SIGUE A LA BAJA
¿Cotización del dólar llegará hasta los $2.800?

Foto Agence France Press

En los últimos 110 días el dólar en el mercado colombiano ha retrocedido $150,71 afectado entre otras cosas por el precio internacional del petróleo que luego del acuerdo suscrito entre los países de la OPEP ha mantenido por encima de los US$50 por barril.

El dólar abrió el año en Colombia en los $3.000,71, y a juicio de los analistas las condiciones estaban dadas para una estabilidad en el tipo de cambio.

Los anuncios de la Reserva Federal de los Estados Unidos, de comenzar a subir las tasas de interés, hicieron que la divisa norteamericana en el mercado nacional comenzara a depreciarse, sumado a que el Banco de la República tomó la decisión de iniciar un cambio en la política monetaria y comenzar a bajar el costo del dinero.

Con el precio de cierre de ayer en los $2.850 la moneda norteamericana volvió a estar en los niveles que tuvo a finales de abril de 2016.

En lo corrido del año, la baja en el valor de la divisa ha sido constante.  Según la cifras del Banco de la República, el dólar alcanzó su precio mínimo el pasado miércoles al cerrar la Tasa Representativa del Mercado en los $2.837,90, es decir una reducción de $162,81 frente al precio del primero de enero de 2017.

Según el departamento de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, esta revaluación del peso coincidió con el buen comportamiento del mercado de TES, a pesar de la disminución registrada en la cotización del petróleo, el aumento de 1,6 puntos en el CDTS de Colombia a 5 años, y la devaluación de las monedas latinoamericanas.

 

Momento para comprar

Para analistas consultados por EL NUEVO SIGLO, es un buen momento para que quienes viajen al exterior o quienes ahorran en moneda extranjera adquieran dólares, pues la moneda se encuentra a precio favorable.

El rector de la Universidad del Rosario, José Manuel Restrepo, dijo que existe la posibilidad que se pueda reducir un poco más.

Para el economista esto se debe a la recuperación de los precios del petróleo, las decisiones de la FED de aumentar las tasas de interés y por la llegada de inversión extranjera que presiona un poco la tasa de cambio.

Por ello, no descartó la posibilidad que el dólar en el mercado nacional pueda tocar la barrera de los $2.800.

Sumado a lo anterior, al ingreso de dólares para la compra de TES por parte de fondos de inversión extranjeros, JP Morgan sacó a Sudáfrica de su portafolio de inversión y lo repartió en títulos de otros países emergentes como Colombia, adicionalmente ante el pésimo comportamiento de la economía colombiana en los primeros tres meses, los importadores no han demandado menos dólares, por lo tanto más dólares en el mercado aumenta la oferta y disminuye el precio, señaló el empresario Herman Klahr Wagenberg.

 

Inversión extranjera

En cuanto a la inversión extranjera directa, sigue con las alarmas encendidas y en especial en el sector de petróleo y minería.

Mientras en diciembre de 2016 la IED que llegó al país fue de US$846 millones, en marzo de este año llegó apenas a US$566 millones y aunque aumentó en US$56 millones con respecto a febrero de este mismo año, la inversión en minería y petróleo sigue hacia la baja.

Este sector pasó de inversiones por US$454 millones en enero a US$361 millones en febrero y finalmente en marzo cerró con US$350 millones. Un movimiento contrario al de los otros sectores cuya inversión extranjera ha aumentado paulatinamente cada mes.

La inversión de portafolio en el país pasó de una caída durante los dos primeros meses del año, hasta llegar a US$353 millones en febrero a un incremento de casi tres veces dicho valor al alcanzar los US$1.011 millones al cierre de marzo.

Algo similar ocurrió con la inversión de Colombia en otros países, que pasó de un saldo negativo en US$187 millones durante febrero de este año, a US$1 millón en marzo.

 

Tendencias revaluacionistas

El primer trimestre de 2017 ha arrancado con una preocupante tendencia de revaluación cambiaria a ritmos promedio del 10% anual, señaló la Asociación Nacional de

Instituciones Financieras, ANIF.

Ello se explica por la abundancia de influjos de capital del off-shore, los cuales se han duplicado en los dos últimos años, hasta alcanzar un stock de US$20 mil millones en tenencias de TES.

De forma similar, también se ha duplicado la participación off-shore en tenencias de TES hasta llegar a representar un 25% del total superando el 15% de Brasil y acercándose al peligroso 30% de México.

Dichos influjos han experimentado la entrada de nuevos jugadores, ganando Colombia asignaciones en portafolios benchmark como en los índices de JPMorgan o Morgan Stanley. A este respecto no debemos equivocarnos en la lectura de lo que está ocurriendo: no es que Colombia luzca mejor, sino que otros emergentes importantes se han deteriorado mucho más rápido; lo cual ratifica la visión de que Colombia ha mostrado “aguante”, pero aparece deslucida respecto de nuestro crecimiento potencial y de nuestros déficits gemelos.

Todo lo anterior explica el rally de los TES, cayendo de tasas de interés del 8,3% anual a tan solo 6,5% durante el último año y mostrando un empinamiento insostenible de solo 70 puntos básicos frente a los 200 puntos básicos que corresponderían al riesgo-país.

Esto ocurre a pesar de la mayor inflación, el menor crecimiento y de la problemática externa que se está “corrigiendo” por la vía errada de una mayor contracción de las importaciones.

Empero, tanto el FMI como la calificadora Fitch le han dado “el beneficio de la duda” a este tipo de ajuste macroeconómico. Pero esto tan solo nos está “comprando” un margen de espera de unos 12-18 meses, antes de que tengamos que volver a discutir una perspectiva negativa y con riesgo de llegar a perder un escalón respecto de los dos que hoy nos mantienen por encima del grado de inversión.