registrados en 2004”, porque muchos industriales están pagando hasta $123 mil por carga (125 kilos) en Tolima, e incluso $105 mil en los Llanos Orientales. En 2004, el precio de la carga fue de $125 mil.

Hernández aseguró que “la industria no ha querido entrar al incentivo este año”, desconociendo sus razones, porque incluso los recursos destinados para garantizar la absorción de la cosecha ($5.800 millones), ya están asegurados.

El gremio está a la espera que el consumo per cápita aumente, como una posible salida a la crisis, ya que hoy tan solo es de 40 kilos al año. Por eso, ya se están adelantando campañas de promoción al consumo.

 

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