ENTREVISTA
Un Macbeth colombiano llega a Almagro, España

Teatro Colón

En el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, España, el director colombiano Pedro Salazar presentará su adaptación de Macbeth de William Shakespeare el próximo jueves 19 de julio. Dicha presentación ubica a un Macbeth onírico que, agobiado por sus pesadillas, entra en círculo de angustia que los hunde en un proceso degenerativo de no retorno.

Según Salazar, esta adaptación de Macbeth llegará al tablado de la ciudad ibérica con un lenguaje moderno que representa la vigencia de Shakespeare. 

La obra de Pedro Salazar es coproducida por el Teatro Colón, la compañía teatral Estable y el Ministerio de Cultura. 

Antes de su viaje a Almagro, la Agencia Anadolu habló con el director acerca de su acercamiento a una de las obras más emblemáticas del ‘Bardo de Avon’, el entorno de criminalidad en el que entra el ser humano por cuenta de sus ambiciones y de las similitudes que tiene Macbeth con la realidad política colombiana.

¿Cómo llegó a Shakespeare?

En la casa había un libro viejo de mi papá que contenía las obras completas de Shakespeare y desde que estaba en cuarto de primaria lo empecé a ojear. En él encontré a un filósofo, un dramaturgo que nos lleva a profundas reflexiones sobre la existencia humana, pero, además, nos hace cuestionar muchas de las realidades que vive el mundo en estos tiempos. Me cautivó la acción dramática de su obra.

Cuando me estaba formando como teatrero y actor tuve la oportunidad de estudiar en el Shakespeare and Company [no es la famosa librería en París], una compañía teatral en Massachusetts, Estados Unidos. Allí participé en un montaje de Romeo y Julieta y digamos que esa fue mi introducción en el mundo del 'Bardo'. 

Luego, en Bogotá, hice Otelo en el 2015 y al año siguiente pude montar Macbeth aquí en el Teatro Colón. 

El actor Cristian Ballesteros aseguró que nunca se había hecho una interpretación teatral de Macbeth en Colombia y que la única vez que se intentó hacerlo fue interrumpida por los sucesos del Palacio de Justicia. ¿Es cierto?

No, eso no es cierto. Se han hecho muchas adaptaciones de Macbeth en el país. El Teatro Libre, en los años ochenta, hizo una adaptación muy importante con un texto de Jorge Plata y dirigida por Germán Moure. Esa obra está en la memoria de mucha gente. También, el fallecido director de Medellín, Farley Velásquez, llevó a cabo una adaptación que llevaba por nombre: 'The New Gangsters', una versión libre de Macbeth en el ambiente sicarial de Medellín. 

Lo que pasa es que la obra que yo dirijo sí ha tenido el privilegio de contar con una producción y montaje grande, con la participación de muchos actores y de ser financiada, en parte, por el Ministerio de Cultura y el Teatro Colón. 

¿Por qué asegura que William Shakespeare es el dramaturgo que mejor representa la profundidad humana?

Lo que digo es que Shakespeare es el dramaturgo más afín a mí y a través de él comprendo muchos de los aspectos humanos. En él, de alguna manera, cabe la comprensión del universo. Digamos que en el espíritu de su obra se habla de muchos temas vigentes hoy en día. 

Te lo pongo en ejemplo: en Otelo uno podría hacer una lectura de raza y género, porque se habla del moro y del negro rechazado por la sociedad blanca; pero también se habla del rechazo a la mujer por parte del hombre celoso. Mientras que en Macbeth uno ve cómo se corrompe el ser humano ansioso de poder que entra en una cadena de violencia que parece infinita. 

En sus comedias también se vislumbran otros problemas de género en los que la mujer se debe vestir de hombre para poder seducir a otro hombre. Un juego de roles entre la masculinidad y feminidad actual. Shakespeare nos permite dar una mirada comprensiva y generosa de la estructura social del ser humano que, debo decir, curiosamente no ha evolucionado tanto. 

¿Shakespeare es un autor para todos?

Claro que sí. A la gente le da ‘mamera’ leer a Shakespeare porque cree que sus libros son muy pesados, pero en realidad son textos ligeros que reflexionan sobre el envejecimiento, sobre la traición de los hijos, indaga en la manera en la que el hombre lidia con los enemigos. Pero sobre todo, él escribió de las formas en las que el ser humano enfrenta a sus demonios. 

¿Para hacerlo más ‘digerible’ decidió utilizar un lenguaje moderno en su obra?

Joe Broderick, quien es el traductor de este Macbeth, tiene la idea de que Shakespeare escribió para el público de su tiempo. Entonces, al hacer una adaptación de Shakespeare para la actualidad, decidimos hacerla para nuestros tiempos. 

Hay puristas que prefieren hacer un montaje con un español antiguo que utilice el vosotros. Nosotros creemos que Shakespeare es un autor libre que se puede trabajar desde la libertad lingüística. En este caso queremos contar la historia de Macbeth para nuestro contexto cultural. 

Por eso que me cuenta decidió cambiar los palacios de la época isabelina (1558-1603) por luces de neón y containers…

Este montaje partió de la ópera de Macbeth con música de Giuseppe Verdi que se presentó en el Colón y que tuvo en la dirección de arte a Laura Villegas. Con dicha ópera tenemos elementos compartidos de la estética y por lo mismo hay una escenografía grande y contemporánea. 

Curiosamente, ahora que vamos al Festival de Teatro de Almagro en España tendremos una escenografía más pequeña, por lo tanto, trataremos de resaltar la profundidad del actor en escena ya que no habrá sobre las tablas espacios y trucos para refugiarnos. Estaremos desnudos ante el espectador y el reto será grande. 

¿Cree que Macbeth nos hace ver a todos como potenciales criminales? 

Yo creo que el terror que hay en Macbeth está en que todos podríamos ser como él. Macbeth define al ser humano que se corrompe cuando su única meta es el poder o la riqueza y, para alcanzarlos, comete un sinnúmero de crímenes atroces. 

No sé si nos hace ver a todos como potenciales criminales, pero en definitiva, tras ver la obra, nos hace preguntarnos: ¿Cuál es el límite de corrupción que tiene un político? 

En ese sentido, en el contexto político colombiano, ¿quién sería nuestro Macbeth?

Pues yo no sé, claramente cuando uno coge cualquier obra de Shakespeare puede decir que el malo es Álvaro Uribe, pero la verdad no sé si haya un político en Colombia que contenga las características de los personajes de Shakespeare. 

No quiero emitir juicios de valor con estas comparaciones. Prefiero adoptar una postura más apolítica y dejar que sea la obra la que hable. 

Finalmente, ¿no cree que por aferrarse al poder, como muchos políticos, Macbeth se convierte en un abusador de sí mismo? 

Partiendo de un impulso de sospechas y a medida que él entra en el círculo de corrupción del que hablábamos, Macbeth se ve obligado a tapar un muerto con otro. En la sumatoria de esos crímenes se convierte en un prisionero de sí mismo para conservar la impunidad. 

Su mayor castigo aparece cuando después de cometer tantos homicidios, la culpabilidad se apodera de él y no lo vuelve a dejar dormir. Su mujer, Lady Macbeth, quien fue la que lo incitó a matar, también se vuelve esclava de eso y esto los lleva hacia la locura.