CRISIS EN VENEZUELA
Tono de Santos con Maduro: silbidos y aplausos

Foto Agence France Press

En un momento en que Nicolás Maduro enfrenta uno de sus peores momentos por multitudinarias marchas de ciudadanos que protestan contra su gobierno y piden cambios, el presidente Santos dijo que advirtió a Hugo Chávez que la Revolución Bolivariana había fracasado. Este cambio de tono del Jefe de Estado colombiano generó reacciones de todo tipo, desde quienes lo califican como oportunista, hasta los que consideran que es un cambio justificado por la degradación de la situación en el  vecino país, frente a la cual Colombia se había mantenido neutral.

Al tiempo que ayer en Caracas y otras importantes ciudades de Venezuela por segundo día consecutivo se desarrollaban marchas contra el gobierno de Maduro, en medio de la represión de la Guardia Venezolana,  el presidente Juan Manuel Santos indicó ayer en su cuenta en Twitter que “hace 6 años se lo advertí a Chávez: la revolución bolivariana fracasó”.

La trascendencia de lo manifestado por el Jefe del Estado no parece estar en que diga que la revolución bolivariana fracasó, pues ya lo había manifestado, sino justo en este momento en que los ojos del mundo están puestos en Venezuela y que gobiernos de distintos países han criticado por la represión que ha desatado el régimen de Maduro contra las marchas. 

Ya se cuentan tres muertos entre los marchantes, cientos han sido encarcelados y la oposición denuncia que jóvenes han sido torturados. 

Precisamente esta semana, 11 países latinoamericanos, entre ellos Colombia, pidieron de forma conjunta al gobierno de Maduro que "garantice" el derecho a la manifestación pacífica”.

En el año 2015, cuando las relaciones colombo-venezolanas atravesaban por su peor momento, el presidente Santos dijo que “Venezuela ha puesto en marcha su llamada Revolución Bolivariana y la hemos respetado. No la compartimos.

No creemos que sea el camino más adecuado para satisfacer las necesidades del pueblo”. Añadió “la Revolución Bolivariana se está autodestruyendo, se está destruyendo a sí misma por sus resultados, no por cuenta de los colombianos ni del presidente de Colombia”.

En 2010 al llegar Juan Manuel Santos a la presidencia recompuso las relaciones con Ecuador y Venezuela, deterioradas por los enfrentamientos que sostuvieron sus gobiernos con la administración de Álvaro Uribe, quien denunció que en sus territorios se albergaba a las guerrillas de las Farc y el Eln.

En el caso de las relaciones con Venezuela el presidente Santos de entrada manifestó a Chávez que no compartía su sistema de gobierno, pero lo invitó a que en medio de la diferencia los dos países convivieran y trabajaran por el desarrollo.

En ese escenario Venezuela fue clave como garante en la negociación del acuerdo de paz que desarrolló el gobierno de Santos con las Farc, con Chávez y tras su muerte con Nicolás Maduro.

En ese contexto el Gobierno colombiano mantuvo un tono bajo en comparación con las crecientes  críticas que desde diferentes naciones, en la región Perú y Argentina, por ejemplo, se han hecho por la deteriorada situación política y social en Venezuela.

En ese sentido, un argumento que ha esgrimido la administración de Santos es que las relaciones con Venezuela exigen un cuidado adicional en su manejo por la frontera que los une, que hace que lo que pase allá, repercute acá, como se está viendo con el éxodo de venezolanos hacia nuestras ciudades huyendo de la situación en su país.

Reacciones

Desde las filas de la oposición el expresidente Uribe dijo sobre el pronunciamiento del Jefe de Estado que  “tanta mentira de Santos ante proximidad electoral; que advirtió a su mejor amigo sobre fracaso de revolución bolivariana”.

Añadió el senador Uribe Vélez que “Maduro agradece a Santos quien sale en estos momentos a negar el apoyo al chavismo”.

De igual forma el senador Alfredo Rangel, Partido Centro Democrático, le dijo a EL NUEVO SIGLO que “me parece una expresión de cinismo absoluto porque si en efecto sabía que el régimen chavista iba hacia la dictadura e iba a colapsar, ha debido tomar una posición distinta de distanciamiento y de crítica hacia ese régimen, y de apoyo a la oposición. Eso nunca lo hizo, solamente ahora bajo la presión del gobierno norteamericano es que está adoptando una actitud más distante hacia el régimen chavista”.

El Parlamentario añadió que es una reacción tardía de Santos, “cínica y oportunista decir que eso ya lo había advertido”.

Mientras que el senador Guillermo García Realpe consideró que “lo que se cree que es un cambio de tercio en la posición del Presidente hay que mirarlo desde el punto de vista que siempre la Cancillería y el propio presidente de la República habían manejado el tema con Venezuela por los canales diplomáticos, por los canales oficiales y el conducto regular en las relaciones respetando la autonomía de los pueblos”.

No obstante el senador liberal consideró que “ante la gravedad de los acontecimientos esa neutralidad y ese manejo no tuvo ningún cambio de actitud en el presidente Maduro, y por lo tanto que es válido deslindarse y es una posición también legítima para que sienta el pueblo de Venezuela que hay solidaridad total desde Colombia y que el Gobierno venezolano sepa que definitivamente no puede seguir abusando más de su posición de poder”.

Por su parte el investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad  del Rosario, Ronal Rodríguez, le dijo a este Diario que “el presidente Santos no es un hombre que se caracterice por tener grandes lealtades, él trabaja bajo su propia agenda y hay que tener en cuenta que Colombia ya pasó la página del proceso de paz en el cual el Gobierno de Venezuela fue substancial para poder sentar al actor armado. Hoy las cosas cambian, las condiciones han cambiado sustancialmente en estos cuatro años. Los venezolanos que están llegando a nuestro territorio están sobrecargando el sistema de seguridad social del país, y es absolutamente normal que el Estado colombiano y que su Jefe de Estado cambie la política que se estaba manejando con Venezuela y que traten de jugar un papel más protagónico en la crisis. Así como durante muchos años el conflicto colombiano afectó a Venezuela, hoy la crisis venezolana afecta a Colombia”. 

En tanto que el internacionalista Vicente Torrijos le dijo a este Diario “que se está sembrando la sensación acomodaticia de que eso es un cambio en el Gobierno colombiano, no veo ningún cambio. Lo que veo es una actitud complaciente del Gobierno colombiano hacia el presidente Trump solamente para conciliar con él. Y desde el punto de vista pragmático que tanta gala hace el presidente Santos, ponerle una vela a Dios y otra al diablo”.

Torrijos añadió que “para mí constituye un acto de hipocresía diplomática de la más alta factura porque básicamente consiste en que por una parte Santos no puede afectar el proceso de posacuerdo con las Farc y para eso seguirá necesitando a Maduro. O sea que más allá del declaracionismo diplomático esto no pasa. Además si uno analiza cada uno de los comunicados y de las expresiones del Presidente siempre es una referencia al pasado como la que hizo ayer o condicionada a que haya una mediación, con lo cual no se pone en el lado de la legítima democracia para no afectar demasiado al presidente Maduro, pero por otra parte complace al presidente Trump”.

Reacciona Maduro

El presidente Maduro reaccionó frente a las declaraciones de Santos señalando que “Colombia es un Estado fallido” y que los colombianos se van a su país huyendo del hambre, el desempleo, la violencia y la falta de democracia.

Además amenazó con contar secretos que sabe del proceso de paz. “Firmaron acuerdos de paz gracias a Chávez y a mí. Voy a sacar todas las grabaciones y todos los secretos que tengo del proceso de paz para que se sepa lo que se han burlado”, señaló.