Subsidio a pensiones altas debe acabar: Montenegro

Foto archivo

Expertos nacionales e internacionales comenzarán a discutir hoy en Cartagena, la posibilidad de que el país se encamine hacia una nueva reforma pensional que busque una mayor cobertura de los trabajadores del país, y que sea autofinanciable, más equitativo y combinado entre el sector público y privado.

El presidente de la Asociación Nacional de Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías, Asofondos, Santiago Montenegro, dijo que Colombia está en mora de la aprobación de una reforma pensional, pues el Estado no puede seguir financiando a las mesadas más altas del régimen de prima media.

Dijo que tal y como está funcionando el sistema pensional en el país hay altos subsidios para las pensiones de mayor valor, lo que hace que no sea equitativo con quienes no alcanzan a tener una pensión digna.

Señaló que en las actuales circunstancias, el Gobierno nacional destina unos $38 billones al año para el pago de las mesadas de no más de dos millones de jubilados.

Indicó el dirigente gremial que lo que se puede proponer es no subir la edad de jubilación ni las semanas de cotización sino acabar con los subsidios que se vienen otorgando a las pensiones más altas.

“No podemos seguir con un régimen pensional que se come la tercera parte de los recaudos, no podemos seguir con un régimen público que da subsidios altos que se van dirigidos al quintil de más altos ingresos, las pensiones deben ser proporcionales al ahorro de cada persona, hay que trabajar con base en cifras y seguramente con voluntad se puede hacer una reforma pensional que pueda librar al país de un problema grave”, sostuvo el dirigente gremial.

Señaló que a mediados del siglo habrá cerca de 15 millones de trabajadores colombianos en edad de pensión, de los cuales solo podrán alcanzar ese beneficio unos tres millones de los cuales 2,5 serán pensionados por los fondos privados.

 

Equidad

Para Montenegro uno de los problemas más graves que enfrenta el sistema pensional colombiano tiene que ver con la transición demográfica, pues actualmente por cada adulto mayor hay dos personas cotizando. Hace 50 años había 11 por cada adulto mayor.

Dijo que debe haber, de acuerdo con los cálculos seis personas trabajando por cada adulto mayor, pero la informalidad lleva a que esta cifra se baje a solo dos.

Señaló que parece que la informalidad envejece a los colombianos.

Señaló que para desactivar la llamada ‘bomba pensional’ se deben respetar los derechos adquiridos, el sistema debe ser público y privado y activar las cuentas de capitalización individual, tal y como lo pretende el Gobierno a través de los Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, que hacen que los pobres ahorren para sus pensiones, lo que lleva a que las personas con más recursos lo hagan.

Para Montenegro, Colpensiones debe seguir manejando el pilar solidario, Colombia Mayor y los BEPS.

Dijo que dentro de las muchas propuestas que se analizarán en el Congreso de Asofondos está la de que en la próxima reforma pensional se debe establecer un periodo de transición del orden de 10 años para respetar los derechos adquiridos e indicó que el tema será abordado en la presente semana en el congreso de Asofondos, en la ciudad de Cartagena.

 

Reforma según la OCDE

La OCDE dio a conocer los avances y desafíos que enfrenta Colombia en materia de reformas para poderse vincular formalmente como miembro de dicho “club de buenas prácticas”.

La discusión sobre dichos avances se ha centrado en las áreas tributarias y laborales-pensionales.

Sobre la reforma pensional que requiere Colombia, la OCDE destaca tres áreas principales en materia de reformas paramétricas, la conveniencia de atar la edad de pensión a la mayor esperanza de vida, tal como ya se ha implementado en algunos países nórdicos; la urgencia de reducir las elevadas “tasas de reemplazo” las cuales bordean 65%-75%, cuando los mecanismos de mercado a nivel global están en la franja 45%-55% y marchitar el régimen público de Colpensiones, dado que los sistemas de “prima media” a nivel mundial han mostrado su incapacidad para acoplarse a los drásticos cambios demográficos, los cuales indican que la gente tendrá que ahorrar más en su vida productiva para enfrentar una vejez más longeva.

Sobre los temas de género, la OCDE propone elevar la edad de pensión de las mujeres e igualarla a la de los hombres, como ha ocurrido en otras latitudes. Sin embargo, esta recomendación luce “redundante” e innecesaria, pues si precisamente hacia el futuro lo que contará es la capacidad de ahorro de la población, y no “tasas de reemplazo” fabricadas artificialmente, las mujeres podrán pensionarse no cuando lleguen a determinada edad, sino cuando la suma ahorrada les garantice por lo menos una pensión equivalente a un Salario Mínimo Legal, o el 75% de él.

Así, bajo un sistema totalmente determinado por la capacidad de ahorro y el premio al mismo los temas de edad de pensión y los desajustes paramétricos dejan de ser relevantes.

Cabe inclusive la posibilidad, como ocurre en algunos países nórdicos, que el Estado entre a compensar los años de maternidad con una “bonificación” de ahorro pensional, pero esto dependerá de la capacidad fiscal de cada Nación.

 

Rentabilidad de Fondos

“Desempeño del ahorro pensional de más de 14 millones de afiliados a los fondos de pensiones, fue extraordinario en 2016”, dijo Montenegro. Al cierre de 2016 el sistema registró rendimientos cercanos a los $17 billones y un monto total de $190,73 billones.

“Estos resultados resaltan, aún más, si tenemos en cuenta que 2016 fue un año en el que se registró una alta incertidumbre en los mercados, impulsado por los resultados políticos inesperados alrededor del mundo, y una desaceleración económica en nuestro país”, explicó Montenegro quien destacó, además, el eficiente manejo de las administradoras de fondos de pensiones que con su estrategia de inversiones, no solo blindaron el ahorro de los trabajadores, sino que también lograron rendimientos de $2,5 billones solo en diciembre y de cerca de $17 billones en todo 2016.

Al observar el comportamiento desagregado de Multifondos, es decir, los fondos en los que se administra el ahorro de los trabajadores y pensionados, se evidencia que el mayor beneficio fue para estos últimos.

Un pensionado que en enero tenía $100 en el portafolio de Retiro Programado, para diciembre contaría con $11,9 adicionales por concepto de rendimientos.

Por su parte, un afiliado que en enero tenía $100 en el portafolio de Mayor Riesgo, contaría en diciembre con $108,9.

Esos mismos $100 en el fondo Moderado, le representarían al afiliado $9,62 adicionales; por último si los tuviera en el Conservador, los $100, se convertirían en $110,2.