EN LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS
Inversiones de US$1.630 millones en transporte de crudo

Foto archivo

acuerdo con el último informe de la Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, de este total US$590 millones han sido para oleoductos. Algunas de estas obras podrían reducir el costo de operación entre US$1,2 y US$1,4 por barril producido.

De acuerdo con el reporte, en materia de oleoductos el país ha recibido inversiones de US$550 millones que se destinaron a ampliar la capacidad de transporte y las conexiones a dicha infraestructura, y US$40 millones en adecuaciones para transportar crudos más pesados en los oleoductos Ocensa, Colombia y Apiay1 , cuya fase final inició operaciones la primera semana de abril.

Estas inversiones le permitieron al país contar hoy con 5.500 km de oleoductos con una capacidad total de 1.225.000 barriles al día, suficiente para movilizar la actual producción de crudo; 23 poliductos (3.635 km) que permiten transportar 335 mil barriles diarios de combustibles líquidos; 3 puertos; 6 descargaderos de petróleo; 2 cargaderos de refinados y un mayor volumen de crudos pesados transportados por oleoducto, que anteriormente se movilizaban por carrotanque.

Adicionalmente acaban de cumplirse dos años del inicio de operación de un proyecto logístico de transporte multimodal, cuyo eje principal es la navegación comercial por el río Magdalena, y la consecuente creación de un puerto fluvial en Barrancabermeja, a menos de 10 horas vía terrestre de los principales centros de producción en Antioquia, Cundinamarca y Santander. La obra también ofrece alternativas de evacuación del petróleo proveniente de los Llanos Orientales, Valle Medio del Magdalena y Putumayo. Esta alternativa incluye soluciones de importación, almacenamiento y movilización de diluyentes requeridos para producir y transportar crudos pesados, así como también para el manejo de todo tipo de combustibles (ACPM, Gasolinas, etc.).

El proyecto logístico en el río Magdalena recibió inversiones por parte de Impala Terminals Colombia por US$1.040 millones en los últimos dos años; US$540 millones en su construcción y US$500 millones en equipos fluviales de estándar internacional. Actualmente, por el río Magdalena se transportan cerca de 30 mil barriles diarios de petróleo, aunque la capacidad instalada del terminal es del doble, y alrededor de 12 a 15 mil barriles diarios adicionales de diluyente.

El terminal de Impala tiene una capacidad de almacenamiento que, entre Barrancabermeja y la Costa Atlántica, totaliza 560.000 barriles de diluyente y 1.020.000 barriles de crudo. La capacidad de manejo en el terminal es de 47.000 barriles diarios de diluyente y 60.000 de crudo.

Este tipo de inversiones son de gran importancia para la industria de hidrocarburos y para el país, puesto que permiten ganar eficiencias en el proceso de transporte de crudo y reducir costos de operación, en particular si se tiene en cuenta que la movilización de crudo desde el campo hasta el puerto de exportación representa un 53 por ciento de los costos de producir un barril de crudo en Colombia.

Solo las adecuaciones en los oleoductos Ocensa, Colombia y Apiay para transportar petróleo más pesado podría reducir el costo de operación para su productor entre 1,2 y 1,4 dólares por barril producido, lo que representa una reducción de 8 por ciento del costo operativo total.

Esto sería de gran impacto para Colombia, pues este tipo de crudos representa cerca de 50% de la producción del país y la mitad de las reservas petroleras descubiertas. Seguirá siendo un reto de política pública apoyar el desarrollo de un mercado de transporte de crudo cada vez con más competidores, que genere condiciones viables y sostenibles tanto para productores como para transportadores, incluyendo señales regulatorias acordes con las nuevas realidades socio-ambientales, de producción y de precios internacionales