INFORME
¿Fast track para nueva ley del Plan de Desarrollo?

Foto archivo El Nuevo Siglo
No antes de 9 meses luego de posesionarse, el próximo Presidente tendría esta hoja de ruta aprobada por el Congreso. Por ello se está proponiendo un trámite ágil para que pueda aplicar sus principales políticas más rápido. La iniciativa suscita controversia con quienes creen que hay cosas más urgentes

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Producto de la Reforma de Equilibrio de Poderes de 2015, a partir de los comicios de este año ya no habrá reelección presidencial, lo cual si bien para unos es una buena noticia para que haya alternancia en el poder, en el caso del Plan Nacional de Desarrollo revive el problema por el tiempo que toma su aprobación por parte del Congreso, lo que hace que casi 9 nueve meses de posesionado un  jefe de Estado no tenga lista la hoja de ruta sobre sus políticas en diferentes sectores. Por ello se han escuchado propuestas para modificar su trámite incorporando una especie de fast track que agilice el proceso.

El Plan Nacional de Desarrollo es el documento que sirve de base y provee los lineamientos estratégicos de las políticas públicas por su periodo de cuatro años, formuladas por el Presidente de la República a través de su equipo de Gobierno. Su elaboración, socialización, evaluación y seguimiento es responsabilidad directa del Departamento Nacional de Planeación.

En la parte general se señalan los propósitos y objetivos nacionales de largo plazo, las metas y prioridades de la acción estatal en el mediano plazo y las estrategias y orientaciones generales de la política económica, social y ambiental que serán adoptadas por el gobierno.

Por otro lado, el plan de inversiones públicas contiene los presupuestos plurianuales de los principales programas y proyectos de inversión pública nacional y la especificación de los recursos financieros requeridos para su ejecución y, sus fuentes de financiación.

El Plan Nacional de Desarrollo del presidente Juan Manuel Santos 2014-2018, denominado ‘Todos por un nuevo país’, es la Ley 1753 del 9 de junio de 2015. Es decir fue aprobada por el Congreso de la República 10 meses después de que el Mandatario se posesionara en el cargo. No obstante vale señalar que esto para nada fue un inconveniente porque hubo continuidad en varias de las políticas y programas debido a que se reeligió.

Otro panorama pinta para el entrante jefe de Estado que sea elegido en los comicios de mayo próximo o en junio, de ser necesario ir al balotaje, pues su Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 no estaría aprobado en el Parlamento antes de mayo de 2019.

El cambio

La idea que algunos están planteando es modificar el sistema como se tramita el Plan Nacional de Desarrollo, incorporando un trámite exprés para que el Presidente entrante  pueda contar con su hoja de ruta ojalá el mismo año en que se posesiona.

El constituyente Jaime Castro dijo a EL NUEVO SIGLO que “las reformas constitucionales que requiere el país son varias, de mucho contenido y de mucho alcance, que van más allá de ese tema que plantean. Por ejemplo, la reforma de la justicia, la reforma territorial, y esas reformas no las hará el Congreso porque tiene intereses en esa materia, y no las hará como no las ha hecho hasta ahora”.

Por ello el exministro dijo que “creo que el país tiene que optar por una asamblea constituyente o por un referendo, y allá se mirarán estos temas, eso no es cuestión de fast track o no y de tomar el tema puntualmente y el artículo tal. La Constitución requiere una revisión de fondo sobre temas importantes”.

En tanto la senadora María del Rosario Guerra de la Espriella (Centro Democrático), integrante de la Comisión Tercera que junto con la Cuarta discute el proyecto del Plan Nacional de Desarrollo, dijo a este Diario que la forma como se tramita actualmente “creo que es adecuado porque el gobierno siempre tiene la posibilidad de llamar a extras, y si llama a extras en enero y el Plan de Desarrollo lo tienen bastante estructurado, lo radican en el Congreso con tiempo, pueden tener el Plan de Desarrollo en marzo ya aprobado”.

Por su parte el senador Luis Fernando Duque (Partido Liberal), integrante de la Comisión Cuarta, dijo a este Diario que “creo que la inquietud sobre el tema en la demora en el Plan Nacional de Desarrollo es cierta, el Plan de Desarrollo también se define como el programa de gobierno que en campaña el Presidente ha presentado como propuesta a los colombianos, y la demora que hay de casi seis, ocho meses porque el Plan de Desarrollo se viene a aprobar casi que en mayo del año siguiente a la posesión del presidente, debe volver a estudiarse. Me parece factible e interesante esa idea que se apresure con mensaje de urgencia, no diría que proceso de fast track, sino mensaje de urgencia y obligando al presidente que cuando llegue a su posesión radique el Plan de Desarrollo.

 

 

Más importante que los tiempos

El exministro de Hacienda y economista Guillermo Perry Rubio, dijo al NUEVO SIGLO que “me parece que ante los temas  urgentes que tiene el país, éste es absolutamente secundario porque lo importante es que un Presidente y un gobierno tengan muy claro lo que piensan hacer y sean coherentes desde el primer día. Ningún Presidente se espera a que le aprueben el Plan Nacional de Desarrollo para comenzar a ejecutar sus políticas. Puede haber algunas cosas que se vean retrasadas un poquito pero no la definición de políticas y comenzar a actuar de cierta forma. De manera que eso me suena más a disculpa que a otra cosa”.

Añadió que “si uno fuera a corregir norma sobre los planes hay una más importante sobre el tema del tiempo. Sería deseable que fuera más rápido el proceso, pero es más complicado algo que nos quedó mal en la constituyente: nosotros para buscar precisamente que el gobierno tuviera recursos legales para ejecutar más rápidamente su obra de gobierno, le dimos a la ley del Plan de Desarrollo el carácter de una especie de ley de leyes donde podía que los artículos específicos para cambiar normas legales que fueran coherentes con el Plan de Desarrollo para poderlo poner en ejecución más rápidamente. La verdad es que varios gobiernos lo que han hecho es abusar de eso para que como se dice vulgarmente meter toda suerte de micos que no tenían que ver claramente con la ejecución de sus prioridades del Plan de Desarrollo”.