TRAS ACUERDO DE PAZ CON FARC
Entrevista. Se han frenado desplazamientos: Codhes

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“El proceso de paz tiene una consecuencia muy fuerte en términos de reversión de operaciones ofensivas, de generar hostilidades y por lo tanto en reducción del desplazamiento en muchas zonas del país”, así lo afirmó a EL NUEVO SIGLO, Marco Romero, director de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes, quien además reveló otros indicadores que aún faltan por trabajar para que el desplazamiento siga disminuyendo.

EL NUEVO SIGLO: ¿Qué tanto ha disminuido el desplazamiento en Colombia realmente?

MARCO ROMERO: Yo creo que el desplazamiento forzado ha disminuido en los territorios como ha reducido en general la violencia por consecuencia del cese el fuego y del Acuerdo de Paz. El problema es que obviamente no se agote el conflicto con la negociación con las Farc y se mantienen otras bandas criminales, otros grupos insurgentes, economías ilegales en las regiones y todo esto está en la base del asesinato de los líderes sociales que hemos visto en los últimos meses, pero pienso que el proceso de paz tiene una consecuencia muy fuerte en términos de reversión de operaciones ofensivas, de generar hostilidades y por lo tanto en reducción del desplazamiento en muchas zonas del país.

 No podemos decir que estamos ante una situación en la que se agotan los conflictos o las amenazas, desafortunadamente se mantienen, pero hay que valorar el Acuerdo de Paz como el camino porque el país debe seguir como el principal aporte a esta reducción de las cifras generales de violencia.

ENS: ¿Es decir que realmente el Proceso de Paz sí influyó en la reducción del desplazamiento?

MR: Sí, porque realmente en muchas de las zonas donde se daban enfrentamientos armados, amenazas, donde había minas antipersonal, hoy estamos en una campaña de desminado, sólo se han producido episodios muy aislados de incumplimientos del cese al fuego y hostilidades entre Estado y Farc, en general hemos visto que las Farc prácticamente ya están llegando a todas las zonas de concentración, las zonas veredales y creo que van a entregar las armas, entonces hay que destacar esto como elemento principal porque a veces la sociedad colombiana no creía en que el Acuerdo de Paz llegara a feliz término, era una oposición tremenda, hoy estamos viendo resultados muy contundentes de este Acuerdo y obviamente no se agota la violencia, pero hay que destacar la disminución tan fuerte que significa este Acuerdo.

ENS: ¿Qué zonas cree que aún están afectadas por el desplazamiento?

MR: Hay zonas donde se siguen dando fenómenos de desplazamiento, sobre todo en donde hay mayor presencia de otros grupos armados (Epl, Eln y bandas criminales). El acuerdo de La Habana básicamente es toda una estrategia del Estado para enfrentar bandas criminales y el Gobierno sigue jugado a fondo en sacar el proceso de paz que está en curso. Esto quiere decir que por ejemplo el Pacífico colombiano o el Catatumbo siguen siendo afectados por dinámicas de desplazamiento y hostilidades, hay lugares del país donde empiezan a darse nuevas formas de presencia de bandas criminales donde las Farc están dejando el territorio. Son zonas que siguen afectadas por esas dinámicas, pero creo que el país debe crear una ruta en la cual el cierre del conflicto con las Farc pueda jalonar un cierre definitivo del conflicto, este es el camino, yo confío en que el proceso con el Eln ayude a cerrar una segunda dimensión del conflicto que aún está vigente y que a través de los instrumentos del acuerdo, ya sea la persecución del Estado a bandas criminales o a través de fórmulas de sometimiento a la justicia como el acuerdo prevé igualmente se pueda reducir buena parte de estas estructuras que hoy siguen generando violencia.

ENS: ¿Cómo es la actual situación de las zonas afectadas?

MR: Hay dos cambios muy evidentes, el primero las Farc están dejando prácticamente de ser un factor armado, eso hay que destacarlo porque están cumpliendo el acuerdo y han manifestado una gran voluntad para terminar el conflicto y la prueba es que están ya en las zonas de concentración, ese es el primer cambio importante. El segundo es que ese acomodo de actores  armados donde habían múltiples delitos y hay una pregunta muy grande y es si el Estado colombiano puede llegar a esas zonas de manera sostenible, pero no solo con brigadas o con cuerpos policiales sino también con medidas de desarrollo que permitan darle a la gente alternativas. Por ejemplo hay zonas de cultivos ilícitos, es probable que muchos actores armados sigan manteniendo una influencia sobre los pobladores y sobre los territorios y la posibilidad de una transformación de esas economías depende de la implementación del acuerdo agrario y todavía estamos en la parte normativa.

Para salir de economías ilegales, para sacar el campesinado de la economía cocalera o de la minería ilegal, se necesita una reforma rural que les dé oportunidades, tierras y toda la promesa que está planteada en el punto de desarrollo agrario integral, cuando este esté avanzado la gente va tener una alternativa, mientras tanto no, entonces siguen dependiendo de estas economías ilegales y siguen reproduciéndose entre los factores de violencia asociados a ellas, descontando el punto muy significativo del acuerdo de paz con las Farc.

ENS: ¿Cómo va el fenómeno del desplazamiento intraurbano?

MR: Aunque este año no hemos entregado un informe al respecto, este tema tiene que ver también con dinámicas de violencia en las ciudades y es un tema que es necesario examinar hacia el posconflicto porque en países que han firmado la paz como Guatemala o Salvador lo que hemos visto es que la ausencia de reformas sociales, de estructuras de oportunidades, ha llevado a que muchos actores  que en el pasado estaban en la guerra puedan desarrollar figuras como las pandillas o las maras que generan ocupación de territorio y que generan conflictos urbanos severos en los que la violencia es la regla y se empieza a generar una obligación de lealtades con la población.

Quienes no son leales a estos grupos deben abandonar las ciudades o las zonas donde están, entonces cuando hay muchas pandillas esto genera necesariamente desplazamiento intraurbano y  esperemos que esa no sea la cara que tome Colombia más adelante. Por ahora ya hay desplazamiento intraurbano por ejemplo en las comunas de Medellín o aún en Bogotá que la gente no puede llegar a vivir donde están viviendo eventualmente al lado de quienes fueron sus victimarios, estas son las razones que  usualmente producen ese tipo de desplazamiento.

ENS: El Gobierno dijo que se había desplazado gente a Venezuela, ¿qué tan cierto es?

MR: No hemos tenido la posibilidad de acudir a la zona, entonces no nos atrevemos a dar un juicio sobre ese desplazamiento, hay toda una controversia, pero no hemos podido desplegar un trabajo de campo para verificar esta situación, entonces preferimos no pronunciarnos sobre ella todavía.