Off the récord

Foto El Nuevo Siglo

El fallo de la Corte Constitucional que establece que el Congreso sí puede modificar los proyectos de ley y de acto legislativo que el Gobierno presente a su consideración bajo la figura del ‘fast track’ (para la implementación normativa del acuerdo de paz con las Farc) se constituye en el triunfo más importante del uribismo frente al gobierno Santos en los últimos tiempos. Según varios parlamentarios del Centro Democrático, la sentencia del alto tribunal, en respuesta a una demanda que había interpuesto ese partido con el respaldo de más de un millón de firmas ciudadanas, es incluso más determinante que el triunfo del No en el plebiscito, ya que ese dictamen popular se barajó con la inédita y cuestionada refrendación legislativa del acuerdo de paz, pero esta sentencia de la Corte ya marca un antes y un después en el desarrollo de lo pactado con la guerrilla, directriz que se convierte en inmodificable . 

La promesa del expresidente

Según las toldas uribistas, el fallo de la Corte deja en el limbo la norma aprobada en el Congreso que obliga a los tres gobiernos siguientes a cumplir con el espíritu de lo pactado con las Farc, así como las leyes y reformas constitucionales aprobadas en esa dirección. “… Ahora sí a la implementación del acuerdo de paz se le puede aplicar la premisa de que en derecho las cosas se deshacen en la misma forma en que se hacen… Esto implica que el próximo gobierno tiene la puerta abierta para reformar las leyes y actos legislativos aprobados después de la sentencia, pues si se interpreta el fallo de la Corte las modificaciones a las normas de implementación del acuerdo las puede hacer el Congreso sin necesidad de visto bueno del Ejecutivo, ni tampoco estar sujeto a los dictámenes de la Comisión de Implementación y Vigilancia… Aunque no se conoce todavía el fallo, la promesa del expresidente Uribe en torno a que si llegamos al poder vamos a corregir el acuerdo, ahora tiene vía libre constitucional”, puntualizó una fuente del Centro Democrático.

Lupa a revocatoria de Peñalosa

Un grupo de analistas y estrategas políticos se dio a la tarea de vislumbrar la viabilidad que podría tener en las urnas un intento de revocatoria del mandato del alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa. Fueron cuatro las conclusiones a que llegaron. La primera, que si bien la impopularidad del Alcalde es muy alta, más lo es la de la izquierda en general. Ello llevaría a que si se llega a las urnas, el principal móvil electoral no sería el voto a favor de, sino en contra de.

¿Aumentó potencial de la izquierda?

La segunda conclusión apunta a que es evidente que si bien la candidata de izquierda en los comicios para la Alcaldía en octubre de 2015, Clara López, sacó medio millón de votos,  no necesariamente el hecho de que ahora sea mayor el número de firmas que respaldan la campaña de revocatoria (más de 600 mil), se puede entender como que es un capital electoral que ha ganado la izquierda, ya sea en cabeza de  Petro, López o el Polo. Se cree que hay muchos inconformes con Peñalosa, pero no por ello se van a ir a respaldar a la izquierda. 

Los soportes del Alcalde

Como tercera conclusión se determinó que mientras la prensa y los gremios sigan respaldando la continuidad de Peñalosa será muy difícil que progrese su revocatoria. Los analistas consideran que en una eventual cita en las urnas esos dos sectores de poder y opinión se moverían intensamente para evitar la salida del Alcalde. Y, por último, se concluyó que uno de los mayores enemigos de la revocatoria es que la citación a votar se produciría en medio de la campaña electoral para Congreso. Es claro que el grueso de los candidatos a Senado y Cámara se concentrará en asegurar votos para repetir o conquistar curul y no le gastarán tiempo ni capital político al tema de la revocatoria de Peñalosa, que es más un distractor proselitista.