SALUD COGNITIVA
Estimular cerebro desde joven minimiza riesgo de demencia

Foto cortesía Mayo Clinic
Poco o ningún impacto tiene leer, hacer rompecabezas o juegos mentales a los 60 años o más.

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Hacer actividades que estimulan al cerebro puede reducir el riesgo de desarrollar demencia, pero el asunto es más complejo que empezar a hacer rompecabezas o juegos mentales a los 65 años.

Los estudios plantean que el valor de las actividades cognitivamente estimulantes va acumulándose durante toda la vida. Eso significa que adquirir una buena educación, trabajar en empleos estimulantes para la mente, tener pasatiempos o algún hobby, además de participar en actividades sociales, sirven para reducir el riesgo de desarrollar deterioros neuronales en la vejez.

Por ejemplo, los estudios revelan que mientras más años de educación tiene una persona, menor es su riesgo de demencia. Esto se debería a que quienes invierten un mayor tiempo en aprender, tienden a desarrollar conexiones neuronales más fuertes entre las células nerviosas del cerebro. Esas redes están mejor preparadas para afrontar el daño celular que puede ocurrir a consecuencia de trastornos cerebrales capaces de derivar en demencia.

La demencia se refiere a aquellos síntomas que afectan la memoria, el pensamiento y las capacidades sociales de una persona hasta el punto que le dificulta realizar sus actividades cotidianas. También es producto de una enfermedad del cerebro y entre ellas, la más común y conocida es la enfermedad de Alzheimer. Otra de las causas de la demencia son las enfermedades que afectan los vasos sanguíneos, o sea las mismas que ocasionan los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares.

Se ha demostrado que mantener el colesterol y la presión arterial en niveles sanos, evitar la diabetes, no fumar, mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente mejora la salud cognitiva al llegar a una edad adulta.

Lo mejor es incorporar todo esto como parte de un estilo de vida sano durante la juventud y mantenerlo así a medida que se envejece, todos esos hábitos repercuten sobre la salud de los vasos sanguíneos del cerebro. Cuando los vasos sanguíneos cerebrales permanecen en buenas condiciones desde las primeras etapas de adultez y en la mediana edad, es más probable que puedan mantenerse sanos a medida que los años pasen.

Esto no significa que no valga la pena incorporar cambios sanos en el estilo de vida cuando uno es mayor, pues dichos cambios afectan positivamente sobre la salud cognitiva y física. No obstante, para obtener el máximo beneficio para el cerebro, lo mejor es implementarlos lo antes posible.

De otra parte, investigadores de Mayo Clinic revelaron que “hacerle cosquillas” al cerebro en una zona específica con estimulación eléctrica de baja intensidad puede mejorar la memoria verbal a corto plazo.

Los investigadores descubrieron que, al estimular la corteza lateral del lóbulo temporal del cerebro, área ubicada en los lados de la cabeza entre las sienes y las orejas, los pacientes podían recordar mejor las palabras de una lista presentada con anterioridad cuando se les aplicó estimulación eléctrica de baja amplitud. Un paciente informó que le era más fácil formar en su mente una imagen de la palabra para recordarla.

“El resultado más emocionante del estudio es que la estimulación directa de esa inexplorada zona cerebral permite mejorar la memoria para la expresión verbal”, comenta el Dr. Michal Kucewicz, investigador del Departamento de Neurología y primer coautor del trabajo. Kucewicz compara la estimulación con “hacer cosquillas” al cerebro.