EL EFECTO EN LOS MERCADOS EMERGENTES
Guerra comercial haría bajar nuevos capitales

Foto archivo AFP

La entrada de capitales al país como a otras naciones emergentes, podría verse afectada ante el cambio de tendencias inversionistas ante el impacto de las tensiones comerciales globales causada por Estados Unidos.

De acuerdo con un análisis del Bancolombia, “el panorama de los activos financieros colombianos está marcado hoy en día por dos tendencias opuestas. En lo macroeconómico las condiciones son cada vez más positivas: los indicadores líderes confirman la recuperación en múltiples frentes, el sector exportador crece a tasas altas, los términos de intercambio se han fortalecido, la inflación está controlada y los déficits fiscal y externo se siguen corrigiendo”.

Señalan los expertos que “en contraposición, en el entorno global las señales son cada vez más preocupantes. De una parte, las tensiones comerciales promovidas desde Washington no han dejado de ganar fuerza, y esta intensificación ya está minando la confianza de los empresarios en el mundo desarrollado. Además, la Reserva Federal parece decidida a continuar incrementando su tasa de referencia, a lo que se suma la reducción de su portafolio de activos, con la consecuente presión sobre las condiciones financieras”.

 

Recesión

Indican que el aplanamiento de la curva de Tesoros de Estados Unidos se ha exacerbado, lo que a criterio de muchos analistas es una señal temprana de recesión para la economía estadounidense. Todas estas tendencias en el entorno internacional han minado el apetito de los inversionistas internacionales por activos emergentes. La señal más clara de ello es el descenso en los flujos de inversión hacia la renta fija de países en desarrollo, que en años anteriores fue una las clases de activos más demandadas”.

Sostienen los analistas que “la búsqueda de altas rentabilidades en países en desarrollo ha perdido fuerza, y con ello las entradas de capitales foráneos a países como Colombia se están moderando. Pese a que el fin de la incertidumbre electoral y la mejora de sus fundamentales hacen a Colombia atractivo en relación con sus pares, el hecho de que el monto de los recursos que se destina a estos mercados sea menor tiene un efecto adverso sobre nuestro país”.

Expone el informe que “de hecho, nuestros modelos señalan que si solo dependiera de los factores internos la tasa de cambio peso-dólar podría en estar cotizándose en estos momentos por debajo de $2.900 y la rentabilidad de los TES con vencimiento en julio de 2024 sería ahora menor al 6%”.

Aseguran con ello los economistas que “por lo tanto, ahora que el tamaño de la torta que representan los mercados emergentes está contrayéndose, se vuelve imprescindible para Colombia cuidar su trozo dentro de la misma. De esto dependerá que este cambio en el apetito global se limite a lo que ha sido hasta ahora: un impacto manejable en las cotizaciones de la tasa de cambio y las rentabilidades de la deuda pública”.

Frente al panorama externo, el informe explica que las cifras recopiladas por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) revelan que al 3 de julio se han registrado salidas netas de los mercados de renta fija emergente en moneda local por US$4.800 millones. Para el mismo periodo de 2017 la cifra era positiva en US$29 mil millones. De hecho, el registro acumulado hasta el momento es el más bajo de los últimos diez años, siendo inferior inclusive a los observados en plena crisis global. Estas cifras revelan una realidad evidente. El periodo de amplia liquidez y bajas tasas de interés que impusieron los bancos centrales de los países desarrollados está llegando a su fin”.