EN NARIÑO PROGRAMA DEBE SER DIFERENTE
Urgen políticas para sustitución de narcocultivos

Foto archivo

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuál es la situación del departamento de Nariño?

GUILLERMO GARCÍA: Hay que reconocer que el tema del conflicto armado ya va pasando la página, no ha habido confrontación, no hay muertos ni heridos, no hay ataques a la población civil ni a la Fuerza Pública. Eso se debe a que las Farc se concentraron en Tumaco. Pero los otros fenómenos de violencia persisten en torno a la presencia de 33 mil hectáreas de cultivos ilícitos del departamento de Nariño. Alrededor de esa circunstancia hay todos los actores armados ilegales que existen, las bandas criminales, la delincuencia común, los carteles del golfo, los carteles de Sinaloa y todo su poder de corrupción y de confrontación ilegal armada, con todas las consecuencias debidas y de afectación social y de convivencia ciudadana. Pero además de eso está la minería ilegal, que es muy frecuente y presencial desde hace mucho tiempo en los ríos de la costa Pacífica nariñense, este es el caldo de cultivo para un proceso difícil que no ha sido superado.

ENS: ¿Qué propone?

GG: El Gobierno nacional, aprovechando la implementación de los acuerdos de La Habana, tiene que someter a una especie de plan piloto una intervención integral y estructural, con presupuesto, con programas, con planes, con toda una serie de tareas para la sustitución de cultivos ilícitos. Allí debe promover una economía legal y confrontar al narcotráfico y a los cultivos industriales de gran calado que tienen los carteles en esta zona de Colombia. Por lo tanto eso es urgente, porque o si no de lo contrario superamos el conflicto con las Farc, pero se mantiene y permanece otro conflicto generado por los cultivos ilícitos.

ENS: ¿Qué índice tiene de cultivos ilícitos?

GG: Se cree que en el departamento de Nariño en toda la costa Pacífica y en la cordillera hay más de 33 mil hectáreas, esa es una cifra enorme, esa sería la de un país suramericano, pero está en un solo departamento que es el departamento de Nariño.

ENS: ¿Qué se está haciendo para la sustitución de cultivos ilícitos?  

GG: En primer lugar diferenciar entre los pequeños cultivadores, los pequeños productores y los grandes productores. En eso debe haber una caracterización para que en cada uno de estos sectores apunte la medida de sustitución o de erradicación forzosa  según el caso. Sustitución concertada y voluntaria con los pequeños cultivadores y con la Fuerza Pública, con la erradicación forzosa para los grandes cultivos. Eso es fundamental y se debe mirar en los pequeños cultivadores si son personas que tienen arraigo, son de la zona, son indígenas, son campesinos, son afrodescendientes, y ahí tendría éxito un plan de sustitución de cultivos, porque si solamente son cultivadores trashumantes, itinerantes, gente que hoy está en Nariño, mañana en Putumayo, pues ellos no se van a someter a un plan de sustitución, el tratamiento tiene que ser diferencial.

ENS: ¿Cree que el Gobierno sí ha hecho una política adecuada?

GG: Veo debilidad en la parte nacional y por supuesto mucha debilidad en la parte regional y local. Allá prácticamente no tienen estructura administrativa, el Gobierno nacional viene haciendo esfuerzos con el Ministerio del Posconflicto, se dice que están los resultados, pero esto se debe traducir en acciones y resultados.